Consignando un estado de "profunda emergencia", desde el mundo de la salud privada saltaron las alarmas. Luego del estallido de costos que causaron los saltos devaluatorios e inflacionarios, los malos números se volvieron críticos, explicaron desde un grupo de asociaciones y cámaras.

En un comunicado conjunto, las entidades Adecra+Cedim, Confeclisa, Conaes y FEM advirtieron a la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), PAMI, Jefatura de Gabinete, Secretarías de Trabajo y de Salud, Sindicato de la Sanidad (FATSA) y Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina (COSSPRA) que la situación actual es tal que no se puede "garantizar la continuidad de la atención médica, menos aún con el pago obligatorio del bono de fin de año". Desde el grupo de entidades, el mayor pedido al sector público es de medidas de contención para el sector, algo que explican que vienen pidiendo desde principios de año.

"El impacto ya era importante desde el costado arancelario, pero cuando se le sumaron el estallido de inflación y el valor de los insumos en el resto de los componentes, los costos sanatoriales dejaron de ser sostenibles", notó a Infobae Silvia Monet, gerente general de  Adecra+Cedim.

Para las entidades del sector privado, la suba en el tipo de cambio y sus efectos en la inflación hicieron saltar desmesuradamente los costos
Para las entidades del sector privado, la suba en el tipo de cambio y sus efectos en la inflación hicieron saltar desmesuradamente los costos

Y si bien el problema sobre la pata privada del sector de la salud ya sería problemático por si solo – desde las entidades consignan que un 60% de los pacientes del sistema público de salud se atienden en el sector privado – el problema es el efecto contagio. "El sector público depende del privado para varias prestaciones, ya sea por cuestiones de derivación por una sobre-demanda, o porque en un primer lugar son servicios que no se ofrecen regularmente", agregó Monet.

La gota que rebalsó el vaso para los representantes del sector privado fue el bono obligatorio anunciado por el Gobierno, dentro del contexto actual del sector, que "se encuentra en pleno desarrollo y cumplimiento de los convenios paritarios, que no han contado con la suficiente financiación".

Desde el sector piden medidas como poner en marca la mesa sectorial de Prestadores de Salud, implementar un sistema fiscal integral para el sector y aplicar un régimen diferencial de tarifas de servicios públicos esenciales para el sector.

El rubro de la salud está particularmente afectado por la perspectiva de pagar el bono, principalmente debido a la mecánica de trabajo, según Monet. "Es un sector muy basado en la mano de obra, porque hay gente como para cubrir las urgencias todo el día, todos los días del año. Por cada puesto de trabajo, se tienen que contar 5 o 7 personas para cubrir el total de las necesidades", consignó.

Desde el grupo que núclea empresas dedicadas clínicas, sanatorios, centros de diagnóstico, laboratorios de análisis clínicos, instituciones psiquiátricas, geriátricos y emergencias médicas y medicina domiciliaria afirman que ya mandaron varios pedidos de reunión a lo largo del año con distintas entidades del Gobierno, pero que por ahora la única respuesta que recibieron fue del PAMI, accediendo a un encuentro.

Entre las medidas que sugieren desde el sector privado como paliativas, se incluyen: volver a poner en marcha la mesa sectorial de Prestadores de Salud, garantizar la sostenibilidad y sustentabilidad del financiamiento del sector, implementar un sistema fiscal integral para el sector y aplicar un régimen diferencial de tarifas de servicios públicos esenciales para el sector.

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