Para comprobar la magnitud de la perdida de poder de compra del billete de $1.000 en los últimos cuatro años solo hace falta comparar cuántos productos se podían adquirir con ese dinero en un supermercado en 2018 y cuántos se pueden adquirir ahora.
De acuerdo a un relevamiento realizado por Infobae —con los precios de los mismo producto en una cadena de supermercados—, en 2018 con un billete de $1.000 se podía llenar un changuito con los siguientes productos: un kilo de café, un paquete de fideos, una botella de aceite de un litro, queso blanco, 100 gramos de queso, 100 gramos de jamón cocido, shampú, jabón para lavar la ropa, crema de enjuague, un kilo de bife ancho, 100 gramos de queso cremoso, un kilo de bananas, un kilo de naranjas, una gaseosa de 1,5 litros, un litro de leche y un kilo de yerba.

Cuatro años después, con solo comprar dos productos de esa misma lista —un kilo de yerba y un litro de aceite— ya se alcanza el total de $1.000, que sigue siendo el billete de mayor denominación. De 16 productos básicos a solo dos entre 2018 y 2022.
En lo que va del año, según los datos del Indec de junio, el precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas acumuló una suba de 39,9 por ciento. En tanto, en el último año, entre junio de 2021 y junio de 2022, el incremento de la categoría trepó al 66,4 por ciento.
Según un informe de la consultora Focus Market, el billete de $1.000 comenzó su curso legal en noviembre del 2017 con un valor en dólares equivalente a USD 51,87. En 2022, su valor ajustado en dólares es de USD 4,20 (tomando el dólar ahorro o solidario a $238) o de USD 3,33, tomando el dólar libre a 300 pesos, la cifra récord que alcanzó esta tarde.

La semana pasada se conoció el índice de Precios al Consumidor (IPC-Costo de Vida) de junio, que aumentó 5,3% y se ubicó por encima del 5,1% de mayo, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La suba en la categoría Alimentos y bebidas no alcohólicas fue una de las de mayor incidencia en la mayoría de las regiones con un incremento de 4,6 por ciento.
Lo más relevante en la división fue el incremento de verduras, tubérculos y legumbres, donde se destacaron la lechuga que superó el 37%. En ese sentido, registraron fuerte aumentos las hortalizas, especialmente la papa y la batata, con alzas de 20,4% y 9,9%, respectivamente.
Entre los 10 alimentos que más aumentaron figura el kilo de lechuga, con un alza de 37,8% en junio, seguido por el kilo de papa, con un incremento de 21,5%. En tanto, completó el podio el kilo de tomate redondo, con una suba en el sexto mes del año de 20,4 por ciento.
Cuando se observan los cortes de carne, los aumentos que se registran son un poco más moderados: el pollo entero creció 6,2%; la carne picada por kilo un 3,3%; la paleta un 1,1%; el cuadril y la nalga un 0,3% y el asado un 0,2 por ciento. Y en relación a los productos farináceos, el pan francés tuvo un aumento en junio de 3,4% mientras que el pan de mesa se incrementó un 3 por ciento.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Inflación de marzo: alimentos, combustibles y transporte impulsan una suba de más del 3%
Relevamientos de consultoras privadas indican que el índice minorista aumentará más que en febrero. Pesan el rubro alimenticio, el aumento del precio mundial del petróleo y el encarecimiento del transporte público
Dólar: cómo inciden los factores globales y locales en el precio local de la divisa
Un tipo de cambio mayorista debajo de $1.400, ingreso por la cuenta financiera y el superávit comercial facilitan las compras del BCRA en el mercado. Los analistas debaten: ¿volvió el atraso cambiario?
¿Cómo se financia el FMI?: secretos de una “cooperativa de crédito” cuyos recursos llegan al billón de dólares
A diferencia de otras organizaciones internacionales, el principal financista de la Argentina resalta que no pide a sus miembros aportes anuales que pesen sobre sus fiscos
Cambio de prioridades: tasas negativas, para impulsar crédito y consumo, con apuesta a que el dólar soportará la presión
Tal es la lectura de un probable viraje de política económica, tras el énfasis anti-inflacionario

Política monetaria: de la preocupación por la inflación al problema de la morosidad crediticia
En un mes la base monetaria viró de una contracción de $800.000 millones a una expansión de casi $550.000 millones, pero de ritmo inferior a la inflación



