El mercado se pregunta hasta cuándo seguirá el Banco Central comprando bonos del Tesoro

Tras una semana compleja y una licitación de deuda en pesos desfavorable, la dolarización de las carteras no se detiene

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Imagen de archivo de un operador mirando un gráfico en la pantalla de su computador en las oficinas de ICAP en Londres, Reino Unido. 3 de enero, 2018. REUTERS/Simon Dawson/Archivo

Comienza una semana complicada para el equipo económico. La licitación de Bonos del Tesoro y la cantidad de bonos GD30 que tuvo que comprar pagando en dólares dejaron a la vista la semana pasada que la luna de miel terminó.

En la licitación del Tesoro cubrió los vencimientos de la semana a duras penas. Debía pagar $164.233 millones y pudo captar tan solo 165.866 millones, es decir un financiamiento neto escaso de $ 1.633 millones, lo que quiere decir que en las próximas licitaciones donde los vencimientos serán más intensos debe crear alguna forma de captar capital privado, porque las empresas públicas, tras el último canje, se quedaron con solo 14% de la deuda del Tesoro.

El esfuerzo de la licitación del viernes fue demasiado. Debieron crear un bono a medida de los bancos que los alivie de seguir renovando las Leliq del Banco Central. El Bonte 2027 que paga una tasa de 48,68% nominal anual y sirve para hacer encajes de los depósitos en los bancos en el Banco Central, captó 74% de lo ofrecido por los inversores ($122.156 millones). Además hubo llamados amistosos por teléfono para que los inversores institucionales participen.

Los otros dos bonos que recaudaron ínfimas sumas, le costaron caro. La Letra de descuento que vence en marzo da una tasa efectiva anual de 116,7% anual. Es la tercera licitación consecutiva en que pagan la tasa más alta del sistema. El apremio es tanto que marzo brilla como el largo plazo, para el Gobierno.

Todavía a la Secretaría de Finanzas le espera el desafío del lunes próximo cuando vencen $258.420 millones y el cliente por excelencia será el sector privado porque se licitará el remanente del canje del T2V2 donde casi todo lo que se renovó vino del sector público. Los privados no quisieron entrar a este canje.

Para contener a los dólares alternativos, también tuvieron que acudir al teléfono y dio resultado porque los negocios que alcanzaron a USD 2340 millones, se redujeron a USD 155 millones. De esta manera, consiguieron leves bajas en el MEP de 29 centavos a $313,58 y de $2,44 en el contado con liquidación que cerró a $332,24.

La compra de bonos GD30 contra dólares de parte del Banco Central marcó los precios después de la mitad de la rueda, pero fue una pausa irrelevante porque la dolarización de las carteras continúa. Los desencantados con los bonos del Tesoro son los compradores de dólares.

El Banco Central, además, siguió comprando deuda de Bonos CER. “Lo grave de estas compras, además de la emisión que genera, es que la mitad la orienta a los bonos que vencen en 2024. Entre el TX24 y el T2X4 compró alrededor de $130.000 millones en un mes”, indicó el trader Esteban Monte.

El panorama del exterior no ayuda. El lunes se derrumbaron las Bolsas neoyorquinas y de la Bolsa de San Pablo se fueron fondos del exterior por USD 300 millones y Morgan Stanley bajó las calificaciones a “neutral” de las acciones de Brasil debido a los anuncios de Lula que implican un aumento del gasto público y, tal vez, el fin del aumento de las tasas de interés. El dólar cerró a 5,32 reales, después de haber tocado 5,30.

En China recrudeció el covid. El control aumentó en las grandes ciudades y afectó a la cotización del yuan que cayó 0,74% frente al dólar y cerró en 7,17 yuanes. Esto afectará a las reservas argentinas y a los 35.000 millones de yuanes que se espera recibir del gobierno chino. El viernes el Banco Central vendió USD 50 millones y las reservas cayeron USD 49 millones a 37.567 millones.

Ante este panorama adverso cada vez aparece más cerca el dólar soja que cotizaría a entre $215 y $225 por la inflación que hubo desde que se extinguió. El otro flanco a cerrar, es la deuda del Tesoro. Necesitan $500 mil millones extras para cubrir los vencimientos que restan de noviembre y diciembre y solo tiene $33.500 millones.

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