Guido Sandleris (centro), presidente del BCRA.
Guido Sandleris (centro), presidente del BCRA.

Con la intención de mejorar la rentabilidad de los depósitos, el Banco Central tomó este jueves una medida para acelerar el traslado o transmisión de la tasa de política monetaria que paga a los bancos de manera más ajustada a los ahorristas.

La entidad monetaria procura así que el volumen de depósitos en pesos se mantenga estable y con tasas de interés reales positivas frente a una escalada del dólar de 15% en 2019 y una inflación que acumula un 10% en el primer trimestre del año.

Según el BCRA, la tasa Badlar para depósitos de más de un millón de pesos promedia el 44,12% anual en bancos privados, mientras que para plazos fijos hasta 59 días promedia 42,68 por ciento.

Sin embargo la tasa promedio de las LELIQ se aproxima a un 68% anual. Es decir que el Central le paga a bancos unos 24 puntos porcentuales más que lo que luego las entidades pagan a sus clientes por los depósitos a plazo fijo.

Ahora, el BCRA estableció un límite más alto -del 65% al 100% de los depósitos- para las posiciones que las entidades financieras puedan tener en LELIQ. Si los bancos pueden colocar mayores montos a las altas tasas que brinda el Banco Central, a su vez dispondrán de mayor margen para elevar las tasas de interés que ofrecen al público por sus depósitos.

La entidad monetaria comunicó que "la posición neta diaria que las entidades financieras registren en Letras de Liquidez del BCRA (LELIQ) en pesos contra el BCRA no podrá superar lo mayor entre su responsabilidad patrimonial computable (RPC) del mes anterior" o "el 100% del promedio mensual de saldos diarios del total de depósitos en pesos –excluyendo los del sector financiero– y del valor residual de sus obligaciones negociables en pesos –emitidas hasta el 8/2/19–, durante el mes en curso".

El límite anterior era del 65% de saldos diarios del total de depósitos en pesos.

Martín Vauthier, director del Estudio EcoGo, explicó que "como mecanismo para intentar aceitar el canal de transmisión de la tasa de política monetaria a la tasa pasiva (la de los depósitos), el BCRA dispone una suba en el límite máximo que permitía a los bancos en sus tenencias de LELIQ".

Los operadores coinciden en que la medida apunta a descomprimir el mercado de cambios que fue golpeado en las últimas jornadas por una importante dolarización de carteras.

"¿Qué venía ocurriendo? Las tasas pasivas venían ajustando en forma mucho más lenta que la tasa de política monetaria, dejando que el grueso del trabajo de estabilizar la demanda de activos en pesos recayera sobre el canal del crédito y los inventarios", acotó Vauthier.

 

Seguí leyendo: