Los lujos de Pablo Aimar en un partido a beneficio: su ocurrencia ante la pregunta sobre los chicos que no lo vieron jugar

El Payaso vivió una tarde cargada de emoción en su Río Cuarto natal. Compartió un picadito junto a sus amigos en la cancha de Estudiantes

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El Payasito se lució en Río Cuarto

La vibrante ciudad de Río Cuarto volvió a convertirse en epicentro de festejos deportivos y solidaridad al recibir en el estadio de Estudiantes el evento “El Deporte Nos Une”, una cita benéfica que reunió a destacados nombres del fútbol y tuvo como figura Estelar a Pablo Aimar, quien deslumbró a los asistentes con un gol de definición exquisita por encima del arquero, además de otros lujos y una ocurrencia ante la prensa que no pasó desapercibida. Todos gestos técnicos que despertaron la ovación del público y reafirmó el vínculo indeleble del exjugador con su ciudad natal. El acontecimiento coincidió con un año excepcional para la región, marcado por el regreso de Estudiantes a la Primera División tras cuatro décadas de espera, y motorizó la recaudación de fondos destinados a la Fundación ALMA, la Fundación Dignamente y el Hogar No estarán Solos, entidades que consolidan su labor social en la provincia de Córdoba.

La jornada solidaria, celebrada el domingo en el estadio Ciudad de Río Cuarto, reunió en el campo a figuras como Guido Herrera, Julio Buffarini, Siro Rosané, Gonzalo Maffini, Héctor Bracamonte, Iker Zufiaurre, Daniela Pontel, César La Paglia, Julián Malatini y Franco Constanzo, entre otros deportistas en actividad y leyendas locales, quienes compartieron el terreno junto al Payasito en un ambiente donde prevalecieron el reencuentro, la camaradería y la emoción de un público ávido de celebrar el deporte. La convocatoria congregó a socios y vecinos desde temprano, aprovechando las instalaciones del club mientras acompañaban la causa solidaria con la compra de entradas valoradas en $5.000.

El ex futbolista y actual ayudante de campo de Lionel Scaloni en la selección argentina participó de un encuentro entre amigos en el club Estudiantes de Río Cuarto

El golazo de Aimar se convirtió en el instante más celebrado de la tarde: recibió el balón, lo controló de primera y definió con una vaselina precisa ante el arquero, generando una oleada de aplausos entre tribunas colmadas. “Hoy es para disfrutar, reencontrarse con amigos y compartir con personas que hacía mucho no veíamos”, bromeó Aimar, resaltando el carácter distendido y festivo del evento. Sobre quienes no conocían su trayectoria, añadió con humor: “Que pongan YouTube”, respondiendo con la naturalidad y calidez que lo caracterizan. Esta ocurrencia ante un periodista de Cadena 3 se volvió viral.

La conexión de Pablo Aimar con el club y la ciudad trasciende lo deportivo. Formado en las divisiones inferiores de Estudiantes, su vínculo se mantuvo intacto incluso después de su salto a River Plate y su exitosa carrera internacional por clubes como Valencia, Benfica y Johor Darul Takzim. En 2018, vivió un regreso simbólico al vestir durante 50 minutos la camiseta celeste en un partido de Copa Argentina frente a Sportivo Belgrano, momento que fue recibido con entusiasmo por la comunidad.

El ex futbolista y actual ayudante de campo de Lionel Scaloni en la selección argentina participó de un encuentro entre amigos en el club Estudiantes de Río Cuarto

El recorrido profesional de Aimar lo ubica entre los referentes más laureados del fútbol argentino, ostentando seis títulos con River Plate, dos con Valencia, cinco con Benfica y uno con Johor Darul Takzim, además del título mundial Sub-20 en Malasia 1997 y dos sudamericanos juveniles. Su trayectoria también se prolonga en roles de conducción: hoy es ayudante de campo de Lionel Scaloni en la selección argentina, con la que se consagró campeón mundial como parte del cuerpo técnico junto a Roberto Fabián Ayala y Walter Samuel.

Más allá de los logros deportivos, también se destacan la faceta humana y educativa de Aimar, quien se ha definido por la humildad y el trabajo en la formación de jóvenes futbolistas, ocupando cargos en los seleccionados juveniles y siendo ejemplo de valores deportivos. Un homenaje particularmente sentido en Río Cuarto se tradujo en que el club Estudiantes bautizara a su Ciudad Deportiva con el nombre Pablo César Aimar, honor que el propio exfutbolista agradeció profundamente: “Ni en el mejor de mis sueños me imaginé que algo iba a llevar mi nombre. Hoy lo lleva un lugar donde miles de niños vienen a divertirse y a hacer amigos. Estoy muy orgulloso y muy emocionado”, expresó, quedando ese testimonio como reflejo de su conexión permanente con el origen.

El evento permitió fortalecer los lazos de la comunidad y subrayó el compromiso social de los deportistas locales, consolidándose como un capítulo relevante para la memoria colectiva de Río Cuarto y para la proyección de iniciativas solidarias en la región.