Economía sale a buscar USD 200 millones con bonos en dólares: enseñanzas de la primera subasta e intento de hacer atractivo el AO28

Este lunes, la Secretaría de Finanzas tiene la segunda subasta de dos bonos en dólares. El “riesgo kuka” que remarcó el ministro Caputo y cómo piensa mitigar la demanda del Bonar 2027

Guardar
Un hombre de cabello gris y traje oscuro habla desde un podio transparente con un micrófono, gesticulando con ambas manos. Lleva una camisa azul y corbata roja
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que la diferencia en la demanda entre el bono que vence en octubre de 2027 y en octubre de 2028 es el "riesgo kuka".

Este lunes tendrá lugar la segunda subasta de bonos en dólares, instancia clave del plan del Ministerio de Economía para captar USD 200 millones y extender el perfil de vencimientos. La operación llega tras la primera subasta, que se realizó el viernes pasado y mostró un marcado contraste entre la demanda del bono con vencimiento dentro del mandato de Javier Milei y el nuevo, que se extiende hasta octubre de 2028.

En esa primera ronda, el Gobierno colocó dos bonos: el AO27, con vencimiento en octubre de 2027, y el AO28, que extiende el plazo hasta octubre de 2028. Los resultados reflejaron el apetito inversor por plazos más cortos y una mayor cautela frente a instrumentos que vencen bajo la próxima administración, sobre la que aún el mercado parece no tener garantía de que haya una continuidad por parte del oficialismo.

Luis Caputo, ministro de Economía, difundió los datos oficiales de la subasta. En ambos casos, el monto a colocarse era de USD 150 millones, ante ello, el AO27 recibió ofertas por USD 466 millones y validó una tasa nominal anual (TNA) de 5,02%, mientras que el AO28 sumó USD 226 millones con una TNA de 8,5%. Caputo también detalló los diferenciales de riesgo país: 117 puntos básicos para el bono a 2027 y 460 puntos básicos para el título a 2028. Además, calculó una tasa forward bajo un escenario de alternancia política, que alcanzó 14,09% TNA.

La expectativa del mercado está puesta en el nuevo mecanismo de financiamiento que Economía ya identificó y comunicará. los proximas semanas.
La expectativa del mercado está puesta en el nuevo mecanismo de financiamiento que Economía ya identificó y comunicará. los proximas semanas.

La estrategia del equipo económico combinó la necesidad de obtener dólares frescos con el objetivo de descomprimir los voluminosos vencimientos previstos para el año próximo, especialmente en julio. La creación del AO28 y el diseño de esta subasta funcionaron como un test para medir hasta qué punto el mercado local está dispuesto a tomar riesgo en dólares a plazos más largos, dentro de un contexto de incertidumbre electoral y presión financiera. Como también exponer que todavía el “riesgo kuka” está presente.

Paradójicamente el propio Caputo dijo, semanas atrás, en un foro nes en Mendoza, aseguró que el “riesgo kuka” no existe “Si me preguntan a mí, no existe el riesgo kuka. Creo que hay cero posibilidad de que el kirchnerismo vuelva”, afirmó. Y fue más allá y opinó que ese espacio político “va camino a ser una minoría absoluta”. “Va a hacer un papelón de elección el año que viene. Para 2031 va a ser marginal, si no desaparece”, lanzó.

Desde la consultora Invecq destacaron que la principal novedad de la colocación fue la incorporación del AO28, que replica la estructura del AO27 pero extiende el vencimiento a octubre de 2028, ya dentro del mandato siguiente. La emisión, estructurada en dos tramos —el primero por USD 150 millones y el segundo por USD 100 millones—, sirvió para evaluar la capacidad del Tesoro de financiarse en el mercado local en dólares a plazos más largos, cuando el año que viene los compromisos suman más de USD 20.000 millones.

Antes de que se conociera el resultado de la licitación, en Invecq adelantaban que era probable que el AO28 convalide una tasa superior a la del AO27 debido a la prima por riesgo electoral, más alineada con la curva de Bonares y Globales de mediano plazo. “En términos de pricing, es esperable que el AO28 convalide una tasa superior a la del AO27, incorporando una prima por riesgo electoral”, explicaron. Así, el Gobierno buscó ampliar la curva de vencimientos y evitar la acumulación de compromisos en 2027.

