La profunda reflexión del Cholo Simeone tras los cánticos racistas en el partido entre España y Egipto: “Es social y mundial”

El entrenador argentino opinó del episodio que se vivió en el amistoso previo al Mundial 2026

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La profunda reflexión del Cholo Simeone sobre los cánticos racistas en España-Egipto

La denuncia pública de cánticos racistas en un reciente partido amistoso en España desencadenó una reflexión profunda sobre el respeto y la convivencia en el fútbol, atravesando no solo los clubes implicados sino a figuras destacadas como Diego Simeone. En el estadio de Cornellà, miles de aficionados entonaron repetidamente el cántico "musulmán el que no bote" dirigido a la afición y selección egipcia. El episodio, ocurrido durante el enfrentamiento entre la selección local y Egipto, provocó una ola de condena liderada por futbolistas como Lamine Yamal, quien visibilizó la problemática desde sus redes sociales. En palabras del entrenador del Atlético Madrid, el problema rebasa el ámbito deportivo y alerta sobre una pérdida generalizada del respeto en toda la sociedad.

Consultado en conferencia de prensa antes del enfrentamiento entre el Atlético de Madrid y el Barcelona por la liga española, el Cholo profundizó sobre el impacto social de los incidentes: “Es un problema social, a nivel mundial. Ni de España ni de Argentina, ni de ningún lado. Un respeto que se perdió hace varios años. El respeto a los padres, al colegio, a la policía, al director general de un club, al entrenador, a los presidentes. Hoy se perdió y no lo tenemos”.

El análisis de Simeone se distancia de otros enfoques particulares para plantear el racismo como una manifestación de decadencia cívica a escala planetaria, y agregó: “Tenemos que trabajar todos con la conciencia y la visualización con fe, creyendo en Dios, se puede mejorar”.

Españoles cantan contra los musulmanes en España-Egipto

Lo ocurrido en el amistoso entre España y Egipto —cánticos dirigidos a los musulmanes por parte de un sector de la afición local— provocó una primera reacción en Lamine Yamal, futbolista de ascendencia árabe, que calificó el episodio como un acto “intolerable” y denunció el uso de la religión como herramienta de burla. La consecuencia de este episodio trasciende la simple condena. Las declaraciones de Simeone y el eco de las palabras de Yamal sitúan el conflicto como un síntoma grave de erosión del respeto en el deporte y en la sociedad.

En su comunicado a través de redes sociales, el futbolista del Barcelona y la selección española expresó: “Yo soy musulmán, alhamdulillah (gracias a Dios). Ayer en el estadio se escuchó el cántico de ‘el que no bote es musulmán’. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable”.

El jugador que tiene ascendencia marroquí por parte de su padre y ecuatoguineana por su padre se dirigió directamente a quienes participaron en los cánticos: “Entiendo que no toda la afición es así, pero a los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree”. Este testimonio, que recibió apoyo de colegas y entrenadores, refuerza la dimensión pública y personal de la discriminación, y evidencia que el fútbol continúa siendo un escenario de disputa en torno a la diversidad religiosa y cultural.

La reflexión de Simeone sobre el racismo en el fútbol
La reflexión de Simeone sobre el racismo en el fútbol

El entrenador del Barça, Hansi Flick, también se pronunció: “Hizo una estupenda declaración. Es algo que pasa a diario en el fútbol, dentro y fuera del terreno de juego. Ves cosas así a menudo y un pequeño número de idiotas no lo comprende”. Flick, al igual que Simeone, apeló a una transformación colectiva: “Es el momento de reflexionar al respecto. Estamos en contra del racismo, pero lo vivimos cada día. Tenemos que estar todos unidos y todos queremos ser respetados sea cual sea nuestra raza y religión. Es el momento de cambiar estos pensamientos”.

Al margen de la polémica social, Simeone abordó el reto deportivo de enfrentar al Barcelona. El entrenador subrayó que la calidad global del plantel rival obliga a su equipo a mantener máxima concentración: “Todos sus futbolistas porque son extraordinarios. Tiene una capacidad de jugar en campo rival, sacándote tiempo para que no puedas pensar, que es increíble. Lo repiten partido tras partido. Juegan con una defensa alta, con los riesgos que corren y los asumen. Nosotros llevaremos el partido a donde creemos que le podemos hacer daño”.