El Indec informó hoy que durante noviembre las canastas de pobreza e indigencia subieron un 4% respecto de octubre. Según el relevamiento oficial, una familia tipo -dos adultos y dos menores- necesitó ingresos por $10.122,9 para comprar los alimentos básicos para subsistir. Para cubrir los productos que componen la Canasta Básica Total (CBT), el ingreso mínimo fue de 25.206,03 pesos.

En lo que va del año la CBT, la línea de pobreza, y la Canasta Básica Alimentaria (CBA), la línea de indigencia, ya llegaron a un aumento de 51,1% y 52,4% respectivamente. Es decir, cuando aún queda un mes de 2018, las líneas de pobreza y de indigencia se duplicaron respecto del año pasado, en línea con una expectativa inflacionaria cercana a un 48% para todo el año.

Los incrementos fueron aún mayores si se compara con noviembre de 2017, con la CBT encareciéndose un 57,3% y la CBA subiendo un 54,1 por ciento.

El impacto devaluatorio sobre precios se vio de forma más fuerte este año en alimentos; ese rubro es el que recibe principalmente los primeros efectos de subas en el tipo de cambio. Los aumentos en la categoría de alimentos impactan desmedidamente en los sectores más pobres, que dedican una mayor proporción de sus ingresos a la compra de alimentos.

Para contextualizar el impacto del encarecimiento de ambas canastas, en los próximos días el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) debe aumentar un 5,6% a $11.300 mensual. Es decir, la CBT requiere 2,23 veces el SMVM, con lo cual el ingreso mínimo de dos adultos en una familia tipo está por debajo de la línea de pobreza.

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