La estrategia para volver atractivo al Bonar 2028

Una innovación relevante de la licitación fue la decisión de fijar un precio máximo para el AO27 en USD 1.015,33, equivalente a un piso de tasa cercano al 5,0%. El Tesoro estableció este límite para evitar una compresión excesiva de rendimientos y ordenar la demanda entre ambos instrumentos. Según Invecq, “al establecer un piso de tasa en el AO27, se limita la competencia por precio en ese bono y se incentiva a los inversores a migrar parcialmente hacia el AO28, facilitando así la extensión de duration”. Esta medida buscó equilibrar el atractivo de los bonos y favorecer la migración de flujos hacia los plazos más largos.

El análisis de la demanda arrojó diferencias sustanciales entre ambos títulos. El economista Alejandro Giacoia de EconViews puntualizó: “Si miras el monto que ofreció el mercado para cada uno de los bonos, para el de 2027 fue el doble que para el del 2028, entonces eso te da una idea de que hubo más demanda para el que vence dentro de la administración de Milei”. El interés de los inversores se volcó mayoritariamente al bono AO27, reflejando la preferencia por instrumentos que vencen antes del recambio presidencial.

La tasa de corte validada para el AO28 se ubicó en 8,5%, sensiblemente más alta que la del AO27. Giacoia explicó que esta diferencia permite inferir que el mercado percibe un riesgo político elevado. “Cuando miras la tasa de corte, fue mucho más alta para la de 2028, lo cual también permite pensar que sigue habiendo un riesgo político o que el mercado percibe un riesgo político bastante alto”, sostuvo. La brecha de tasas expuso la cautela de los inversores ante la incertidumbre sobre el rumbo del país en la próxima administración.

La decisión del Gobierno de ofrecer un bono con vencimiento más allá del actual mandato fue interpretada como un paso necesario para evitar la concentración de vencimientos en 2027. Giacoia evaluó: “Es positivo que el Gobierno haya ofrecido un instrumento más largo para evitar que se sigan concentrando vencimientos en 2027”. La estrategia oficial, entonces, se enfocó en diversificar los plazos y en captar dólares frescos, en un contexto de elevado riesgo país y desafíos de financiamiento.

La demanda total registrada en la primera subasta reflejó el apetito inversor por títulos en dólares con plazos cortos y tasas moderadas, pero también la disposición de una parte del mercado a aceptar tasas más altas como compensación por el riesgo político. El diferencial de tasas y el volumen adjudicado pusieron en evidencia la sensibilidad del mercado a los factores electorales.

Fuentes del Ministerio de Economía aseguraron que el nuevo mecanismo de financiamiento no es un prestamo con bancos internacionales.
Fuentes del Ministerio de Economía aseguraron que el nuevo mecanismo de financiamiento no es un prestamo con bancos internacionales.

La emisión del AO28 constituyó un primer test para medir la profundidad del mercado local en dólares a plazos más extensos. Invecq remarcó que la operación permitió observar la capacidad del Tesoro para financiarse en el mercado local en dólares a plazos más largos, en una coyuntura en la que vencimientos privados y BOPREAL neto colocan presiones adicionales sobre el calendario financiero. Aunque la expectativa del mercado está puesta en conocer el mecanismo de financiamiento que Caputo aseguró ya tienen identificado y que les permitirá cubrir el vencimiento de capital de julio y de enero y julio del próximo año.

La segunda ronda de la licitación, que se celebrará mañana, buscará completar los USD 200 millones entre ambos bonos. De la respuesta del mercado dependerá la posibilidad de profundizar la estrategia de extensión de plazos y descomprimir los pagos del año próximo.El Ministerio de Economía, a través de este tipo de colocaciones, intenta consolidar el acceso al financiamiento en moneda extranjera y administrar los riesgos derivados de la concentración de vencimientos y la incertidumbre electoral. El resultado de la primera subasta mostró un mercado atento a los incentivos, las tasas y los plazos ofrecidos por el Tesoro.