
La industria del vino argentino atraviesa un momento complejo. El año pasado, las exportaciones vitivinícolas tocaron su nivel más bajo de los últimos 20 años, en un contexto de consumo interno debilitado y costos locales en alza, un combo que empezó a impactar de lleno en la situación financiera de algunas bodegas.
Tal es el caso de Bodegas Bianchi, una de las compañías con mayor historia en la industria, que a inicios del año entró en tensiones financieras, con más de 80 cheques rechazados por falta de pago por más de $ 1000 millones.
PUBLICIDAD
En este contexto, este miércoles la compañía comunicó en una carta que envió a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que activó un plan de reordenamiento estratégico y financiero orientado a “preservar el valor del negocio y garantizar un abordaje responsable con proveedores, acreedores y otros stakeholders”.
El objetivo, aunque implícito, es evitar la presentación judicial de la compañía a un concurso preventivo, una instancia que su competidora Bodega Norton no logró esquivar.
PUBLICIDAD
La empresa reconoció un “escenario de estrés financiero generado por el contexto macro que afecta a toda la industria y su impacto en la operatoria diaria” y señaló que su directorio resolvió iniciar un proceso de reordenamiento y reperfilamiento de pasivos para afrontar esa situación.
Como parte de esa estrategia, Bodegas Bianchi contrató a Southern Cone Partners y a Ernst & Young (EY) como asesores financieros, y al Estudio Beccar Varela como asesor legal, con el propósito de “trabajar en un plan integral estratégico y financiero que optimice la utilización de los recursos y permita mejorar aún más la solidez de la plataforma”.
PUBLICIDAD
El comunicado revela que la compañía mantiene conversaciones con proveedores comerciales y acreedores financieros para acordar plazos de gracia que le permitan completar la elaboración de ese plan integral, con la intención de alcanzar consensos que sostengan la operatoria sin recurrir a instancias judiciales.
Un dato significativo consignado en el comunicado es que, en relación con el próximo pago de capital bajo ciertas Obligaciones Negociables, previsto para el 8 de febrero de 2026, el mismo será afrontado por las entidades garantes, de acuerdo con el prospecto de emisión, “no debiendo, en este caso, los tenedores efectuar requerimiento alguno”. Ese dato refuerza la idea de que la estrategia de la empresa busca ganar tiempo y ordenar compromisos sin entrar en mora o default formal.
PUBLICIDAD

La crisis del vino
De acuerdo con los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en 2025 los envíos totales de vino al exterior sumaron 1,93 millones de hectolitros (hl), lo que implicó una caída de 6,8% interanual frente a 2024. Se trató, además, del menor volumen exportado desde 2004, cuando las ventas externas habían alcanzado los 1,55 millones de hl.
En términos de valor, el sector vitivinícola exportó en 2025 un total de USD 661 millones, una baja interanual de 7,2%, y el peor registro desde 2009, cuando los ingresos por exportaciones habían sumado USD 553 millones.
PUBLICIDAD
Fuentes del mercado vitivinícola consultadas por este medio sostuvieron que, si bien no hay una crisis de supervivencia generalizada en todas las bodegas, sí existe una fuerte presión sobre los flujos de caja y los plazos de pago, que obliga a muchas empresas a replantear sus estrategias financieras y operativas.
En ese marco, otras compañías del sector también enfrentaron dificultades. Bodega Norton se presentó en concurso preventivo en octubre del año pasado, con una deuda que supera los USD 30 millones. A su vez, la sanjuanina Casa Montes acumula 286 cheques rechazados por un total de $471 millones, según registros del Banco Central. La firma es productora de etiquetas como Alzamora, Baltazar y Ampakama.
PUBLICIDAD
El INV explicó que el retroceso en las exportaciones de vino argentino se dio por la confluencia de elementos internos y externos que, juntos, limitaron la competitividad del sector. A nivel global, la demanda mostró una tendencia a la baja, lo que impactó en distintos países productores y no solo en la Argentina.
Dentro del país, la inestabilidad cambiaria, el aumento de los costos productivos en dólares, la inflación y los mayores gastos logísticos presionaron la estructura de precios. Estas condiciones redujeron la capacidad de las bodegas para competir en los mercados internacionales, sobre todo en los segmentos con mayor sensibilidad al precio.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Murió Mario Falak, el empresario que “revivió” el Hotel Alvear Palace y fue amigo personal de Carlos Menem
Falleció a los 82 años, lejos de la exposición pública que tuvo en los noventa. Su carrera empresarial y su vínculo con el expresidente

27 fotos de la presentación de la marca de autos Smart, que regresó al país de la mano de Prestige Auto
Se relanzó con una gama inicial de dos modelos eléctricos, #1 y #3, en una nueva etapa bajo la estructura global que comparten Mercedes-Benz y Geely. El evento social se realizó en Nordelta

El precio de la soja subió con fuerza y tocó el nivel más alto en la era Milei
La cotización internacional superó los USD 480 por tonelada e impulsó los precios de la oleaginosa a sus valores más altos en lo que va de la gestión actual
La recaudación tributaria aumentó en agosto al ritmo de la inflación
El ingreso de pagos postergados de meses anteriores de Ganancias, sumado a la mayor liquidación agroexportadora, determinaron un incremento de los ingresos administrados por ARCA del 33,5% interanual


