La leyenda del esquí que abandonó los Juegos Olímpicos de Invierno tras una caída sufrió una grave lesión y deberá pasar por “múltiples cirugías”

Lindsey Vonn padeció una “fractura compleja” de tibia tras el accidente que protagonizó el domingo durante la jornada de actividad en Milano-Cortina 2026. Su mensaje

Guardar
La esquiadora de EEUU sufrió un duro accidente en Milano-Cortina 2026

El descenso femenino de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026 quedó marcado por el grave accidente de la esquiadora Lindsey Vonn, quien fue trasladada en helicóptero al Hospital Ca’ Foncello de Treviso tras una caída a solo 13 segundos de iniciar su participación. La organización del evento informó que la atleta de 41 años fue sometida a una cirugía ortopédica para estabilizar una fractura en su pierna izquierda, provocada por el impacto durante los primeros instantes de la prueba de descenso. A su vez, la figura del esquó de los Estados Unidos confirmó que sufrió una “compleja fractura”.

De acuerdo con la página oficial de los Juegos Olímpicos de Invierno, la intervención quirúrgica se realizó el mismo domingo en el hospital de Treviso, donde el equipo médico confirmó que el procedimiento tuvo como objetivo mantener la estabilidad ósea de la pierna lesionada. La web oficial, citando el comunicado del hospital, precisó que el hermetismo sobre su evolución iba a peramencer reservado, ya que el equipo estadounidense había optado por no difundir detalles sobre la gravedad de la fractura ni el pronóstico inmediato.

Previo a este episodio, Lindsey Vonn había llegado a la cita olímpica tras sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda durante un entrenamiento en Crans-Montana poco más de una semana antes. Pese a ese diagnóstico y a la incertidumbre sobre su estado físico, la atleta decidió competir en el descenso con una rodillera y, según declaró en los días previos, sin experimentar dolor relevante antes de la carrera. En sus propias palabras, publicadas en su cuenta oficial de Instagram, y recogidas por la organización de los Juegos, Vonn rompió el silencio: “Ayer mi sueño olímpico no terminó de la manera que lo había soñado. No fue un final de libro o de cuento, fue simplemente la vida. Me atreví a soñar y trabajé muy duro para lograrlo”.

La esquiadora estadounidense se refirió de manera explícita al momento del accidente, reconociendo que la lesión previa en su rodilla no influyó en la caída sufrida durante la prueba olímpica. Según explicó, “en el esquí alpino, la diferencia entre una línea estratégica y una lesión catastrófica puede ser de tan solo 12,7 cm”, y detalló: “Simplemente iba 12,7 cm demasiado apretada en mi línea cuando mi brazo derecho se enganchó dentro de la puerta, torciéndome y provocando mi caída. Mi ligamento cruzado anterior y otras lesiones previas no tuvieron nada que ver con mi caída”.

Vonn contó que sufrió la
Vonn contó que sufrió la fractura de tibia tras su dura caída en Milano-Cortina 2026 (AP)

En el mismo mensaje, Vonn confirmó la gravedad de la secuela física, al señalar: “Desafortunadamente sufrí una compleja fractura de tibia que actualmente está estable pero que requerirá numerosas operaciones para fijarla adecuadamente”. Según detalló la organización del evento, la deportista fue sometida a una segunda intervención quirúrgica, tras confirmar la necesidad de múltiples procedimientos para su recuperación.

El accidente se produjo en la pista de Cortina d’Ampezzo, cuando Vonn perdió el control después de que su brazo derecho quedara enganchado en una de las primeras puertas del recorrido. Según la secuencia descrita por la organización, el contacto provocó un giro de 180 grados en el cuerpo de la esquiadora y la consecuente caída, que detuvo la carrera ante el silencio del público y la rápida intervención del personal médico.

La trayectoria de Lindsey Vonn en el esquí alpino incluye 84 victorias en la Copa del Mundo, de las cuales 45 corresponden a la modalidad de descenso, y un total de 11 medallas en grandes competencias, incluyendo un oro olímpico. Su participación en los Juegos Olímpicos de 2026 había generado una fuerte expectativa, al producirse 24 años después de su debut en este tipo de certámenes internacionales. En los entrenamientos previos, sus tiempos se ubicaron por debajo de los principales favoritos, al terminar a 1,39 segundos de la más rápida el viernes y 37 segundos por detrás de su compatriota Breezy Johnson el sábado, según los reportes oficiales.

En su mensaje publicado tras la operación, Vonn concluyó: “Pese a que ayer no terminó de la forma que había esperado y pese al intenso dolor físico que me causó, no me arrepiento. Saber que estaba allí con la oportunidad de ganar ya de por sí era una victoria. También sabía que competir era un riesgo. Siempre ha sido y siempre será un deporte increíblemente peligroso”.

La esquiadora fue retirada en
La esquiadora fue retirada en helicóptero de la pista de esquí (Michael Kappeler/dpa)

El mensaje de Lindsey Vonn tras su grave caída en los JJOO:

Ayer mi sueño olímpico no terminó como lo soñé. No fue un final de cuento de hadas, fue simplemente la vida.

Me atreví a soñar y trabajé muy duro para lograrlo. Porque en las carreras de esquí alpino, la diferencia entre una línea estratégica y una lesión catastrófica puede ser de tan solo 12,5 cm. Simplemente iba 12,5 cm demasiado tenso en mi línea cuando mi brazo derecho se enganchó dentro de la puerta, torciéndome y provocando mi caída. Mi ligamento cruzado anterior (LCA) y otras lesiones pasadas no tuvieron nada que ver con mi caída.

Desafortunadamente, sufrí una fractura compleja de tibia que actualmente está estable, pero que requerirá múltiples cirugías para su correcta reparación.

Aunque ayer no terminó como esperaba, y a pesar del intenso dolor físico que me causó, no me arrepiento. Estar en la puerta de salida ayer fue una sensación increíble que nunca olvidaré. Saber que estaba allí con la oportunidad de ganar fue una victoria en sí misma. También sabía que competir era un riesgo. Siempre lo fue y siempre será un deporte increíblemente peligroso.

Y al igual que en las carreras de esquí, en la vida nos arriesgamos. Soñamos. Amamos. Saltamos. Y a veces caemos. A veces se nos rompe el corazón. A veces no alcanzamos los sueños que sabemos que podríamos tener. Pero esa también es la belleza de la vida: podemos intentarlo.

Yo lo intenté. Soñé. Salté.

Espero que si algo aprenden de mi camino sea que todos tengan el coraje de atreverse a lo grande. La vida es demasiado corta para no arriesgarse. Porque el único fracaso en la vida es no intentarlo. Creo en ustedes, como ustedes creyeron en mí.