El Gobierno no pudo llegar aún a un acuerdo técnico completo con el Fondo Monetario Internacional para refinanciar el crédito stand by de 2018 por USD 45.000 millones pero confía en poder enviar ese memorándum de entendimiento al Congreso en los próximos días para su discusión parlamentaria. Así lo aseguró este martes el presidente Alberto Fernández.
El acuerdo con el FMI era uno de ejes más esperados del discurso de Fernández, incluso se especuló con que a fines de la semana que pasada se iba a enviar el mismo, ya cerrado, al Congreso. No se llegó: el debate sobre la reducción de subsidios complicó la negociación. Aún hoy se discute del tema en medio en contexto cada vez más acotado ya que el cronograma tendría que pasar por Diputados y Senadores antes del próximo vencimiento de marzo, de unos USD 2.900 millones. Con las reservas del Banco Central en rojo, el Gobierno no podrá enfrentar ese pago. No hacerlo es caer en default.

“El Gobierno de la Argentina ha llegado a un acuerdo con el staff del Fondo Monetario Internacional para llevar adelante un programa que nos permita refinanciar la deuda con ese organismo que nos dejó el gobierno anterior y al cual nos opusimos en su oportunidad. Estamos dando un nuevo paso en este tema, que no es el primero y no será el último”, mencionó el jefe de Estado en su discurso ante la Asamblea Legislativa, en referencia al primer entendimiento del 28 de enero.
“Se trata de una deuda inmensa. Sufríamos un grave problema y necesitábamos una solución. Ahora tenemos un camino para solucionarlo. Teníamos una soga al cuello, una espada de Damocles, y ahora tenemos un sendero que podemos recorrer. Sin acuerdo, no podremos ayudar a construir certezas”, continuó.
En ese sentido, mencionó que aún restan aspectos de la letra chica del programa a negociar con los técnicos con del FMI. “Aún hoy seguimos negociando aspectos vinculados a la formalización de ese acuerdo que confío concluir a la brevedad. En el contexto mundial que vivimos y teniendo en cuenta la magnitud de los compromisos que asumió Argentina y que buscamos modificar, defender los derechos de nuestro pueblo demanda mucho más que cinco minutos”, explicó Alberto Fernández.

“Nosotros elevaremos los documentos que constituyan el Acuerdo al Congreso de la Nación con la totalidad de los detalles. Necesitamos que nos acompañen y apelo así al compromiso nacional de todos y todas. A partir de esta semana esperamos que esté en manos de los legisladores y las legisladoras nacionales considerar la aprobación del acuerdo que se alcance con el staff del FMI para dar previsibilidad a los argentinos y argentinas”, continuó el mandatario.
Alberto Fernández consideró el primer acuerdo anunciado el 28 de enero como “el mejor posible”. “El nuevo programa no acumulará nueva deuda a la ya tomada por el gobierno anterior. Es una refinanciación de aquél préstamo que nos permite no usar en estos años recursos nacionales para pagar los compromisos”, consideró.
“Se usará dinero del propio FMI que empezará a pagarse dentro de 4 años y medio. Podremos utilizar ese tiempo para que semejante carga de deuda no detenga el crecimiento. El acuerdo no resuelve el problema de la deuda externa, pero da un paso importante en esa dirección. Se iniciarán los pagos en 2026 para terminar en 2034″, anticipó el Presidente.
“Logramos un entendimiento inusual en el marco de un programa con el FMI. Es un acuerdo sin políticas de ajuste y con incremento del gasto real en todos los años del programa. Esto nos pone en un camino transitable para nuestro país con mayor previsibilidad, certezas y visión de futuro. Habrá una expansión en infraestructura, inversiones en ciencia y tecnología y en políticas sociales”, aseguró el jefe de Estado en la apertura de sesiones ordinarias.
Por otra parte, Fernández aseveró que “este acuerdo no contempla restricciones que posterguen nuestro desarrollo, a diferencia de otros que la Argentina firmó en el pasado. La reducción gradual del déficit será compatible con una expansión moderada del gasto primario real que permitirá apuntalar la fuerte recuperación económica en curso”.
Además, salió a desmentir que el programa incluirá una reforma jubilatoria. “Quiero ser muy claro ante esta Asamblea Legislativa. No habrá una reforma previsional. La edad jubilatoria no será alterada. Jubilarse es un derecho y se debe respetar a rajatabla. Si por el motivo que fuere una persona deseara continuar trabajando después de cumplir la edad que establece la ley, nadie, en principio, debería obligarla a retirarse”, mencionó.
“La Argentina necesita ordenar su política monetaria y fiscal. El mayor problema que tenemos, la inflación, es multicausal. Y es nuestra responsabilidad atender todas sus causas. Seguiremos la senda de ordenar las cuentas públicas sin condicionar nuestras políticas de justicia social”, dijo el mandatario en su discurso.
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