“Cristiano Ronaldo tiene una mentalidad obsesiva, vive para superar sus propios récords”: así definió Kaká al portugués

En su conversación con Rio Ferdinand, el ganador del Balón de Oro de 2007 subrayó que el respeto hacia ese comportamiento no implica compartirlo, y que cada jugador construye su motivación desde un lugar distinto

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Kaká fue uno de los líderes de Brasil en Alemania 2006 y le convirtió a Croacia en el debut. (AFP)
Kaká recordó que a los 18 años sufrió una fractura cervical en una piscina y afirmó que su regreso al fútbol fue un milagro (AFP)

La figura de Kaká alcanzó visibilidad en una conversación íntima con Rio Ferdinand para el programa Rio Ferdinand Presents. El exfutbolista habló abiertamente sobre el declive del número 10, el accidente que casi interrumpe su carrera, la mentalidad única de Cristiano Ronaldo y las expectativas de la selección de Brasil bajo Carlo Ancelotti. Kaká repasó los hitos que forjaron su vida dentro y fuera del campo.

Kaká expuso que la desaparición del número 10 clásico se explica tanto por la evolución táctica como por los cambios en el reglamento, relató su regreso al fútbol tras una fractura cervical a los 18 años —hecho que reforzó su fe y su vínculo familiar—, y contrastó su filosofía de vida y deportiva con la obsesión competitiva de Cristiano Ronaldo: “Tiene una mentalidad obsesiva, vive para superar sus propios récords”.

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El exjugador también anticipó un futuro prometedor para la selección de Brasil, guiada por el liderazgo “basado en el afecto” de Ancelotti y futbolistas como Vinícius Júnior y Casemiro.

El valor de la fe, la familia y el “milagro médico”

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Kaká explicó que la fe y el apoyo de su familia fueron decisivos durante los dos meses en que usó un protector cervical tras el accidente (@kaka)

“Yo no vengo de una familia pobre, pero sí de clase media”, recordó Kaká en Rio Ferdinand Presents. “Mi papá es ingeniero, mi mamá, profesora. Siempre jugué al fútbol por amor, y eso me llevó a igualar la motivación de compañeros para quienes era la única oportunidad”.

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La fe y la familia aparecen como ejes de su vida. Kaká rememoró el episodio que cambió su trayectoria: “A los 18 años sufrí un accidente increíble en una piscina. Me golpeé la cabeza contra el fondo. La cervical giró y se fracturó”.

Durante dos meses debió usar un protector cervical, enfrentando la incertidumbre de si podría volver a jugar. “El médico me dijo que no sabía si podría regresar. Fueron días muy duros, pero no fue en ese momento que me volví creyente; ya llevaba la fe en casa. Sin embargo, fue una experiencia decisiva con Dios”.

Cuando Kaká recibió el Balón de Oro 2007 tras una gran temporada con AC Milán de Italia. - créditos: EFE
Kaká sostuvo que el número 10 clásico perdió espacio por la evolución táctica del fútbol y por los cambios en la regla del fuera de juego (EFE)

El desenlace superó las expectativas. “Dos meses después pude debutar con el primer equipo de São Paulo, cuando nadie lo esperaba. Para mí fue un milagro”. En su relato, el apoyo familiar resultó fundamental: “Mi padre, mi madre y mi hermano siempre estuvieron para recordarme quién soy y traerme de vuelta a tierra firme. Es esencial tener personas así cuando todo ocurre tan deprisa”.

Incluso en momentos difíciles, como su paso por el Real Madrid, la fe le sirvió de anclaje. “Ni soy el mejor jugador del mundo ni el peor fichaje de la historia del club. Soy hijo de Dios. Dios me quiere igual en cada situación, cuando las cosas salen bien y cuando no. Eso me ayudó a entender mi identidad”, concluyó.

El declive del número 10 según Kaká

El fútbol cambió muchísimo”, advirtió Kaká en Rio Ferdinand Presents al debatir la desaparición del número 10 clásico. “Ahora el juego es mucho más intenso y dinámico. Ese ‘enganche’ que esperaba su momento, los espacios, ya casi no existe”.

Kaká sentenció a Colombia en la primera fecha de las Eliminatorias rumbo al Mundial de Alemania 2006 con un potente disparo de media distancia - crédito AFP
La evolución táctica del fútbol dejó sin espacio al número 10 que antes podía asociarse con libertad (AFP)

El propio reglamento contribuyó a diluir ese rol: “Con los cambios en la regla del fuera de juego y la compactación defensiva, los espacios en el mediocampo se esfumaron. Ya no hay chance para un 10 como Maradona en esa zona”. Para Kaká, la evolución táctica dejó a esa figura sin su espacio: “Antes, el 10 podía asociarse libremente, pero hoy los defensores cierran todas las líneas”.

