En enero, el ABL tendrá un aumento del 3,4% correspondiente a la inflación de agosto de 2019
En enero, el ABL tendrá un aumento del 3,4% correspondiente a la inflación de agosto de 2019

El Gobierno porteño presentó el lunes por la tarde el proyecto de Presupuesto 2020 para la Ciudad de Buenos Aires donde se incluyó un cambio en la modalidad de actualización del impuesto inmobiliario (ABL) que a partir del año próximo se actualizará de forma mensual —hasta ahora era anual— y según la inflación de cinco meses atrás. En enero, por ejemplo, tendrá un aumento del 3,4% correspondiente a la inflación de agosto de 2019.

Si bien los funcionarios porteños destacaron que la decisión respondió a amortiguar el impacto de trasladar toda la inflación de 2019 —un 54% acumulado hasta agosto de 2019— para que los aumentos sean graduales y paulatinos. Sin embargo, expertos en temas tributarios alertaron sobre el peligro de la indexación de impuestos según la inflación y el impacto que puede tener en otros tributos y variables económicas.

La actualización por inflación de los impuestos por parte del Estado es una herramienta peligrosa en escenarios de inflación creciente porque puede generar una espiralización de la misma

“La actualización por inflación de los impuestos por parte del Estado es una herramienta peligrosa en escenarios de inflación creciente porque puede generar una espiralización de la misma. Por otra parte, el Estado debería reconocer el mismo efecto sobre los créditos de los contribuyentes (saldos a favor) y eso implica una menor recaudación con la que el gobierno está jugando hace tiempo licuando sus obligaciones”, destacó Iván Sasosvky, especialistas en temas tributarios y titular del estudio Sasovsky & Asociados.

“Si la determinación de los impuestos pudiera hacer por inflación, el Estado y los particulares deberíamos poder reconocer ventas, ganancias y patrimonios cada vez menores. La inflación nos empobrece a todos, y todos somos el Estado, si alguno quiere beneficiarse con esto, es en desmedro del otro; en este caso los contribuyentes”, agregó.

Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño (Crédito: Santiago Saferstein)
Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño (Crédito: Santiago Saferstein)

Según explicó el tributarista Sebastián Domínguez, el ajuste del impuesto inmobiliario se realiza sobre la base imponible, que en este caso es el valor de la propiedad inmueble. La valuación que determina la AGIP es la que da lugar a la tasa y al impuesto inmobiliario. “No necesariamente la valuación de los inmuebles, que se usa de base para determinar la tasa del impuesto inmobiliario, acompaña la inflación. Hoy por hoy, el mercado inmobiliario está detenido y ha habido bajas en dólares de hasta un 20%, lo que debería reflejarse en el monto en pesos”, indicó.

Además, Domínguez consideró que no es razonable que los inquilinos deban pagar esos incrementos cuando solo deberían abonar la tasa correspondiente al alumbrado, barrido y limpieza (ABL) mientras que el impuesto inmobiliario debería corresponder al propietario. Pero actualmente las dos tasas se cobran juntas, en la misma boleta.

Los ajustes salariales se comenzaron a hacer en forma semestral por el incremento de la inflación, pero un ajuste mensual de una tasa podría ocasionar que se traslade a precios

También coincidió en que la actualización mensual tiene un efecto inflacionario. “Los ajustes salariales se comenzaron a hacer en forma semestral por el incremento de la inflación, pero un ajuste mensual de una tasa podría ocasionar que se traslade a precios. En el caso de la persona que alquila un local o una oficina va a intentar trasladarlo a los precios. Empieza una carrera que en vez de ser cada seis meses en cada mes”, señaló.

Por otro lado, remarcó que no necesariamente se debía compensar toda la inflación de 2019, como planteó el Gobierno porteño, cuando el ABL ya tuvo incrementos importantes en los últimos años.

El ABL se calcula en base a la valuación de los inmuebles
El ABL se calcula en base a la valuación de los inmuebles

Con todo, otros especialistas aseguraron que uno de los puntos positivos del cambio es que se evitará un impacto muy fuerte sobre los bolsillos de los contribuyentes. “Había dos opciones: aumentar según la inflación de todo el año o no. De la otra forma, hubiese sido un golpe muy duro para los bolsillos”, dijo César Litvin, docente y especialista en impuestos.

También destacó la ventaja que tendrán quienes puedan realizar el pago anual del impuesto de una sola vez, que tendrán un incremento total y fijo de 15%. “Si se ajustaba por inflación de 2019, hubiese sido un impuestazo. Es una manera de hacer un ajuste gradual. Esta modalidad, en una primera etapa, alivia el bolsillo. Lo que puede pasar después con la inflación va a depender de la economía”, detalló.

Según detallaron desde el Gobierno porteño, de los 1,8 millones de contribuyentes que pagan el ABL, 600.000 son buenos cumplidores (el 30%). En tanto, 450.000 (el 25%) opta por pagar la cuota anual. “Creemos que este año, ese porcentaje se incrementará, porque el aumento será del 15% para todo el año en ese caso”, anticipó Martín Mura, ministro de Hacienda de la ciudad.

Seguí leyendo