Un grupo empresario tomó el control de una línea cerrada de colectivos y habilitará parte del recorrido

Se trata de la histórica línea 148, que había dejado de operar debido a problemas financieros

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Paro en linea de colectivos 148 El Nuevo Halcon
Se implementará un “esquema de transición operativa” para asegurar tanto la prestación del servicio como la estabilidad laboral del personal

Luego del anuncio de cierre e incertidumbre de sus 450 trabajadores y usuarios, el Gobierno llegó a un acuerdo con el Grupo Zbikoski para operar la línea 148, previamente administrada por la empresa “El Halcón” que conectaba la Estación Constitución con Florencio Varela, en el sur del Conurbano bonaerense.

Así quedó establecido a través de la firma de un “acta de entendimiento” entre la Secretaría de Transporte, la empresa La Central de Vicente López (que opera como Misión Buenos Aires) y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), en representación de los trabajadores.

Según el acuerdo, reportó enelSubte, se implementará un “esquema de transición operativa” para asegurar tanto la prestación del servicio como la estabilidad laboral del personal.

La resolución es de carácter “excepcional” y tiene como único objetivo restablecer el funcionamiento de la línea, que dejó de operar por completo en enero. La cartera de Transporte, de todos modos, mantiene abierta la posibilidad de adoptar medidas regulatorias definitivas, incluida una eventual relicitación de la concesión.

Paro de colectivos en el AMBA - Estación Constitución - 11/04/2024
La resolución es de carácter “excepcional” y tiene como único objetivo restablecer el funcionamiento de la línea, que dejó de operar por completo en enero tras un periodo de actividad irregular (Luciano González)

Conocida la noticia del cierre, y a fin de asegurar la continuidad y regularidad del servicio, la Subsecretaría de Transporte Automotor había notificado a las 5 cámaras empresariales que licitaría los recorridos de la línea.

“Las propuestas deberán contemplar, entre otros aspectos, la capacidad operativa disponible, el parque móvil y el esquema de prestación previsto, debiendo asimismo prever mecanismos que permitan garantizar la absorción del personal actualmente vinculado a la operación de la línea y asegurar la adecuada cobertura de la demanda existente, de modo tal de resguardar la continuidad, regularidad y calidad en la prestación del servicio público”, había señalado la comunicación oficial.

De momento, únicamente estarán en funcionamiento los ramales “C” Cementerio, “C” La Capilla, “E” Solano por 844, “F” Solano por Monteverde, “H” Villa del Plata por Mosconi e “I” Solano por Pasco. Los ramales restantes (B por Acceso, B – El Jalón, C por Senzabello y G por San Martín) permanecerán sin operar.

El cese de actividades se había dado en un marco de falta de servicio y reiterados incumplimientos. Fuentes del sector afirman que el cierre surge a raíz de “una administración complicada” y problemas con los subsidios, que fueron generando atrasos en los pagos.

Explicaron que llegó un punto en el que la compañía dejó de renovar su flota y comenzó a deteriorar su patrimonio. La falta de inversiones para actualizar los vehículos y el consecuente aumento de costos —con repuestos cada vez más caros— deterioraron progresivamente la situación financiera, que terminó desembocando en el desenlace conocido.

Otras fuentes destacaron la falta de renovación de los colectivos: “La última unidad que renovaron fue en 2017. Lo habitual es renovar al menos el 10% de la flota por año. En una empresa con unos 200 colectivos, eso implicaría reemplazar cerca de 20 unidades anuales”.

Largas filas y demoras para viajar en colectivo en el AMBA
El cese de actividades se había dado en un marco de falta de servicio y reiterados incumplimientos (Maximiliano Luna)

También advirtieron que la demanda de la línea se concentraba en franjas muy acotadas del día. Aunque en determinados momentos los colectivos circulaba completos, esa situación solía limitarse a apenas dos o tres horas, lo que derivaba en una incapacidad para cubrir costos.

“La empresa tendría que haber tenido una reestructuración hace 15 años”, opinan y agregan que una opción sería conservar los ramales que resultan sostenibles desde el punto de vista operativo y transferir aquellos deficitarios a servicios de carácter local, comunal o provincial, de modo de redistribuir la cobertura sin comprometer la viabilidad del sistema.

Los empleados relataron que en los últimos meses la falta de recursos dificultó el sostenimiento de la empresa, provocando la reducción paulatina de los recorridos y, finalmente, la interrupción total del servicio.

La empresa de transporte tiene un arraigo importante en la zona sur. Un ejemplo de ello es el club Defensa y Justicia, de Florencio Varela, que milita en la máxima división del fútbol argentino. En los años 80, la institución adoptó los colores verde y amarillo, los mismo que identifican a los colectivos de la línea 148. Y también recibió el apodo vinculado a la empresa, que mantiene hasta hoy: “el halcón de Varela”.