Mencionó referentes de esa posición: “En Brasil tuvimos a Alex. Ahora, quizás James Rodríguez fue uno de los últimos en ese papel, pero es difícil que encuentren espacio. Es una lástima, porque esa posición inspiraba sueños”.

Kaká aclaró que su propio desarrollo no fue solo cuestión de talento: “Algo es innato, pero velocidad, potencia y táctica las trabajé mucho. En Italia, Ancelotti fue clave al enseñarme a entender el fútbol de otra manera y, sobre todo, a jugar sin la pelota. Parecía extraño, pero tuve que adaptarme a una realidad distinta”.

La obsesión de Cristiano Ronaldo y la filosofía personal de Kaká

Kaká sonríe y se frota los ojos con los puños, al lado de Cristiano Ronaldo de espaldas con la camiseta blanca del Real Madrid y el número 9
Kaká afirmó que Cristiano Ronaldo tenía una mentalidad obsesiva para superar sus propios récords y estadísticas en el Real Madrid (AFP)

La coincidencia con Cristiano Ronaldo en el Real Madrid permitió a Kaká observar de cerca otra mentalidad. “Cristiano es increíble. Tiene una mentalidad obsesiva, vive para superar sus propios récords y estadísticas”, afirmó en el diálogo para Rio Ferdinand Presents. “Él trabaja para eso, y lo respeto totalmente”.

Kaká contrapuso su propio enfoque: “Nunca puse metas imposibles de controlar, como ganar el Balón de Oro. Trato de dar siempre el máximo, pero dejo a Dios el resultado final”. La obsesión por los datos y los récords nunca fue su motor: “En mi caso, las cosas van ocurriendo; simplemente busco mejorar y entiendo que hay muchas variables fuera de mi alcance”.

Kaká sonríe y se frota los ojos con los puños, al lado de Cristiano Ronaldo de espaldas con la camiseta blanca del Real Madrid y el número 9
Cristiano Ronaldo trabajaba para mejorar sus números y Kaká dijo que respetaba totalmente esa filosofía personal (AFP)

La influencia de Cristiano se extendía al grupo: “Verlo entrenar y jugar contagiaba. Era un compañero excepcional y resolvía muchos problemas dentro del campo. Siempre pedía la pelota y era decisivo”.

Sobre su paso por el Real Madrid, Kaká valoró la experiencia: “No todo dependía de mí: las lesiones y las decisiones del técnico influyeron, pero nunca hablaré mal de esa etapa. Si mantengo una buena relación con Florentino Pérez y el club, es porque siempre actué con integridad”.

Ancelotti, Neymar y el futuro de la selección de Brasil

Consultado por el presente y el futuro de la selección de Brasil, Kaká fue contundente: “Hoy contamos con el entrenador adecuado para la situación. Carlo Ancelotti puede lograr que el grupo sea sólido. Para ganar el Mundial, más que buenos futbolistas, necesitas un equipo sólido".

Kaká afirmó que Carlo Ancelotti es el entrenador adecuado para el presente y el futuro de la selección de Brasil (AP/Bruna Prado)
Kaká afirmó que Carlo Ancelotti es el entrenador adecuado para el presente y el futuro de la selección de Brasil (AP/Bruna Prado)

Para Kaká, el liderazgo basado en el afecto diferencia a Ancelotti: “Es un líder que dirige con amor, como un padre. Sabe tratar a cada jugador y eso marca la diferencia. Cuando entras al campo sabiendo que el entrenador te respalda, juegas con otra confianza”. Admitió que esa gestión personalizada puede exigir mucho, “pero al final siempre vale la pena”.

Entre quienes pueden encabezar el próximo ciclo, Kaká resaltó a Vinícius Júnior, Raphinha, Casemiro, Ederson y Marquinhos. “Vinícius se convirtió en protagonista en el Real Madrid; Raphinha asume responsabilidades en el Barcelona; Casemiro aporta liderazgo e influencia; en el arco, tanto Ederson como Alisson serán determinantes, y Marquinhos es un pilar”.

Mirando hacia la Copa del Mundo, Kaká apuesta por un equipo equilibrado: “Prefiero el sistema 4-2-3-1 (cuatro defensores, dos mediocampistas de contención, tres mediapuntas y un delantero), pero todo depende de los jugadores”. Sobre Neymar, expresó su deseo: “Ojalá pueda mantenerse en forma. Si está bien físicamente, será importante para Brasil. Es de esos jugadores por los que uno se sienta solo para verlo jugar”.

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