
Las personas físicas exportan sus servicios al exterior ya no tendrán obligación de liquidar una parte de sus dólares en el mercado y transformarlos en pesos. En adelante, podrán recibir sus ingresos en dólares y disponer de ese dinero en su cuenta de un banco argentino.
Hasta ayer, quienes trabajaban desde la Argentina para una empresa extranjera podían cobrar libremente en dólares hasta un límite anual de USD 36.000. Lo que cobraban por encima de ese tope, debían venderlo obligatoriamente en el mercado y cobrarlo en pesos, como ocurre con el ingreso de divisas de cualquier exportación.
El Banco Central decidió ayer eliminar ese límite de USD 36.000 por año. “A partir de la entrada en vigor de esta normativa, los cobros por exportación de servicios no tendrán ninguna imposición para ser liquidados”, explicaron en el BCRA.
La medida es relevante para muchos profesionales argentinos que son contratados por empresas extranjeras, en especial en el sector de la economía del conocimiento, que cobran salarios habitualmente superiores a los USD 3.000 por mes del límite.
Para poder disponer de sus dólares y esquivar el cepo cambiario vigente en la Argentina, desde hace años es habitual que esos trabajadores cobren su salario en criptomonedas o le piden a su empleador o cliente que se lo depositen en una cuenta en el exterior. Paulatinamente, se fue quitando la obligación de liquidar para una porción de esos ingresos, hasta llegar a los USD 36.000 por año. Ahora podrán cobrar sin limitaciones en una cuenta de la Argentina.
Al mismo tiempo, el BCRA también dispuso que los bancos no puedan cobrarle comisiones a esos clientes por la acreditación del ingresos de divisas desde el exterior en sus cuentas en dólares.
Muchas entidades locales tenían “una política de comisiones super compleja”, según el presidente del BCRA, Santiago Bausili.
“Venimos trabajando con los bancos hace rato en la simplificación. El sistema financiero no está acostumbrado a que los bancos traigan su plata desde afuera sino más bien a lo contrario. Muchos cobran cargos incluso por traer dinero desde una cuenta propia. Esas cosas ahuyentan fondeo del sistema. Por eso los eliminamos”, señaló Bausili.

De esa forma, los bancos podrán cobrar un costo por mantener esas cuentas pero no un cargo, ni fijo ni variable, por cada vez que ese cliente recibe dólares del exterior. Esta medida rige tanto para los ingresos por exportación de servicios, como incluso para quienes reciben fondos propios o ayuda de un familiar.
“Esta norma no impide que se trasladen a los clientes los cargos que pudieran corresponder por los servicios prestados por las entidades intervinientes del exterior en la transferencia. Estos costos deberán estar debidamente documentados”, apuntó el BCRA.
La decisión del Banco Central está ligada en forma directa a la finalización del cepo cambiario para las personas físicas dispuesta en abril pasado. Si una persona física puede comprar todos los dólares que desee, sin trámites previos ni cupos, qué sentido tiene obligarla a que una parte de su ingreso que recibe desde un país extranjero tenga que pasar obligatoriamente a pesos, tal como ocurre con el resto de las exportaciones.
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