
A partir de distintas versiones sobre cómo será el proyecto para cobrar un impuesto extraordinario a la población de mayor poder adquisitivo, el economista Carlos Melconian volvió a manifestar que, dentro de los problemas actuales que enfrenta la Argentina, es un tema menor, y que tendrá una escasa recaudación.
“Para mí, frente al quilombo que tenemos, es un tema menor. Frente a este problema que tiene el planeta Tierra, que es novedoso y que no lo tiene resuelto el mundo, acá se ha tomado un camino sanitarista muy concreto y, en el día a día, se va confirmando la idea de que hay un plan maestro sanitario pero no hay un plan maestro económico”, expresó Melconian en una entrevista con Radio Mitre.
“En el medio de todo este problema global, cae este tema (del impuesto). No lo quiero tratar como un tema menor para el que lo tiene que pagar, pero es una aguja en un pajar”, agregó el economista.
La principal preocupación de Melconian, según destacó, es que así como hay un plan desde el punto de vista sanitario para enfrentar la pandemia, donde el presidente está asesorado por un grupo de especialistas, no hay un plan similar en el aspecto económico.

“El plan maestro sanitario tiene un plan maestro ordenado. Un conjunto de personas que le han dicho al presidente ‘el camino es este’. El tiempo nos va a decir si todos piensan lo mismo,. Pero hay una hoja de ruta, hay coordinación, hay método. En lo otro, no hay nada. Cosas heteroegéneas. Frente al quilombo cuantitativo que veo, en plata este impuesto son dos mangos con veinte aunque paguen todos”, insistió.
Con todo, aseguró que el impuesto que se está discutiendo se trata solo de un tema “berreta” y "para la tribuna” y que será algo más que se irá por la alcantarilla. “Tenemos que tirar todos para el mismo carro. El presidente es el comandante en jefe. Y tiene que tener el liderazgo de parar a los loquitos de ambos lados. Porque del otro lado, tampoco hay pelota que les venga bien”, dijo.
Para el economista y ex director del Banco Nación, en este momento es necesario responder una pregunta muy relevante que es cómo va a ser la salida de esta situación. “Acá, podemos tener un despelote de dos o tres billones de pesos, donde la Argentina no es la Reserva Federal, que emite y no pasa nada. O el Banco Central europeo. Pero simultáneamente no queda otro remedio de hacerlo”, aseguró Melconian.
Melconian planteó que la salida de la cuarentena será gradual y desarmarla llevará varios meses. “Nos vamos a comer el año en esto”, anticipó. Y criticó que el Gobierno no haya modificado “el desastre” en el Ministerio de Economía que hizo la anterior administración, que lo dividió en varios ministerios y secretarías. "Cuando vos no tenés pandemia, tener la cosa partida en ocho no se nota. Cuando vos tenés pandemia se nota. No hay coronel en esa área, entonces la cuestión está desperdigonada”, enfatizó.

Con todo, destacó que la gestión es muy complicada, con dos grandes problemas: cómo ordenar la micro y, en la macro, cómo va a ser la emisión y cómo se va a desagotar, con instrumentos que permitan moderar la “mega-emisión" de pesos que se viene.
Históricamente —recordó Melconian—, ese problema no fue resuelto por ministros de economía como Roberto Alemann, sino por ministros como Jorge Remes, Herman González o Celestino Rodrigo, donde se apostó por licuar la economía.
El economista se preguntó si el Gobierno está buscando algún mecanismo de financiamiento alternativo, no solo del gasto público sino de la ayuda para el sector privado. Y habló de la posibilidad de implementar una “corona moneda” alternativa al peso, con un perfil de vencimiento.
“Una cuasi moneda como un instrumento. Frente a la montaña de emisión a la que vamos, el único elemento de emisión no va a poder ser el peso. Y el único elemento de absorción después no puede ser la inflación o la licuación. Acá hay que concentrarse a partir de un problema. El problema es la pandemia, la cuarentena, el nivel de actividad, el derrumbe de los ingresos fiscales, el aumento del gasto, la emisión de moneda”, añadió.
“Este impuesto, denunciar a los bancos, toda esa cosa siempre tiene que matizar para que no te puteen como funcionario, para mostrar que estás laburando, que el Estado te cuida. Toda esa boludez tiene que estar, pero después tienen que haber cuatro gansos laburando detrás", manifestó el economista. Aunque aclaró que no es ni “albertista” ni “macrista”, se mostró disponible para colaborar si lo convocan.
"Mañana o pasado vamos a hacer una oferta de la deuda. Pasaron cuatro meses. Estamos esperando de nuevo que si a ver si el Fondo Monetario o el club de París piden para los países de la pandemia un perdón a ver si nos escabullimos atrás”, concluyó.
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