Claudio Cesario
Claudio Cesario

Los representantes de las entidades financieras nucleadas en la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) aprovecharon el contexto del 55º Coloquio de IDEA que se está desarrollando en Mar del Plata para transmitir su preocupación respecto del problema de la deuda que heredará quien asuma el Gobierno el 10 de diciembre y la necesidad de que el próximo presidente encare el tema de manera urgente con un fuerte compromiso con el equilibrio fiscal.

Así lo plantearon los presidentes de varios bancos extranjeros en un almuerzo organizado con periodistas en el hotel Costa Galana de esta ciudad. “Hasta que no se resuelva el problema de la deuda, va a costar que llegue el crédito y, por ende, lograr el crecimiento. Independientemente de quién sea el próximo gobierno, habrá voluntad de pago. Lo que hay que discutir es la capacidad de pago", afirmó el CEO del Citibank en el país, Julio Figueroa.

Según planteó ABA en un documento presentado en esta oportunidad, sin considerar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) ni la que existe intrasector público los vencimientos hasta 2023 se reducen USD 75.000 millones. “Hay un problema de liquidez, no de solvencia. Más del 50% de los vencimientos se concentran en los próximos cuatro años”, dice el paper presentado por los banqueros.

Hasta que no se resuelva el problema de la deuda, va a costar que llegue el crédito y, por ende, lograr el crecimiento. Independientemente de quién sea el próximo gobierno, habrá voluntad de pago. Lo que hay que discutir es la capacidad de pago (Figueroa)

Figueroa remarcó que de los USD 310.000 millones de deuda pública que tiene la Argentina, sin contabilizar los vencimientos intrasector público, asciende al 50% del PBI, “lo cual pareciera sostenible”. Pero sostuvo que es imprescindible mantener el compromiso con el equilibrio fiscal. “Hay conciencia de que hay que resolver esto rápido porque los vencimientos siguen cayendo. Nadie quiere una pelea con los bonistas dos años”, agregó el CEO del Citi. “Hay que recuperar la confianza y no veo que haya que mandar un cohete a la luna para encarrilar esto”, agregó el economista del banco, Ricardo Dessy.

Participaron del almuerzo, además de los referentes del Citi, los CEOs de los bancos HSBC, Gabriel Martino; del Santander Río, Enrique Cristofani; y del BBVA Francés, Martín Zarich. También el presidente de ABA, Claudio Cesario.

Gabriel Martino, de HSBC(Christian heit)
Gabriel Martino, de HSBC(Christian heit)

Además del tema deuda, los banqueros transmitieron su visión y sus propuestas para hacer crecer al sistema financiero, que hoy se encuentra sólido, con “alta liquidez, elevada capitalización, baja morosidad y sin descalces de moneda”, pero es “muy pequeño y no canaliza el ahorro de los argentinos, por lo cual es ineficiente”.

El documento plantea que en los últimos 15 años, sólo el 10% del tiempo las tasas pagadas al depositante superaron a la inflación, desincentivando el ahorro en moneda local, que es el menor de la región. La propuesta de los bancos es recrear el mercado de capitales local con inversores institucionales para evitar la volatilidad de shocks externos. “Ahorramos fuera del sistema financiero, lo cual se agrava porque hay un mercado de capitales nulo”, afirmó Martino. Según repasaron las entidades, los argentinos poseen USD 250.000 millones fuera del sistema financiero, poco más del 50% del PBI.

Qué hacer con las Leliq

Las Leliq también fueron parte de la presentación de los banqueros. Anticipándose a lo que pueda suceder con un gobierno de Alberto Fernández, quien dio a entender en reiteradas oportunidades que desactivaría este instrumento, los bancos remarcaron que “son un instrumento de regulación monetaria” y que “son la contracara de los depósitos”. “Transformar plazos y/o emisor equivale a modificar el respaldo de los depósitos”, precisó ABA, al agregar que representan 5% del PBI, cuando las Lebac llegaron a ser el 11% del producto.

Enrique Cristofani, presidente de Santander Río
Enrique Cristofani, presidente de Santander Río

Para las entidades financieras, primero hay que fortalecer la demanda de pesos; avanzar en un plan consistente para resolver el problema de la deuda con el FMI y los bonistas privados, y luego recién atacar la cuestión de las Leliq. “Si baja la tasa de Leliq, se reducen las tasas de los ahorristas por los depósitos y aumenta el precio del dólar y la inflación”, dice el paper.

Consultados sobre las tasas y la intención planteada por los referentes del Frente de Todos de reducirlas de forma rápida, Zarich enfatizó que el gran determinante de la tasa de interés es la inflación, por lo que “la baja tiene que ser consistente con la merma de los precios y lo que hay que remunerar al ahorrista”.

Martín Zarich, presidente de BBVA Francés (Adrián Escandar)
Martín Zarich, presidente de BBVA Francés (Adrián Escandar)

Sobre los créditos UVA, los banqueros aseguraron que es un sistema que “hay que cuidar para que vuelva a crecer una vez que baje la inflación”. Aseguraron que aún con una inflación elevada, aunque previsible, y estabilidad macroeconómica, el sistema resultó exitoso. Y que incluso hoy, pese a la crisis, sólo 4 de cada 1.000 créditos UVA presentan morosidad.

Profundizar la bancarización y minimizar el uso de efectivo también estuvo sobre la mesa de discusión durante el almuerzo. Para los bancos extranjeros que operan en la Argentina, hoy las transferencias electrónicas ascienden a USD 120.000 millones anuales, lo que representa 26% del PBI, en tanto que los pagos en efectivo suman USD 65.000 millones por año, es decir, 14% del producto. La propuesta es premiar los medios electrónicos de pago y desalentar el uso de efectivo.

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