Las lluvias no terminan de compensar los efectos de la sequía y se esperan caídas en rendimiento de soja en la futura cosecha

La falta de lluvias y la ola de calor prolongada mantienen el escenario negativo para los cultivos de verano. La soja perdería entre un 10 y un 50% de rendimiento. Reclaman debatir en el Congreso una Ley de Seguro Multirriesgo

La soja es uno de los cultivos afectados por la sequía, y proyectan por tal motivo caída de rendimiento.
La soja es uno de los cultivos afectados por la sequía, y proyectan por tal motivo caída de rendimiento.

La producción de cultivos de verano en nuestro país está pasando por un momento de incertidumbre debido a la sequía y la ola de calor intensa y prolongada de los primeros días de enero. Si bien durante esta semana los productores empezaron a llenarse de optimismo con los registros que marcaban los pluviómetros, las lluvias que comenzaron a desarrollarse desde el sábado pasado fueron muy erráticas y aisladas, con zonas que superaron los 100 milímetros y en otras donde no se superaron los 20.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario evaluó el daño que la falta de precipitaciones causó en la zona núcleo, donde se concentra el mayor porcentaje de producción de alto rendimiento. Hasta la fecha, la entidad estima que la soja tendrá una caída de rendimiento que oscila entre el 10 y el 50%, pero pudiendo llegar al 50% en lo que resta de la campaña sin posibilidades de que esto cambie. En ese sentido, el 42% de la región núcleo aún sigue en sequía, y abriendo el zoom se observa que el 35% de toda la región pampeana todavía no alcanzó registros de 20 milímetros en lo que va de enero.

Un panorama similar es el que contempla la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, señalando que a pesar de las lluvias de los últimos días, la soja tiene 8 millones de hectáreas en condiciones de regulares a sequía, es decir, la mitad de la superficie de soja proyectada para la actual campaña en 16,4 millones de hectáreas. “Las lluvias registradas los últimos siete días mejoran la disponibilidad hídrica, aunque amplios sectores de la región dependen de nuevos frentes de tormenta para lograr una mejora significativa”, expresaron desde la entidad porteña.

Detalles de precipitaciones. (Bolsa de Comercio de Rosario)
Detalles de precipitaciones. (Bolsa de Comercio de Rosario)

De acuerdo a la Bolsa de Comercio de Rosario, hay una parte del área destinada a soja que aún conserva una luz de potencial. Aquellos lotes que se sembraron un poco más tarde en el calendario, la soja de segunda, espera una recuperación de la mano de las últimas lluvias. Esto significa que vuelva a producir hojas y retomar el crecimiento, “pero las precipitaciones tienen que acompañar en el resto del ciclo del cultivo”, analizaron desde el organismo santafesino.

El maíz dividido

Los ojos de todo el sector también están puestos en la campaña de maíz, cultivo que ganó trascendencia y territorio en los últimos años, apenas por debajo de la soja. El cereal tiene dos realidades: los maíces que fueron sembrados de forma temprana (primavera) registran una pérdida mayúscula, y los que se sembraron un poco más tarde (diciembre) aún conservan esperanzas, incluso pudiendo llegar a reparar parte de lo perdido. Esteban Copati, jefe de estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, detalló que buena parte del maíz que todavía sigue en pie, puede recuperarse y llegar a compensar parcialmente las pérdidas ya establecidas.

En términos geográficos, la región núcleo (norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sureste de Córdoba) fue la más afectada, ya que ahí se concentran los maíces de alto rendimiento que más sufrieron. A lo largo del cinturón que rodea a esta zona (norte de Santa Fe, Córdoba, oeste de Buenos Aires, norte de La Pampa y sur de Entre Ríos) se concentra la ilusión. En esta región están los maíces tardíos, aquellos que pueden llegar a lograr buenos resultados, y podrían compensar una parte de las pérdidas estimadas hasta ahora.

En este sentido, la Bolsa de Comercio de Santa Fe, explicó que las lluvias, que fueron desde los 30 a 90 milímetros, tuvieron la particularidad de la baja y regular intensidad de las lluvias, lo que posibilitó la infiltración de cada gota caída, permitiendo la lenta y eficiente carga de agua en los perfiles de los suelos. “Se revirtieron las difíciles situaciones, generándose nuevas y buenas expectativas por las futuras reacciones y respuestas de los cultivares al nuevo panorama”, dice el informe que difunde la entidad litoraleña para su centro norte.

La campaña de maíz inmersa en una profunda sequía, que sigue complicando el panorama.
La campaña de maíz inmersa en una profunda sequía, que sigue complicando el panorama.

Los números a esta situación se los dio la Bolsa de Buenos Aires, informando que los maíces esperanzadores esta semana mejoraron tanto la condición hídrica como la condición del cultivo. Gracias a las lluvias, un 61,5 % del área se encuentra en condiciones hídricas adecuadas a óptimas y la condición de cultivo normal a excelente se elevó al 78,5 % del área. “Estos maíces van a tener durante su período crítico suelos más cargados de agua, temperaturas más amigables y por ende la visión es optimista. Estas lluvias encaminan al maíz nuevamente, sin dejar de estar bajo escenario climático de La Niña. El riesgo está, pero se traslada a febrero”, aseguró Esteba Copati, de la entidad porteña.

Emergencia y seguros

Esta semana el Gobierno de Santa Fe declaró la emergencia agropecuaria, y en las próximas horas sucederá lo mismo con Entre Ríos, una de las zonas más complicadas por la ausencia de lluvias, las altas temperaturas y los incendios. Ahora, todo tiene que se homolagado a nivel nacional por la Comisión de Emergencia Agropecuaria, que se reúne hoy a partir de las 10hs.

En el caso de Santa Fe, como ya había adelantado Infobae, se está esbozando un proyecto de ley que contemple y estimule los seguros agropecuarios, en concordancia con el pedido que realizó el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). Desde el ámbito conformado por más de 60 entidades de la cadena agroindustrial, recordaron que se elaboró un borrador de criterios para la presentación de un proyecto de ley con impacto federal, ya que para la redacción del mismo participaron productores de las distintas economías regionales agroindustriales del país.

José Martins, Vocero del Consejo Agroindustrial Argentino.
José Martins, Vocero del Consejo Agroindustrial Argentino.

Según explicaron desde el CAA, en el trabajo “se analizaron regulaciones y sistemas en terceros países como el caso de España pero se descartaron alternativas teniendo en cuenta la crisis económica nacional”. En ese sentido, se promueve un Certificado de Crédito Fiscal por el 50% del costo del seguro computable como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, para nuevos productos de seguro (ej. sequía) y un Fondo de Seguro Agrario de Sustentabilidad Productiva frente al Cambio Climático, financiado por un cupo presupuestario asignado al Ministerio de Agricultura y administrado por un Consejo con participación privada.

Por último, la función de dicho Consejo es asignar las prioridades promocionales entre cultivos y economías regionales y productores pequeños y medianos y garantizar la sustentabilidad agroeconómica de sus empresas, ante siniestros de origen climático. La propuesta ya fue presentada al Ministerio de Agricultura, para lanzar una Mesa de trabajo con el Gobierno así como se realizarán presentaciones a bloques legislativos dado que se debe adoptar como Ley Nacional.

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