
Al igual que Brasil, la Argentina resulta uno de los países más beneficiados dentro de la región por la suba de los precios del petróleo, en el marco del conflicto en Medio Oriente. Sucede que ambos son exportadores netos de energía y un alza en las cotizaciones internacionales genera mayores ingresos de divisas por ventas al exterior. No obstante, el efecto adverso de la guerra se refleja en una aceleración de la inflación, que ya viene mostrando dificultades para perforar el 2% mensual.
La escalada bélica entre Irán, EEUU e Israel, y más específicamente el bloqueo al estrecho de Ormuz por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial, hizo que el barril de crudo superara los USD 100.
PUBLICIDAD
En ese contexto, un informe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) resaltó los cambios en el mapa energético argentino y el fortalecimiento de su posición en este escenario.
Para la Argentina, la energía pasó de ser “un lastre crónico a convertirse en un apoyo sostenido tanto para el crecimiento como para las cuentas externas, ya que la Formación Vaca Muerta respalda la producción récord de petróleo y gas, el incremento de las exportaciones de crudo y la ampliación de la capacidad de los gasoductos para ventas regionales de gas”, señaló el documento.
Como en los últimos dos años, los analistas de la entidad creen que la actividad energética tendrá un papel central en el crecimiento económico durante 2026, con un impulso adicional por la guerra.
PUBLICIDAD
“Se estima que cada aumento de 10 dólares por barril en el precio del petróleo genera un ingreso extraordinario en divisas de USD 1.700 millones (0,25% del PBI)”, detalló el IIF. Como comparativa, esa ganancia en el caso de Brasil, que registra saldos positivos en el rubro desde 2017, asciende a USD 4.000 millones.
A su vez, el reporte indicó que las exportaciones energéticas argentinas, encabezadas por el petróleo no convencional, deberían ayudar a limitar el déficit de cuenta corriente, situándolo en alrededor del 1% del PBI este año, dependiendo de la continuidad de las inversiones y la “ejecución oportuna de la infraestructura”.
PUBLICIDAD

El optimismo también responde al impacto indirecto sobre los precios de otras materias primas, en particular la soja, que podría sumar exportaciones pese al alza en los costos de insumos como la energía y los fertilizantes. Vale mencionar que, según la Sociedad Rural Argentina (SRA), si persisten las condiciones actuales, la producción para la cosecha fina 2026/27 se encarecería entre un 9,5% y 11%.
“Hace algunos años, un shock similar en el precio del petróleo habría debilitado la posición externa; hoy, la fortalece y reduce la vulnerabilidad macroeconómica”, consideró el IIF.
En una línea similar, el banco de inversión Morgan Stanley precisó en un informe a clientes: “Con una producción que se prevé aumente de forma significativa durante la próxima década — motorizada por el desarrollo de Vaca Muerta— y el sector representando ya cerca del 6% del PBI, precios más elevados respaldarían aún más la inversión, el gasto de capital y los ingresos por exportaciones".
PUBLICIDAD
La consultora Empiria calculó que, de mantenerse constante el precio del barril en torno a los USD 100, las exportaciones de petróleo pasarían de USD 6.400 millones en 2025 a USD 9.400 millones.
Desde Aleph Energy, Daniel Dreizzen aseguró que 2026 podría cerrar con un superávit en la balanza energética de USD 12.307 millones, lo que supondría un adicional de casi USD 4.500 millones respecto al año pasado.
En tanto, el presidente de YPF, Horacio Marín, afirmó durante el evento CERAWeek by S&P Global que la guerra podría acelerar la expansión del proyecto Argentina LNG, considerado el más grande y complejo de la historia de América Latina, debido a una mayor demanda de Gas Natural Licuado (GNL) y a la necesidad de los países de diversificar proveedores.
PUBLICIDAD

Por otra parte, y como contracara, el informe del IIF plantea que, precios más altos del petróleo complican “el ya desafiante proceso de desinflación”.
Precisa que desde principios de marzo, los valores de la nafta y el diésel aumentaron entre 6% y 9%, reflejando los ajustes en los impuestos a los combustibles. En consecuencia, la actualización del tributo prevista para abril fue suspendida por el Gobierno para evitar nuevas subas bruscas en los surtidores.
Además, el incremento de los fertilizantes, insumo en el que la Argentina tiene una alta dependencia de las importaciones, añade presión sobre los precios internos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El Gobierno habilitó una nueva herramienta para liquidar los sueldos de las empleadas domésticas
A partir de ahora, la plataforma calculará conceptos de la liquidación, permitirá corregirlos antes de emitir el comprobante y mantendrá el acceso digital a aportes, contribuciones e intereses

Longevidad y geopolítica: la creciente esperanza de vida mundial abre una oportunidad de oro para la Argentina
El mundo ha pasado del paradigma de las calorías para vencer el hambre al de las proteínas para sostener el envejecimiento de los cada vez más numerosos mayores de 60, sostiene un especialista, que llama la atención sobre las perspectivas favorables que esto le ofrece a nuestro país

El objetivo electoral del Gobierno es lograr una fuerte baja de la inflación interanual antes de ir a votar
No parece fácil que se pueda dar un escenario de reducción de 33,4% a 20%, que permitiría recuperar jubilaciones y mejorar los salarios para dinamizar el consumo. Cómo vienen los cálculos de octubre

Se perdieron 100.000 empleos formales en lo que va de 2026: cuáles fueron las provincias y los sectores más afectados
La mayor parte de la caída se concentró en los asalariados privados. Cuáles fueron las excepciones y qué pasó con los trabajadores independientes

¿Qué va a pasar con la venta de autos?: octubre arrancó para abajo, pero hay un dato que proyecta 50.000 unidades
Si bien es una muestra que representa solo una cuarta parte del mes, la suma de las ventas diarias arroja un resultado positivo. El sector cree que será un mes similar a septiembre.




