Despedida al maestro: Querido Pochola...

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Héctor "Pochola" Silva, un maestro
Héctor "Pochola" Silva, un maestro dentro y fuera de la cancha.

Me enteré hoy que hoy partiste a jugar el Mejor de los Partidos, el que de alguna manera esperamos todos, por lo menos los que creemos que la buena gente va a un lugar mejor, lleno de alegrías y calma para el alma, lleno de verde para correr, donde ni siquiera cansarnos, y además, terminamos a la tardecita del Cielo, en un interminable tercer tiempo con interminables anécdotas, sobrarán cuentos, risas y más alegrías eternas.

Me arrepiento tanto de no haberte escrito antes, tenía algunas cosas para decirte, no sé si es tarde, porque seguro de alguna manera te llegará todo el cariño que tengo por vos, por Pipo, los Mendy, Duba, el Sapo y tantísimos amigos del Glorioso Los Tilos.

Pero quiero que sepas lo que pensamos algunos de los que te conocimos...

Con vos se empezó a entender lo que era ser Puma, sí, suena grandilocuente, pero lo que te vimos jugar, podemos dar fe de ese estirpe y espíritu Puma, del que tantos hablan. Nació con vos y muchos de los del ’65, pero el emblema, eras vos, tu vincha, tu coraje, tu presencia y sobre todo, enseñaste a los montones que te sucedieron lo que es el amor a ser representante del rugby argentin, enseñaste y pusiste las bases de lo que significa ser Puma.

Después, hiciste e hicieron otros tantos de Los Tilos un lugar emblemático, y de nuevo, nos enseñaste que no había que ser de los clubes grandes para estar en el Palmar de la Gloria , solo era necesario un pedazo de tierra, pasto , una pelota y muchas ganas de defender un color, y en este caso, la que fue tu segunda casa, el Club Los Tilos...

Pochola Silva en acción, con
Pochola Silva en acción, con la camiseta de Los Pumas y su característica vincha, en 1978.

Más tarde como entrenador fuiste uno de los que adelantaron lo que hoy es corriente y común, que fue buscar bases más amplias para formar los distintos seleccionados argentinos, no importaba cuántos eran , sino que de esa amplia base, era muchísimo menos difícil equivocarse en no tener en los planteles a alguien que se lo merezca...

Crearon los famosos Posibles vs Probables. Divertidos títulos donde en realidad lo que decían era “están todos a disposición, ganenseló adentro de una cancha, midiéndose con los mejores...”

Eso era equidad, sabiduría, enseñanza, y eso es lo que fuiste, como entrenador: un maestro.

Los que tuvimos la posibilidad de tenerte mano a mano, podemos dar además fe, de que eras maestro para la vida también y eso es doblemente invalorable e inolvidable.

Tu última etapa como dirigente fue quizás la menos conocida, porque paradojas de la vida, a pesar de tener todo, creo que preferiste quedarte en tu amado Los Tilos en vez de volar más alto...

Marcaste un antes y un después. Descansa tranquilo, Dios te dio diez talentos y los multiplicaste por miles. Dejaste un legado... En tu familia, en Los Tilos, en Los Pumas, en la gente que te conoció y eso vale toda la vida que Dios te dio en esta tierra...

Así que andá, míralo a la cara , porque te va a recibir con un abrazo enorme y se va a poner contento, porque ahora, en su equipo de rugby , tiene al mejor...

Eternamente gracias, Pochola querido...

* ex jugador de rugby

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