
La confirmación de un acuerdo entre la Argentina y los acreedores privados que significa el fin del proceso de renegociación de la deuda y la salida del default hicieron que crezca el valor de las acciones de las empresas locales y baje el riesgo país. Sin embargo, la denominada economía real, la que esta relacionada con la producción y el mercado interno, mira con la esperanza de un futuro mejor pero no muy cercano.
“Este es un buen acuerdo para Argentina. Es muy importante porque permite dar la condición de previsibilidad a la macroeconomía, descomprimir regulaciones del Banco Central, podrían ir pensando un esquema para que se reduzca la brecha. Pero desde la micro permite mejorar la capacidad de financiamiento y refinanciamiento de las empresas en dólares pero también descomprime y da más márgenes en el mercado de pesos”, señaló a Infobae Diego Coatz, director ejecutivo y economista jefe de la Unión Industrial Argentina (UIA).
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“Si a esto se le suma el posterior acuerdo con el Fondo Monetario que esperamos que venga más temprano que tarde, se despeja el financiamiento en torno a los próximos tres años y permite ampliar los horizontes tanto para la macro como para la micro economía”, agregó.
Así como en la UIA, donde hay empresas de mayor envergadura, en la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), entidad que reúna a más de 20.000 empresas pymes en todo el país, también entienden que “hay un impacto directo positivo que es el acceso al financiamiento de las compañías que emiten deuda en el exterior, que es un universo de las grandes empresas por lo que en un principio a las pymes no les llegaría ese beneficio”, señaló a Infobae Tomás Canosa, director de estudios económicos de Adimra.
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“Pero por un lado acordar la deuda garantiza una mayor estabilidad en términos de tipo de cambio y mayor previsibilidad y un horizonte en donde tenes menos chances de tener sobresaltos con el valor del dólar. Además las pymes en un esquema de acuerdo van a tener una mayor estabilidad del tipo de cambio lo que se podría traducir en una baja del tipo de interés y en que las empresas puedan acceder al crédito en condiciones más favorables”, agregó el economista.

La incertidumbre es el valor fundamental. Así como Canosa, su colega el analistas Matías Carugati se refirió a que la economía real se verá beneficiada con “una reducción de la incertidumbre” debido al acuerdo. Sin embargo, fue más cauteloso al señalar que los efectos concretos en el corto plazo son “bajos”.
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“Salir del default reduce el costo de financiamiento para el Estado y los corporativos, pero en este contexto de crisis la falta de crédito no es tanto por lo alto de la tasa de interés. Además, ese efecto positivo podría ser esmerilado eventualmente por los desequilibrios macro que siguen acumulándose”, explicó el director ejecutivo de la consultora Seido.
Para el economista la reapertura del mercado financiero externo a baja tasa de interés, que podría ser un efecto positivo del acuerdo “difícilmente compense la situación doméstica, de profunda caída de actividad, deterioro de indicadores sociales, déficit fiscal históricamente alto y financiación casi 100% monetaria. El “elefante” es demasiado grande como para taparlo con un acuerdo satisfactorio por el tema de la deuda”.
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El especialista en consumo Damián Di Pace hizo hincapié en las expectativas. “Si no tenemos negociación de la deuda el futuro es tormenta con granizo y el mejor escenario es esperar que empeore el actual. Con negociación de la deuda el clima de negocios es nublado con lluvias. Si damos los pasos de estabilización de la macro con reformas y entendemos que la economía real tocó fondo en Argentina podemos despejar el clima de negocios hoy para que tenga resultados mañana”.
A partir de esto, para el director de la consultora Focus Market, el acuerdo “es fundamental para encarar una normalización de la macroeconomía y un primer paso para dar otros con los bonistas ley local, FMI y Club de París. La delicada situación de Argentina y su actividad económica no debe pensar en una solución inmediata sino garantizar desarrollo con crecimiento para dar pequeños pasos que permitan generar las expectativas positivas de los grandes cambios con reformas que permitan un retorno de la inversión, generación de empleo y crecimiento del PBI en forma sostenida”.
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