
La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha) mostró su preocupación por los primeros indicios de desabastecimiento en estaciones de servicio de bandera blanca, que son independientes y no llevan la marca de ninguna empresa petrolera. Según indicaron, la situación se viene repitiendo en los últimos meses y se relaciona con el virtual congelamiento de precios de los combustibles.
“Hay un atraso del 10% y el 12% en los precios, en un contexto donde todos los costos para el estacionero van en aumento. A raíz de este escenario, donde las petroleras no actualizan los valores, ocurre que luego dejan de enviar productos al mercado, principalmente en las de línea blanca, lo que produce esta situación de desabastecimiento” señaló Gabriel Bornoroni, presidente de Cecha.
Se estima que en el país hay unas 1.060 estaciones de servicio blancas —que no pertenecen a ninguna red de las empresas petroleras— sobre un total de aproximadamente 5.000 estaciones. Están, en general, ubicadas en zonas poco pobladas, en el interior de cada una de las provincias. “Por la experiencia de otros años en las mismas situaciones, es necesario la negociación del Gobierno con las petroleras”, indicó Bornoroni.
Según indicó el presidente de la confederación, el resto de las estaciones no están teniendo dificultades. “Por el momento no, esperemos que no pongan cupo que es el siguiente paso, primero las blancas y después las de bandera”, dijo a Infobae.

Con todo, los integrantes de la comisión directiva de la confederación plantearon, en primer lugar, la necesidad de acceder a nuevas líneas de crédito para ayudar al sector que fue afectado por la pandemia y las restricciones. “El 80% de las estaciones tuvo que endeudarse durante 2020 para seguir funcionando y sobrevivir. Ahora, en un contexto no ideal pero más promisorio, es importante poner en orden las cosas”, explicó Bornoroni.
Por otro lado, volvieron a insistir sobre la necesidad de participar de la discusión del proyecto de ley de movilidad sustentable que prevé el fin de la comercialización en el país de vehículos con motor de combustión interna en el año 2041. Desde la organización consideran que ese plazo es inalcanzable porque el 75% de la matriz energética se basa en hidrocarburos.
La petrolera YPF —que tiene más del 50% del mercado de venta de combustibles— aplicó este año una serie de incrementos escalonados en los precios de las naftas y el gasoil entre los meses de marzo y mayo. Luego, anunció que mantendría esos precios sin cambios hasta fin de año. Y el resto de las empresas acompañó la decisión.
Según datos del mercado, a la segunda semana de septiembre, los precios promedio del país están en $95 el litro de la nafta súper, $110 la Premium, $91 el gasoil grado 2 y $107 el litro del grado 3.
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