La odisea de 48 horas de Independiente por el coronavirus: de quedar varado en un aeropuerto a permanecer en cuarentena en un hotel

El plantel del Rojo vivió una pesadilla que se terminó hoy por la tarde, cuando fue liberado. El domingo, los futbolistas podrán jugar contra Huracán en la búsqueda de la clasificación para los cuartos de final de la Copa de la Liga

La delegación de Independiente vivió horas de tensión tanto en Brasil como en su regreso a la Argentina
La delegación de Independiente vivió horas de tensión tanto en Brasil como en su regreso a la Argentina

La novela duró casi 48 horas y multiplicó sus capítulos. Aquel conflicto en el mostrador de migraciones en Salvador de Bahía continuó en un hotel de Buenos Aires. El viaje a Brasil que realizó el plantel de Independiente el lunes para jugar la Copa Sudamericana abrió un sinfín de preguntas relacionadas a las exigencias sanitarias que existen con las personas que tienen o tuvieron coronavirus.

La última apostilla del caso se abrió con el retorno de la delegación del Rojo a Buenos Aires: quedó en cuarentena en un hotel de CABA por “decisión del Ministerio de Salud”, según afirmó el Secretario General del club de Avellaneda, Héctor Maldonado.

El problema en Brasil se desató con once integrantes de la comitiva, entre los que se encontraban ocho futbolistas. Todos habían tenido coronavirus, habían recibido el alta médica y estaban “habilitados” para viajar, según aseguró el médico del Rojo Daniel Martins. Sin embargo, en Bahía les impidieron ingresar al país y los dejaron varados durante más de 20 horas en el aeropuerto de esa región hasta que un vuelo les permitió retornar a Argentina.

Pero la estadía en el aeropuerto fue una pesadilla ya que los integrantes de la delegación roja sufrieron el destrato de las autoridades del aeropuerto en Bahía. “Los compañeros que se tuvieron que quedar durmieron en el piso, en una habitación donde había pulgas. La policía los fue a levantar de mala manera, como si hubieran cometido un delito”, afirmó Silvio Romero en diálogo con ESPN F90.

El conflicto del caso es que a pesar de tener el alta médica, en los testeos figuraba que el virus era “detectable” y es potestad de cada autoridad sanitaria permitir o no el ingreso. Chile y Uruguay, según ejemplificó el propio Martins, no habilitan el acceso a su país frente a ese escenario, pero no tenían conocimiento del impedimento en el Estado de Bahía, teniendo en cuenta que en Brasil la potestad para tal decisión sanitaria está en manos de cada uno de los 26 Estados de la República Federativa de Brasil.

Los once integrantes de la delegación del Rojo que fueron “deportados” de Brasil retornaron a Argentina en horas de la noche del martes. Desde el canal oficial de comunicación de la institución aseguraron que a todos ellos se les realizaron los test de antígenos al aterrizar en Ezeiza y que en la totalidad de los casos el resultado fue negativo para COVID-19.

Durante la mañana del miércoles, desembarcaron en Buenos Aires los jugadores que finalmente pudieron disputar el encuentro contra Bahía en Brasil por Copa Sudamericana y el resto de la comitiva que recibió el permiso para acceder al país vecino. El resultado fue similar al de sus compañeros: ”La delegación que arribó hoy al país se realizó los test de antígenos en el Aeropuerto de Ezeiza. Todos dieron negativos a COVID-19″.

Los comunicados que publicó Independiente en el regreso al país de las delegaciones
Los comunicados que publicó Independiente en el regreso al país de las delegaciones

Lo llamativo del caso es que los once que se habían visto imposibilitados de ingresar a Brasil por sus testeos y todo el resto de la plantilla que sí pudo jugar el partido recibieron el mismo trato en Argentina: permanecen en el Hotel Scala de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en cuarentena por una decisión de la cartera de Salud. “Hemos hablado con la viceministra de Salud y recomienda que el plantel esté en cuarentena hasta que se resuelva el tema de los que fueron COVID positivo”, afirmó el directivo Maldonado sin dar el nombre de la funcionaria que habría tomado tal determinación.

