
Las bolsas de Nueva York operaron con pérdidas este martes, en un rango del 0,2% al 0,7%, mientras que las acciones argentinas defendieron el sesgo positivo. En la región también operaron con pérdidas las bolsas de San Pablo (-0,3%) y Bogotá (-1,1%).
Tras un feriado el lunes, en Wall Street las acciones cayeron debido a que los inversionistas se mostraron cautelosos al observar posibles “vientos en contra” para el reciente repunte, pues crecen las preocupaciones sobre la salud de la economía de China, la segunda más grande del mundo.
Los mercados también se preparan para el testimonio del presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, ante un comité de la Cámara de Representantes de los EEUU a partir del miércoles, en busca de pistas sobre si los legisladores reanudarán su campaña de aumento de tasas en julio.
Pese al contexto adverso, destacó este martes la renovada alza en la mayoría de los ADR y acciones de compañías argentinas que son operados en dólares en Wall Street. Al cierre lideraron la mejora los títulos de Cresud (+11,6%), Edenor (+10,9%) e IRSA (+9,2%).

Hay que recordar que recién el miércoles la Bolsa argentina retomará la actividad, luego del prolongado fin de semana largo, que incluyó la conmemoración de un nuevo aniversario de la creación de la bandera nacional.
La Bolsa de Argentina ratificó su marcha alcista el viernes, hasta un nuevo máximo histórico, mediante el sustento de un recurrente apetito al riesgo global y coberturas ante una alta inflación, previo a la inactividad financiera de cuatro días.
Los inversores aguardan avances en la renegociación del programa del país con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por lo que el ministro de Economía, Sergio Massa, viajará la semana próxima a Washington para nuevas tratativas a días de cubrir obligaciones con el organismo por unos 2.700 millones de dólares.
“Hay activos argentinos que convertidos a dólares arrojan precios muy tentadores y de ahí se agarra el mercado con el liderazgo de acciones energéticas”, explicó a Reuters un operador de la banca privada.
La actividad local está condicionada también por la incertidumbre política, a casi una semana para que se oficialicen las precandidaturas presidenciales para las primarias de agosto y el voto en las generales de octubre.
Una inflación que se sostiene en torno al 8% mensual y la ausencia de certezas respecto de la política económica que llegará pasadas las elecciones resultaron inesperados catalizadores para las valuaciones de las acciones argentinas, que este año son las apuestas de inversión preferidas, dadas las bajas cotizaciones -en comparación histórica- y su uso como cobertura en medio de procesos devaluatorios.
El viernes el panel S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires superó holgadamente los 400.000 puntos y amplió a más de 100 por ciento la ganancia acumulada en lo que va de 2023.
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