
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) informaron hoy que en abril las empresas del sector liquidaron USD 3.031,4 millones.
En el primer cuatrimestre el sector ingresó así al país un total de USD 9.745,5 millones, ratificando su condición de principal sostén de la recomposición de reservas del Banco Central y de la política cambiaria y anti-inflacionaria del Gobierno, consistente en que el valor oficial del dólar (al que se liquidan las operaciones de comercio exterior) suba menos que los demás precios de la economía, de modo de “anclar” la tasa de inflación, hasta ahora con pobres resultados.
El sector agroexportador, del que el Gobierno suele quejarse porque transmite al mercado interno la presión del aumento de los precios internacionales de los alimentos (algo que la diputada kirchnerista Fernanda Vallejos consideró “una maldición”) permitió que en marzo y abril el BCRA compre USD 2.976 millones de dólares. Sin ese flujo de divisas, la posición del Central sería más endeble, resultaría en presión devaluatoria y, por ese canal, una presión mayor, no menor, sobre los índices de inflación.
Las entidades agrupadas en Ciara-CEC representan el 48 % de las exportaciones argentinas, el monto ingresado en abril es el más alto de los últimos siete años para ese mes y significa un aumento del 9,29 % respecto a lo ingresado en marzo.
En el resultado, explicaron las entidades en un comunicado, “influyó crucialmente el sostenido incremento de los precios internacionales en productos como el poroto y el aceite de soja, además de maíz, trigo y otros cereales”.
Además, señalaron que la actual cosecha gruesa “salvo situaciones específicas, se realiza normalmente y a buen ritmo, con el contratiempo del bajo nivel de caudal del río Paraná, en Santa Fe, fundamental para la exportación del 80% de granos y derivados oleaginosos industrializados”.

“Procesamos, y no retenemos”
El sector también se esfuerza en dar cuenta del grado de elaboración implícito en las exportaciones agroindustriales. “La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial. La mayor parte del ingreso de divisas en este sector se produce con bastante antelación a la exportación, anticipación que ronda los 30 días en el caso de la exportación de granos y alcanza hasta los 90 días en el caso de la exportación de aceites y harinas proteicas”, dice el documento.
Esos márgenes temporales dependen también del momento de la campaña y del grano de que se trate “por lo que no existen retrasos en la liquidación de divisas”, aclaran los agroexportadores, saliendo al cruce de cualquier señalamiento -suele haberlos en los ámbitos oficiales- de que hubiera especulaciones al respecto.
Factores exógenos
“La liquidación de divisas está fuertemente influida por el ciclo comercial de los granos, que depende de diversos y cambiantes factores exógenos como oscilaciones internacionales de precios, retracción de la oferta, distinto volumen y valor proteico de las cosechas, condiciones climáticas, feriados, medidas de fuerza sindicales, modificaciones regulatorias, barreras arancelarias y para arancelarias del exterior, exigencias fitosanitarias o de calidad de otros países”, explicó Ciara-CEC.

El complejo oleaginoso-cerealero, incluyendo al biodiésel y sus derivados, aportó el año pasado el 48 % del total de las exportaciones argentinas, según datos del Indec.
El principal producto de exportación del país es la harina de soja (14,2 % del total), un subproducto industrializado generado por este complejo agroindustrial, que tiene actualmente una capacidad ociosa cercana al 50%. El segundo producto más exportado el año pasado fue el maíz (11 %) y el tercero fue el aceite de soja (6,9 %).
Además, Ciara y CEC resaltaron que según datos del Departamento de Agricultura de EEUU, se prevé que la Argentina mantenga el primer puesto en exportaciones 2020/21 de aceite y harina de soja.
“Solo el complejo soja, que representó el 27% de las exportaciones totales de la Argentina del año pasado, constituye el 16% (344.865 puestos) del empleo generado en 2017 por todas las cadenas agroindustriales, según un informe del Ministerio de Trabajo de la Nación”, concluye el documento.
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