La sede del Banco Central, en la City porteña
La sede del Banco Central, en la City porteña

El Banco Central efectuó este martes su habitual licitación de Letras de Liquidez (LELIQ) con un recorte marginal de la tasa de referencia, así como una expansión monetaria mínima por el pago de intereses cercano a los $2.600 millones en el día.

La entidad monetaria salió airosa de la colocación de deuda, pues convalidó la séptima baja consecutiva de rendimientos, ahora debajo de 67% por primera vez desde el 25 de marzo, con un incremento mínimo del stock, en simultáneo con una caída en el tipo de cambio.

La tasa promedio total de las dos licitaciones del día, equivalente a la tasa de política monetaria, fue de 66,937% anual.

El BCRA adjudicó $204.751 millones, ligeramente sobre los vencimientos del día, por 202.984 millones de pesos. Por eso, el stock de LELIQ alcanzó un nuevo máximo nominal de 1.032.551 millones de pesos ($1,032 billón).

Por efecto de la apreciación del peso, el total de este pasivo remunerado, exclusivo para bancos, creció medido en dólares a USD 23.818,9 millones.

Ramiro Castiñeira, economista Jefe de Econométrica, subrayó a Infobae que "las LELIQ enquistaron la inflación", pues "mientras más tasa pagan, más dinero crean. Y no es creación futura: a los siete días está acreditado en la cuenta. El BCRA crea $45.000 millones mensuales a esta tasa", equivalentes a unos USD 1.000 millones mensuales.

Reducir la tasa LELIQ limita el reacomodamiento alcista en la tasa de plazos fijos y desafía la dolarización (Gustavo Ber)

"Que el crecimiento de la Base Monetaria sea 'cero' no implica que el BCRA no esté creando dinero. La Base Monetaria es billetes contantes y sonantes, pero las LELIQ son emisión que se paga vía transferencia bancaria, porque los depósitos bancarios sí se mueven", apuntó Castiñeira, para quien "esta creación de pesos, luego la quiere contener pagando más tasa", situación comparable a la del crecimiento exponanencial de las LEBAC en 2018.

"Incluso las Letras del Central no son emisión a futuro, si no que se acreditan en un muy corto plazo de siete días. Esta creación de dinero que corre contra el dólar, en rigor es parte del problema. Cualquier banco central del mundo hace política monetaria comprando títulos del Tesoro, no emite títulos propios, para no pagar los intereses y no crear dinero", consideró el especialista de Econométrica.

DÓLAR CALMO E INCERTIDUMBRE POLÍTICA

El economista Gustavo Ber explicó la caída que experimentó el dólar en la City porteña, a $43,35 mayorista, se debió a una mayor oferta de exportadores más "la colaboración de las monedas emergentes, que siguieron apreciándose ante el respiro del dollar-index".

"Esto sucede a pesar de que el BCRA continuó induciendo una gradual reducción en la tasa LELIQ, limitando así el reacomodamiento alcista en la tasa de los plazos fijos, lo cual podría convertirse en un desafío frente a un proceso de dolarización que continuaría al ritmo de las -aún inciertas- señales electorales", describió Gustavo Ber.

El Banco Central crea pesos por el pago de intereses de LELIQ y después los quiere reabsorber con más tasa (Castiñeira)

Ramiro Castiñeira agregó que "el mercado no está asustado por el nivel del tipo de cambio, si no por la posibilidad de una vuelta al poder del kirchnerismo, que hoy es la corriente peronista con mayor intención de voto. En consecuencia, el miedo del mercado es que vuelvan quienes se abrazan con (el presidente de Venezuela, Nicolás) Maduro".

En el mismo sentido, Gabriel Torres, oficial de crédito senior de la calificadora Moody's, puntualizó que "en la medida que no quede en claro quién va a ganar, y que entre las opciones llegue alguien que quiera hacer un cambio drástico, el riesgo político va a ser alto".

En declaraciones a Reuters, Torres precisó que "la volatilidad no va a desaparecer este año", mientras que "en la medida que la gente tenga miedo a que vuelva un 'cepo' y no pueda sacar su dinero del banco, va a querer comprar dólares".

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