Ahora el Gobierno va por otros dos grandes objetivos: volver a los mercados internacionales y acumular reservas

Se espera que el pago de hoy ayude a consolidar la confianza de los inversores, con la consiguiente baja del riesgo país. Más bancos del exterior, como Morgan Stanley, recomendaron la compra de bonos argentinos

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Tras el pago a bonistas,
Tras el pago a bonistas, la acumulación de reservas y el regreso a los mercados son los dos objetivos clave para el Gobierno. (@JMilei)

El Gobierno cumple hoy con un paso trascendente para la recuperación de la confianza de los inversores, al hacer frente a un nuevo vencimiento de deuda por USD 4.200 millones. Se trata de uno de los pagos más importantes del año con bonistas privados, que se repetirá en julio.

A partir de ahora arranca otra instancia, que tiene dos claras prioridades para el equipo económico: acumular reservas y regresar al mercado financiero internacional. La idea es que que ambos desafíos ocurran simultáneamente. De hecho, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió ayer a comprar USD 62 millones, dejando en claro que la “fase 4” del programa económico está en plena ejecución.

La contrapartida de esta compra de divisas es la emisión de pesos, lo que se enmarca dentro del plan de remonetización de la economía.

Una de las preguntas claves que se develará en los próximos días pasa por la reinversión de los dólares que cobren este viernes los bonistas. De lo que hagan con el dinero que recibirán en las cuentas dependerá la posible mejora de los títulos y la consiguiente caída del riesgo país.

Por lo pronto, ayer fue una jornada muy favorable para los bancos argentinos que cotizan en Nueva York, lo que representa un buen indicio de lo que puede venir. Banco Supervielle encabezó las subas, con una ganancia de 5,7%, Macro subió 4,85% y Galicia 5,1%. Asimismo, recuperaron terreno las acciones energéticas por la fuerte suba del precio del petróleo, encabezadas por TGS (4,45%), mientras que también avanzaron YPF y Vista arriba de 3%.

En esa línea, un informe de Morgan Stanley fue muy positivo con los bonos argentinos, tras la confirmación del financiamiento de bancos internaciones por USD 3.000 millones para hacer frente al pago de deuda. El banco de inversión norteamericano citó además los avances fiscales, el respaldo de Estados Unidos y las chances de reapertura del mercado internacional de crédito.

Con estos condimentos, no tiene mucho sentido que los bonos locales se mantengan con un rendimiento cercano al 10% anual en dólares, que prácticamente duplica lo que pagan bonos de otros países de la región de igual duración, como Uruguay, Chile, Brasil o Perú. Incluso en la comparación con Ecuador, otro mercado considerado de alto riesgo, la cotización de la deuda parece haber quedado algo retrasada en las últimas semanas.

Por otra parte, ahora la mirada estará puesta en la evolución que tengan las reservas. Entre la suba del oro y las compras del BCRA, el stock de divisas ya se acerca a los USD 45.000 millones.

Tras compras del Central por USD 62 millones, las tenencias internacionales treparon a USD 44.781 millones. Aunque no hay especificaciones, parte de la suba de los últimos días estaría vinculada también con el ingreso de las privatizaciones de centrales hidroeléctricas del Comahue.

Hoy se sabrá, además, cuál es el impacto del pago de la deuda sobre el nivel de reservas brutas, pero se espera que no resulte significativo. Los USD 3.000 millones que prestan los bancos internacionales se utilizarán justamente para cancelar parte de los vencimientos sin que haya un impacto significativo en la posición del BCRA.

Desde la autoridad monetaria ya anunciaron que el objetivo dentro de la fase 4 es comprar al menos USD 10.000 millones en 2026 contra la emisión de pesos, dentro del programa de remonetización de la economía.

Se espera que el ritmo de compras se acelere en el segundo trimestre, a medida que ingresen los dólares de la cosecha gruesa. Será clave que la inflación se mantenga bajo control y que el dólar tampoco presente saltos importantes para continuar la expansión monetaria contra la compra de divisas.