¿Un anticipo para el escenario nacional?: la economía de CABA entró en recesión técnica tras caer en el segundo trimestre

El Producto Geográfico Bruto porteño acumuló dos descensos trimestrales consecutivos y quedó apenas 0,3% por encima de un año atrás, con comercio e industria entre las ramas más afectadas

El Obelisco de Buenos Aires en un día lluvioso con peatones con paraguas, un local con cartel de alquiler y pantallas con texto.
La economía porteña había caído 0,9% en el primer trimestre y cedió 0,2% en el segundo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La economía de la Ciudad de Buenos Aires entró en recesión técnica al acumular dos bajas trimestrales consecutivas en sus mediciones desestacionalizadas. El segundo trimestre de 2026 cerró con una contracción de 0,2% frente a los primeros tres meses del año, un resultado que prolongó la debilidad de la actividad porteña.

El diagnóstico adquiere peso en momentos en que la posibilidad de una segunda caída trimestral también domina el debate sobre la economía nacional. En la Ciudad, el resultado ya quedó reflejado en las estadísticas: hubo dos descensos consecutivos de la actividad, aunque el Producto Geográfico Bruto (PGB) todavía se ubicó 0,3% por encima del nivel del segundo trimestre de 2025.

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“En la Ciudad de Buenos Aires ya entramos en recesión. El segundo trimestre de 2026 muestra nuevamente una caída en la serie desestacionalizada y también en la de tendencia-ciclo que le gusta a los libertarios. Ni con la fuerte ayuda de la intermediación financiera”, dijo Santiago Battista, director ejecutivo del Instituto i-ciudad.

Para el economista Martín Polo, el resultado responde también a una característica estructural de la economía porteña: la Ciudad no participa de los sectores que hoy explican buena parte del crecimiento argentino. “Es razonable, considerando que los sectores que empujan a la economía no están en los centros urbanos. Ni minería, ni agro, ni energía forman parte del PBI de Capital. Así que era lógico que iba a ocurrir eso”, afirmó.

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La economía porteña perdió impulso durante cuatro trimestres

El Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (Idecba) informó que el PGB cayó 0,2% en el segundo trimestre de 2026 frente a los primeros tres meses del año. En el primer trimestre, la caída había sido de 0,9%, una dinámica que introdujo la economía porteña en recesión técnica.

La merma se verificó tanto en la medición desestacionalizada como en la serie de tendencia-ciclo. La comparación interanual mostró un crecimiento mínimo, de 0,3%, que expuso la desaceleración de la economía local. El ritmo ya había empezado a ceder durante 2025: luego de una expansión de 4,4% interanual en el tercer trimestre, el incremento se redujo a 2,9% en el último tramo del año. En el primer trimestre de 2026, la suba se había limitado a 0,8 por ciento.

Con ese desempeño, la actividad acumuló un crecimiento de 0,6% durante el primer semestre frente al mismo período de 2025. El contraste con el año pasado es amplio: en 2025, el PGB porteño había crecido 4,4% en los primeros seis meses.

El sector financiero no alcanzó

La intermediación financiera fue el sector de mejor resultado durante el segundo trimestre, con una expansión de 7,7% interanual. El impulso provino de las sociedades gerentes de fondos comunes de inversión, los agentes y sociedades de bolsa y las entidades bancarias y no bancarias.

También crecieron transporte, almacenamiento y comunicaciones, con una mejora de 0,9%, favorecida por la logística de cargas y los servicios de taxis y remises. La construcción avanzó 0,3%, mientras que hoteles y restaurantes aumentó 0,8 por ciento.

Pero esas mejoras no pudieron compensar el retroceso de actividades más ligadas al consumo y a la dinámica urbana. El comercio bajó 2,2% interanual, con caídas en las ventas mayoristas de productos farmacéuticos, veterinarios, cosméticos y de perfumería, así como en el segmento de instrumental médico y odontológico. También influyó la menor actividad en la comercialización, el mantenimiento y la reparación de vehículos y motocicletas.

La industria manufacturera cayó 1,8%, afectada por el desempeño de la producción de indumentaria y de productos químicos, de caucho y plástico. Los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler cedieron 0,7 por ciento. En tanto, los servicios comunitarios, sociales y personales retrocedieron 3,3 por ciento.

Dudas sobre la economía nacional

La recesión técnica porteña se conoció mientras los analistas anticipan que la economía nacional seguirá el mismo camino durante el tercer trimestre. El Producto Interno Bruto (PBI) nacional se contrajo 0,6% desestacionalizado en el segundo trimestre y el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) marcó una caída de 2,9% en julio.

“¿La economía está en recesión? Técnicamente no, pero debería crecer más de 6,1% en el acumulado agosto-septiembre, es decir, 3% por mes: algo para lo que no hay registros por fuera de los tiempos de pandemia", definieron desde Estudios Económicos del Banco Provincia.

El registro mensual del séptimo mes del año dejó un punto de partida adverso para el trimestre que termina en septiembre. Para evitar otra baja trimestral, la actividad debería recuperar con fuerza durante agosto y septiembre.

“Si bien hubo shocks negativos que agravaron la caída (lluvias intensas, el Mundial de fútbol, entre otros), este mal comienzo de trimestre -incluso si la caída resultara transitoria- deja a la actividad al borde de una recesión técnica (dos trimestres consecutivos de contracción)”, subrayó un reporte de Invecq.

La consultora LCG coincidió en que la economía necesitaría crecer cerca de 3% mensual en ambos meses para que el tercer trimestre muestre un resultado positivo, mientras que la firma Outlier señaló que la caída de julio dejó a la Argentina “casi” en una recesión técnica, aun si se produce un rebote parcial en agosto.

Federico González Rouco, economista de Empiria, fue más tajante: sostuvo que, con el dato de julio, resulta muy difícil que la actividad evite dos trimestres consecutivos de contracción. Según su cálculo, sería necesario un crecimiento acumulado de 6% entre agosto y septiembre, una variación difícil de alcanzar desde el nivel actual.

La fragilidad se concentra en los sectores vinculados al mercado interno. En julio, el comercio cayó 5,1% interanual; la industria manufacturera, 4,6%; y la construcción, 3,3%. A diferencia de esas ramas, la minería, el agro y la energía mantuvieron resultados positivos, aunque su expansión todavía no logró trasladarse con la misma fuerza a las actividades que predominan en la Ciudad de Buenos Aires.

Atento a esta dinámica, el Gobierno había anunciado un paquete de medidas que no comprometen el equilibrio fiscal para ampliar el crédito en dólares, facilitar el financiamiento de empresas y apuntalar la construcción, además de iniciativas para conectar proyectos adheridos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con proveedores locales. Los datos de agosto y septiembre definirán si la recuperación alcanza para evitar que la economía nacional replique el escenario que ya atraviesa CABA.

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