Guido Sandleris, presidente del Banco Central, y su equipo, lograron quitarle volatilidad a la cotización del dólar y sostenerlo dentro del piso de la zona de no intervención (Matias Baglietto)
Guido Sandleris, presidente del Banco Central, y su equipo, lograron quitarle volatilidad a la cotización del dólar y sostenerlo dentro del piso de la zona de no intervención (Matias Baglietto)

La inestabilidad macroeconómica que caracteriza a la economía argentina desde hace unos 50 años derivó en una creciente propensión de las empresas y parte de las familias con capacidad de ahorro, a comprar y vender dólares, como divisa tanto para grandes transacciones, principalmente inmobiliarias y de compra venta de automotores, como para atesoramiento y resguardo de la inflación.

El 2018 no fue la excepción, más aún en un año en que comenzó con señales contradictorias desde el inicio mismo, luego de que Hacienda y el Banco Central, aceptaran "recalibrar las metas de inflación y bajar las tasas de interés".

Sin embargo, el cambio de rumbo de política desde el acuerdo con el Fondo Monetario en junio, y más aún luego de la revisión en septiembre, sustentada en altísimas tasas de interés para ahorristas y más aún para el crédito, impulsó más de venta de dólares por parte de empresas y familias, para poder hacer frente a sus gastos habituales en pesos; que a la compra, aunque también se mostró activa. Así se desprende del Balance Cambiario del Banco Central de la República Argentina.

El resultado del movimiento de dólares billetes volvió a resultar negativo por quinto año consecutivo y creciente, con ventas de empresas y personas humanas al conjunto de entidades habilitadas a operar en cambios por un total de USD 18.965 millones en billetes (no toma en cuenta las transferencias electrónicas), récord absoluto en los últimos 17 años, y superior en USD 3.900 millones a las del año anterior. Mientras que también alcanzó un pico histórico la compra de divisas billetes a casi USD 37.000 millones, unos USD 4.200 millones más que en 2017.

Pero el saldo negativo, salida neta de dólares billetes del sistema financiero, fue en 2018 inferior a la marca máxima de USD 18.602 millones registrado en 2011, año en el que se impuso el cepo cambiario.

El saldo negativo de USD 18.018 millones, salida neta de dólares billetes del sistema financiero, fue en 2018 inferior a la marca máxima de USD 18.602 millones registrado en 2011, año en el que se impuso el cepo cambiario

De ahí que no son pocos los economistas y empresas que resaltan que la abultada salida de divisas en los últimos 3 años no debe asociarse exclusivamente a desconfianza en el Gobierno, sino también a la regularización de pagos al exterior que estuvieron vedados  desde noviembre de 2011 hasta los primeros meses de 2016.

También diciembre fue el más activo en casi 2 décadas

"El último mes del año se caracteriza por la alta demanda estacional de dólar billete por parte de "personas humanas", asociado a los mayores fondos disponibles por el cobro del sueldo anual complementario y a las compras de billetes a ser utilizados durante las vacaciones" destaca el informe del Central.

Sin embargo, 2018 fue la excepción: las compras netas se ubicaron entre los valores mínimos del año y fueron 70% menores a las de diciembre de 2017.

Diciembre de 2018 fue la excepción: las compras netas de dólares billetes se ubicaron entre los valores mínimos del año y fueron 70% menores a las de igual mes de 2017

Las "personas humanas", que básicamente demandan moneda extranjera para atesoramiento y viajes al exterior, compraron de forma neta unos USD 800 millones (descenso de 70% respecto a las compras por USD 2.700 millones de diciembre de 2017), monto que se continuó ubicando entre los mínimos desde la flexibilización de la normativa cambiaria en diciembre de 2015.

Si se agrega el componente correspondiente a empresas, se observa en la serie del Balance Cambiario un saldo neto negativo de apenas USD 406 millones, como resultado de ventas de clientes a entidades por USD 2.130 millones y compras por USD 2.536 millones.

Como es habitual, las operaciones con billetes de individuos se concentraron en los estratos inferiores de monto: en diciembre, el 64% de las ventas brutas y el 69% de las compras brutas fueron realizadas por individuos que operaron por montos inferiores a 10.000 dólares.

Dado que el tipo de cambio nunca abandonó en el primer trimestre de vigencia de la "zona de no intervención", el BCRA no intervino en el mercado de cambios. Se destacó en el mes, el ingreso de fondos por USD 8.700 millones por la ampliación del swap con el Banco de la República Popular de China.

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