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River completó el rediseño que había anunciado Di Carlo y se retiró del mercado de pases

El desafío pasa ahora al cuerpo técnico encabezado por Eduardo Coudet y a los jugadores: transformar esos nombres en un equipo capaz de devolver al Millonario al nivel competitivo que pretende

Conferencia de prensa Stefano Di Carlo - River
El presidente del Millonario, en la conferencia de prensa que brindó este martes (Adrián Escandar)
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Hace 72 días, Stefano Di Carlo anticipó en ESPN el plan de River Plate para el mercado de pases: reducir el plantel, apartar a un grupo importante de futbolistas que no formarían parte del nuevo proyecto deportivo e incorporar entre siete y ocho jugadores de jerarquía para rediseñar el equipo. Este martes, con el retiro de River del mercado, aquel proceso quedó formalmente concluido.

Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Alex Woiski, Maximiliano Salas, Giuliano Galoppo, Matías Viña, Kendry Páez, Kevin Castaño, Ian Subiabre, Santiago Lencina y Matías Galarza Fonda fueron los futbolistas apartados del proyecto. En paralelo, River incorporó a Thiago Almada, Francisco Ortega, Tobías Andrada, Ángel Correa, Lucas Beltrán, Giovanni González, Rafael Borré, Mauro Arambarri y Nicolás Otamendi.

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De esta manera, 72 días después de aquella declaración, River terminó ejecutando en términos de cantidad y perfil la hoja de ruta que su presidente había presentado públicamente: un plantel más corto y una concentración mayor de los recursos en futbolistas considerados de jerarquía y con capacidad para competir inmediatamente.

El movimiento implicó una transformación profunda del plantel profesional. Entre los nueve refuerzos aparecen tres campeones del mundo con la Selección argentina —Otamendi, Almada y Correa—, futbolistas provenientes del fútbol europeo como Arambarri, Ortega y González, y dos regresos de jugadores con historia en River como Beltrán y Borré. A ellos se suma Andrada, juvenil de Vélez y capitán de la Selección Sub 20, una incorporación pensada con una perspectiva de desarrollo.

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La decisión de apartar futbolistas generó discusión, particularmente por las formas elegidas para llevar adelante el proceso -que Di Carlo reconoció como un error-, y abrió interrogantes sobre la posibilidad de encontrar rápidamente destino a jugadores con contratos vigentes. Desde la conducción también asumieron posteriormente que habían sobreestimado la velocidad con la que podían concretarse algunas de esas salidas.

Sin embargo, el criterio deportivo y económico se mantuvo durante todo el mercado. La idea fue dejar de destinar una parte importante de la masa salarial a futbolistas que no tendrían continuidad y reasignar esos recursos hacia una menor cantidad de jugadores, pero con mayor trayectoria y rendimiento comprobado.

Dos hombres sentados a una mesa, documentos, bolígrafos. Camiseta de River Plate en la mesa. Logo del Club Atlético River Plate y texto Bienvenido Thiago Almada
El futbolista Thiago Almada firma su contrato con un directivo del Club Atlético River Plate, acompañado por el presidente Stefano Di Carlo (@RiverPlate)

La política también buscó generar un plantel más corto que permitiera mayor participación de los juveniles surgidos de las divisiones inferiores, históricamente uno de los principales activos deportivos y patrimoniales de River.

Con el mercado finalizado, se cierra además una etapa de discusión alrededor de la conformación del plantel. Durante los últimos dos meses, buena parte de los interrogantes estuvieron concentrados en quiénes se iban, quiénes llegaban, cuánto dinero invertiría River y hasta dónde llegaría la renovación.

Ese proceso terminó. La dirigencia completó la conformación del plantel que había planificado y anunciado. El desafío pasa ahora al cuerpo técnico y a los jugadores: transformar esos nombres en un equipo capaz de devolver a River al nivel competitivo que pretende.

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