La Bolsa porteña acusó en 2019 el golpe de la baja de precios y de los montos operados. (Adrián Escandar)
La Bolsa porteña acusó en 2019 el golpe de la baja de precios y de los montos operados. (Adrián Escandar)

La semana financiera, más corta por el feriado del lunes 18, se desarrolló entre la intrascendencia y la expectativa por definiciones políticas. A falta de novedades sobre la estrategia a la que apelará el presidente electo, Alberto Fernández, para reorientar la economía a partir del 10 de diciembre, con la negociación de la deuda como prioridad inmediata, fueron los rumores sobre nombres y eventuales medidas los que ocuparon el centro de la escena.

Pero dichos rumores no produjeron más que inquietud, pues la toma de decisiones de inversión continúa en pausa a la espera de las señales oficiales que, por lo visto, no se cristalizarán antes del 10 de diciembre.

“Más allá del tema de la deuda, los inversores además aguardan lineamientos acerca de la política fiscal, monetaria y cambiaria a fin de poder evaluar el plan económico, en vista a la coyuntura económica actual”, sintetizó un reporte de Research for Traders.

Fue así que el dólar se mantuvo inamovible, con una volatilidad mínima por el efecto de los controles. Dos motores movilizan a una plaza cambiaria que exhibe los volúmenes de negocios más bajos de 2019: las compras del BCRA y la obligatoriedad para que los exportadores liquiden divisas.

El tipo de cambio formal mantiene la tendencia lateral iniciada el 28 de octubre

El dólar formal finalizó a $62,90 en el promedio al público y $59,77 mayorista. Las cotizaciones alternativas también adhirieron a la apatía general, con una brecha de hasta 25% para el bursátil “contado con liquidación”.

Solo resaltó un avance semanal del 2,6% para el dólar libre, que se activó recién en el tramo final de los negocios de este viernes, para cerrar vendido a $68,50 en el marginal mercado paralelo, su precio más alto desde que Fernández ganó las presidenciales.

“La estabilidad del dólar deja quizás de ser noticia. Desde la implementación del ‘cepo hard’, la volatilidad a cinco días se ubica en torno al 1%, muy por debajo de los máximos alcanzados post elecciones primarias. La participación del Central como demandante en el mercado spot ya es moneda corriente”, puntualizó Portfolio Personal Inversiones.

La entidad monetaria, protagonista de este mercado virtual, aprovechó para comprar casi USD 2.000 millones desde el 28 de octubre. defender su stock de reservas internacionales y reducir su stock de deuda, con tasas estables en el umbral de 63% anual.

El stock de las Letras de Liquidez (Leliq) cedió unos $24.000 millones en la semana y quedó en $773.458 millones, equivalentes a USD 12.940,6 millones, menos del 30% de las reservas internacionales, en torno a los 43.500 millones de dólares.

“La combinación del ‘súper cepo’ más la acelerada liquidación de los exportadores está posibilitando al BCRA comprar divisas. Esta tranquilidad también se respira en la marcha de las ‘brechas’, aún cuando existen temores sobre su sustentabilidad entre los operadores ya que la mayor emisión monetaria y las menores tasas en marcha podrían derivar en una reanudación de la dolarización de carteras”, comentó Gustavo Ber, economista del Estudio Ber.

Sobresalió en la semana la baja del Riesgo País, que para la Argentina se aproximó el jueves a los 2.200 puntos, aunque cabe aclarar que reincide en cifras no vistas desde 2005.

La caída del Riesgo País fue consecuencia de la mejora de los precios de los bonos soberanos, impulsados por el diálogo cordial entablado por Fernández con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, a quien le expresó su intención de resolver el problema de Argentina y poder pagar la deuda con el organismo y el resto de los acreedores.

También incidieron en apuntalar la demanda de los bonos las especulaciones acerca de los diversos escenarios para la renegociación de la deuda pública.

Desde Research for Traders consideraron que “si bien no hay nada firme y se especula con varios escenarios, en el mercado se rumorea que podría darse un haircut de 20% en el capital, con un año de gracia para pagar los intereses de la deuda. Lo que no está claro es si habrá quita en el cupón de intereses. Pero de todas maneras, esto se conocerá una vez que asuma el presidente electo”.

Los analistas de Portfolio Personal apuntaron que “las paridades van alineándose así a niveles superiores al 41%, luego de haber perforado el 40% la semana pasada”. Añadieron que “si bien la semana fue positiva para los activos, notamos una ampliación entre la brecha de paridades de bonos según legislación”: para los bonos con legislación local se mantienen en un rango de 38 a 39%; para las emisiones bajo legislación extranjera, alcanzan hasta 44%.

Para las acciones persistió el compás de espera, expuesto en los magros montos operados, en una plaza selectiva.

El panel líder S&P Merval se arrimó a los 34.000 puntos que exhibía antes de las elecciones presidenciales del 28 de octubre pero, a la vez, encontró en esa marca una resistencia para retomar las alzas consistentes.

De todos modos, la renta variable cerró una semana con saldo a favor, con un incremento promedio acumulado del 5% en pesos y del 7% en dólares, tal como se comprobó por las ganancias de los ADR de compañías argentinas que se operan en las bolsas de Nueva York.

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