
La pandemia de coronavirus y el aislamiento social, preventivo y obligatorio que rige hace más de un mes trajo aparejado un agravamiento de la crisis económica que atraviesa la Argentina y las pymes no son la excepción. En ese contexto, José Luis Iglesias, socio fundador y apoderado de Omega Car Rental, una empresa con 12 años de historia que alquila autos en la Ciudad de Buenos Aires, atraviesa serias dificultades para pagar los salarios de sus 12 empleados en un momento en el que su negocio se encuentra prácticamente frenado.
Antes de fundar Omega Car Rental, Iglesias tenía junto a su hijo una empresa de remises pero en 2009 decidió hacer una reconversión y tras contratar a una consultora que los asesoró, decidió volcar el negocio hacia el alquiler de autos.
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“Contratamos a una consultora que nos recomendó poner una rentadora de autos con muchas categorías para diferenciarnos del resto de las empresas que ya se dedicaban a esto. Nosotros, a diferencia de nuestros competidores, tenemos veintitrés categorías de autos que van desde vehículos básicos hasta camionetas cuatro por cuatro y autos de alta gama”, cuenta a Infobae el socio fundador de la empresa.
Un 50% de los clientes que tiene provienen del turismo internacional. “Tenemos una página desde la que reservan desde España, Estados Unidos y otros países. Se les cotiza el alquiler del auto, pagan y un operador entrega el auto en el aeropuerto tanto de Ezeiza como de Aeroparque”, detalla.
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Y agrega: “Ese 50% lo perdimos y es irrecuperable hasta fin de año. El otro 50% de la flota se divide en un 25% corporativo, que son empresas que alquilan los autos para su personal y otro 25% que es contratación de argentinos que alquilan el vehículo para moverse dentro del país”.
Iglesias comenzó su emprendimiento en 2010 con una flota de 18 autos y si bien hoy cuenta con 159 vehículos de todas las gamas, una oficina comercial en el microcentro y un galpón con taller mecánico en Parque Patricios, atraviesa serias dificultades para pagar los salarios de abril. Y asegura que el banco del que es cliente hace 10 años le rechazó la solicitud del crédito a una tasa del 24%, una de las medidas que lanzó el Gobierno para asistir a las pymes para pagar salarios.
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“Tengo doce empleados. La línea de créditos a tasas del 24% para pymes que anunció el Gobierno, el banco no me la da. Hace casi un mes que estoy con cartas documento para que me den el crédito por $280.000 para pagar salarios”, sostiene el empresario pyme.
“Tengo la carpeta completa y me piden cosas insólitas. Ofrecí en garantía un auto que vale más que lo que me prestan. Me piden como requisito que haga una reseña de mi proyecto comercial para 2020. ‘No fundirme’ tendría que contestar”, cuestiona.
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Si bien pudo hacerle frente a los salarios de marzo y al pago de impuestos y servicios, Iglesias sostiene: “Tengo miedo a no poder pagar abril y quedarme sin plata para cubrir los cheques”, remarca.
Hoy la empresa tiene alquilados apenas 24 de sus 159 autos y el resto los mantiene guardados en el galpón de la empresa en Parque Patricios. Los pocos clientes que tiene en este contexto inaudito son empresas con las que trabaja hace años y que cuentan con permiso de circulación.
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Pese a las dificultades para acceder al programa de créditos que lanzó el Gobierno en medio de la pandemia de coronavirus, Iglesias sostiene que todo su personal cobró el sueldo de marzo pese a que solo tiene operativos a cuatro empleados de los doce.

En tanto, el empresario pudo llegar a un acuerdo con la empresa de rastreo satelital que le brinda el servicio para toda la flota de autos para pagar el 50% durante abril, mayo y junio. “El resto de los seguros que pago son al 100%. Tenemos los servicios del galpón y el local, seguros civiles. Estamos al día pero me preocupa abril”, reitera.
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“Si me dan el crédito de marzo, pago los sueldos de abril. Me molesta que el banco no cumpla con lo que dice la normativa. Me presenté con el certificado mipyme y todos los requisitos pero me dicen que me falta algo”, relata.
Iglesias asegura que de no conseguir el crédito va a tener que perder patrimonio vendiendo un auto en el mercado a un valor menor. En ese sentido, destaca que no quiere echar a ninguno de sus doce empleados. “No lo hice antes de la pandemia y no quiero hacerlo ahora”, concluye.
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