El Banco Central registró que el 56% de los plazos fijos no renovados permaneció en las cuentas a la vista
El Banco Central registró que el 56% de los plazos fijos no renovados permaneció en las cuentas a la vista

Los plazos fijos del sector privado cayeron $55.000 millones entre el inicio de la cuarentena dictado el 20 de marzo y el último día del mes, un movimiento inusual en términos estacionales. Gran parte de ese dinero permaneció en las cuentas a la vista, debido al inusual funcionamiento del sistema financiero de las últimas semanas, restringido por las medidas del Gobierno para enfrentar la pandemia.

Uno de los factores que influyó en la baja renovación de los plazos fijos ha sido la inactividad de las sucursales, según explicó el Banco Central a través de su Informe Monetario Mensual de marzo. El Gobierno, a diferencia de lo ocurrido en otros países, no consideró a la actividad bancaria como esencial y dispuso el cierre absoluto de las sucursales entre viernes 20 de marzo y el viernes 2 de abril, día en que se abrieron para el pago de jubilaciones y planes sociales con gran aglomeración de público.

Si bien la concertación de depósitos a plazo por canales electrónicos ganó participación en el total de operaciones realizadas, todavía hay una proporción significativa que habitualmente se efectúa en las sucursales. A partir del 20 de marzo las sucursales bancarias estuvieron cerradas para el público en general, lo que explicaría el notorio aumento que tuvieron los saldos inmovilizados del sector privado a partir de esa fecha”, señaló el informe.

Fuente: Informe Monetario Mensual, marzo 2020. BCRA
Fuente: Informe Monetario Mensual, marzo 2020. BCRA

Al mismo tiempo que se registró la caída en los plazos fijos, se produjo un significativo aumento en las cuentas corrientes y las cajas de ahorro. Según el BCRA, entre el 20 y el 31 de marzo, “el aumento de los saldos inmovilizados en pesos del sector privado fue equivalente al 56% de la caída de los plazos fijos en pesos”. Destacó que este movimiento reflejó “los saldos de depósitos a plazo que no fueron renovados a su vencimiento y que no cuentan con una orden de ser transferidos automáticamente a algún depósitos en caja de ahorro o cuenta corriente en ese momento”.

Durante marzo, el saldo promedio de los plazos fijos del sector privado creció 4,0% respecto a febrero en términos nominales pero solamente 1,4% ajustado por la inflación. El promedio mensual se compuso de dos mitades del mes bien diferentes.

En la segunda quincena de marzo, se observó un aumento de “la demanda de dinero transaccional”, es decir, el que permanece en las cuentas a la vista para hacer pagos. La repentina parálisis de la actividad económica ocurrida el 20 de marzo generó un incremento de ese dinero por tres diferentes factores, según el BCRA: la precaución de contar con liquidez ante un panorama incierto, la imposibilidad de renovar los plazos fijos de manera presencial en las sucursales y el cobro del bono extraordinario para jubilados y beneficiarios de asignaciones sociales depositado sobre el final del mes.

Al mismo tiempo que se reflejó la caída en los plazos fijos, se produjo un significativo aumento en las cuentas corrientes y las cajas de ahorro, según el BCRA.

“El circulante en poder del público completó un aumento promedio mensual de 2,2% nominal y de 2,6% en términos reales y desestacionalizados, mientras que los depósitos a la vista en pesos del sector privado registraron un crecimiento promedio mensual nominal de 8,5%, que alcanzó a 6,6% al ajustarlo por la inflación esperada y la estacionalidad del mes”, señaló el BCRA en su informe.

Con respecto a las tasas de interés que reciben los ahorristas, “mostraron una trayectoria descendente, aunque no homogénea a los largo del mes”. El 5 de marzo, el Banco Central decidió la última baja de la tasa de referencia, que descendió de 40% a 38%.

Según detalla el Informe, la tasa TM20, para plazos fijos a 30 días mayores a $20 millones, finalizó marzo en 27%, un nivel que se ubica 5,6 puntos porcentuales por debajo del que tenía al final de febrero. En el segmento de los plazos fijos minoristas la caída fue menor, lo que ubicó los rendimientos en igual nivel que los mayoristas. Los depósitos a 30 días hasta $100.000 también terminaron en un promedio de 27%, 2,1 puntos porcentuales menos que a fines del mes previo.

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