Gastón Remy, presidente de Dow Argentina, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y Javier Goñi, gerente General de Ledesma.
Gastón Remy, presidente de Dow Argentina, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y Javier Goñi, gerente General de Ledesma.

Enviada especial a Mar del Plata.− Las principales figuras del mundo empresario se verán cara a cara durante dos días seguidos en esta ciudad balnearia. Más de 500 ejecutivos tendrán idas y vueltas sobre política, proyecciones sobre la economía que viene, y desde ya, el resultado que esperan de las elecciones legislativas.

El Coloquio de IDEA, un encuentro clave que todos los años cruza al mundo de la política y la economía con encuentros en público y privado, arrancó este miércoles con la figura central de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quien suele despertar una amplia simpatía entre los número uno de las empresas que más facturan en el país. Este caso no fue la excepción.

El Coloquio de IDEA reúne a más de 900 participantes en el hotel Sheraton de Mar del Plata.
El Coloquio de IDEA reúne a más de 900 participantes en el hotel Sheraton de Mar del Plata.

Con todo, el mensaje que buscó dejar impreso en el empresariado fue directo: les pidió "salir de la zona de comodidad". "No se puede solo pensar en cuánto me reditúa en mi empresa lo que hago. Cada uno tiene que tomar un riesgo, y que ese riesgo cueste, porque aún no están dadas todas las condiciones. Y va a faltar tiempo para eso", dijo la mandataria.

"Algunos de ustedes lo entienden, pero necesitamos contagiar a más", continuó Vidal, en un pedido que más de uno evaluó como un "tirón de orejas" cuasiamable para convencerlos de que, como enfatizó, "nunca hay condiciones perfectas para cambiar".

Con una abierta autocrítica, los representantes de las principales compañías de la Argentina estuvieron de acuerdo con el mensaje de Vidal. Gabriel Martino, presidente del HSBC Argentina, fue el más contundente de todos: "El empresario argentino aún mira su metro cuadrado", aseguró a Infobae. Y agregó: "Por muchos años, todos fuimos ineficientes por un mercado cerrado y una inflación alta".

Luis Betnaza, director del grupo Techint, también hizo una clara referencia al pasado. "La sociedad marca rasgos decadentes de muchas décadas. Hay que imprimir una cultura distinta, y los empresarios tienen un rol importante", dijo en diálogo con Infobae, en el marco de un encuentro titulado TransformándoNOS, por un empresariado que se quiere mostrar como parte del cambio.

De un lado, del otro

Hay un grupo que se puso en el equipo de los que salieron de esa zona de confort hace rato. Así lo dijo a Infobae el titular de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi, quien recordó que durante los últimos años dijo "las cosas incómodas que nadie quería decir".

Luis Miguel Etchevehere, al frente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), recordó el conflicto del campo en 2008. "En ese momento teníamos todo por perder e igual nos alejamos de esa zona de comodidad", aseveró el empresario, y destacó que el sector fue uno de los primeros que comenzó a crecer con el cambio de Gobierno. Si bien Miguel Acevedo, titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), también coincidió con el mensaje de Vidal, consideró que no solo fue para los empresarios. "Es para toda la Argentina. Igual, todavía hay mucho trabajo por hacer", admitió, y consideró que la gobernadora no se refería a las inversiones en la economía real que aún tardan en llegar.

Por lo bajo, ningún empresario se quiso jugar a pleno en detectar qué sectores todavía no son parte de esa zona de comodidad. Pero algunos sí lo identificaron con aquellos que más protección del Estado recibieron durante el kirchnerismo, y que luego sufrieron con más fuerza la recesión de 2016, sobre todo dentro del entramado industrial.

"Autos y motos se pudieron transformar, pero hay que seguir trabajando", dijo Marcelo Meller, presidente de Motomel, en el marco de un 2017 con venta récord de motovehículos, traccionada sobre todo por la compra en el interior del país. "Todavía hay que bajar costos, ser más eficientes", dijo.

Las discusiones sobre reforma tributaria y laboral no faltaron entre copa y copa en el lobby del hotel Sheraton, antes de que hablara Vidal. La primera ya está en papeles, de la segunda aún hay dudas. Incluso los referentes sindicalistas, como el secretario de la CGT Antonio Caló, dijo a viva voz que no vio ninguna reforma en papel, y que si avanza, debería ser sector por sector, como dejó entrever el Gobierno en las últimas semanas. Este será uno de los temas que los empresarios discutirán en el Coloquio, y más allá del resultado del domingo 22 de octubre, querrán ver plasmado en la agenda de 2018. Hay que ver si los tiempos políticos (y sociales) acompañan.