La otra pregunta que se presenta sobre el tema es sobre las once personas de la delegación que en Brasil tuvieron conflictos para poder ingresar, pero no tuvieron trabas para marcharse de la Argentina.

Un caso que se asemeja a lo ocurrido con el plantel de Independiente pasó con la plantilla de Boca en septiembre del 2020, cuando una serie de jugadores que habían cursado la enfermedad y ya tenían el alta, todavía presentaban en sus testeos al virus “detectable”.

Los futbolistas debían viajar a Paraguay y el Ministerio de Salud de ese país realizó una habilitación especial para permitir el ingreso de aquellos que ya habían atravesado el virus por más que el testeo siguiera siendo positivo. La normativa que imperó por entonces fue la de aceptar a aquellos deportistas con más de 15 días de iniciado el cuadro o de la confirmación de test, o con 3 días sin síntomas una vez superados los citados 15 días.

Infobae habló con una fuente de Migraciones sobre cómo es el proceso para el ingreso de personas al país en el marco de la emergencia sanitaria y explicó que “se debe completar una DDJJ electrónica (48 horas previas al embarque), y un total de tres pruebas para COVID-19, todas a cargo de la persona. La primera es previa al ingreso al país, luego del ingreso se realizará un nuevo testeo, y otro siete días posteriores al ingreso”.

“Para esa primera muestra fuera del país sirve el PCR 72 con horas anteriores a su regreso. En el portal se informan los países que cuentan con ese tipo de chequeo entre los que están Brasil y Ecuador”.

“Cuando la persona llega a la Argentina se le hace un test serológico (el segundo control) y según el resultado, hay dos posibilidades: si da negativo la persona debe estar siete días en cuarentena y ahí se hace el tercer test”, explicó la fuente. Los clubes, con un regimen especial propuesto por Conmebol y avalado por los Ministerios de Salud de los países sudamericanos, evitan este paso; el de la cuarentena.

“Si da positivo, la persona y sus contactos estrechos deben ser aislados en un lugar designado por autoridades nacionales correspondientes (suelen ser hoteles) hasta tanto se tome una nueva muestra. El costo de ese hospedaje también correrá por cuenta de la persona”, concluyó.

Más allá de la normativa y las idas y vueltas, la historia tuvo final feliz para Independiente, cuyo plantel fue liberado del hotel Scala. Este medio también habló por la tarde con el propio Maldonado, quien anticipó que “no tenemos ninguna explicación de por qué el plantel de Boca no fue aislado y nosotros sí. La jefa de gabinete del Ministerio de Salud de la Nación, Sonia Tarragona, elevó un informe al Gobierno de la Ciudad, donde se especifica que los jugadores que volvieron primero no contagian (los que tuvieron COVID-19 y fueron dados de alta antes del viaje a Brasil). Con esto se levantó el aislamiento y el fin de semana se va a poder jugar”.

“Después de realizar la evaluación epidemiológica de los 11 jugadores que habían sido retenidos en Brasil con PCRs positivas, el Ministerio de Salud de la Nación dispuso el cese del aislamiento de los casos y sus contactos estrechos en el viaje”, explicó el Área de Vigilancia de la Salud de la Dirección Nacional de Epidemiología mediante un comunicado.

“Si el laboratorio que realizó las pruebas iniciales hubiera notificado los casos en el momento que tuvieron el diagnóstico de COVID-19, no hubiera hecho falta aislar a nadie”, señaló Tarragona.

El del domingo es un partido clave para el equipo de Avellaneda, ya que se juega de visitante frente a Huracán la clasificación a los cuartos de final de la Copa de la Liga, donde hoy marcha quinto a un punto de Unión, el último de los que estaría avanzando a la próxima instancia. El encuentro está pautado para las 17.15 horas.

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