“Ohhh, acá hay una escuela, soy soldado, de Sabella”. Las gargantas se enrojecieron y los ojos se tornaron vidriosos. El último adiós a Alejandro Sabella en Estudiantes de La Plata tuvo lugar este mediodía con una caravana compuesta por miles de hinchas que no quisieron faltar a la despedida. El entrenador de 66 años falleció tras luchar contra una enfermedad que lo tuvo a maltraer tras el Mundial de Brasil 2014 pero su recuerdo en el Pincha es imborrable. Dejó una huella y escribió su nombre en la historia grande del club junto a los de Osvaldo Zubeldía, Carlos Salvador Bilardo y los Verón (Juan Ramón y Juan Sebastián), entre muchas otras glorias.
La caravana de autos que siguieron al que trasladó al cuerpo de Sabella circuló desde la entrada a la ciudad de La Plata por la Avenida 122, luego tomó la Avenida 52 hasta la intersección con Avenida 1, hasta el arribo al flamante estadio del León. Arribó desde el predio que la AFA posee en Ezeiza, sitio en el que fue velado desde ayer a las 12 del mediodía. El cajón fue cobijado con una bandera argentina en representación a sus labores como técnico en el ciclo que fue desde 2011 hasta 2014, con la disputa de la final de la Copa del Mundo ante Alemania en Río de Janeiro.
Cientos de personas, amigos, familiares, ex dirigidos, colegas y personajes del fútbol se hicieron presentes en el campo de entrenamiento de la Asociación del Fútbol Argentino, que decretó tres días de duelo por su pérdida.

Banderas rojiblancas, fervor y por sobre todas las cosas el respeto reinó en las inmediaciones de la cancha de Estudiantes, que despidió a uno de sus ídolos. Tanto reconocimiento y adeptos ganó Pachorra que hasta hinchas de Gimnasia se acercaron hasta su casa en Tolosa y las instalaciones pinchas para acercar alguna ofrenda.
Según informó el ICBA Instituto Cardiovascular, Sabella murió a las 15.30 del martes tras pasar 13 días internado en ese centro de salud. En el parte médico que entregaron informaron que falleció como “consecuencia de su diagnóstico de cardiopatía dilatada secundaria a enfermedad coronaria y cardiotoxicidad de larga data”. Hoy sus restos serán inhumados en el Cementerio Campanario, ubicado en el kilómetro 34 de la Ruta 2, por la zona de Florencio Varela, cercana a La Plata.
En apenas dos años, el entrenador que formó su carrera profesional como DT de la mano de Daniel Pasarella (River, selección argentina, selección uruguaya, Parma, Monterrey y Corinthians), se metió en el corazón de todos los hinchas de Estudiantes, donde ya había militado como futbolista (del 82 al 84 y en la 86/87). Además de la Libertadores 2009, obtuvo el Apertura 2010 y estuvo cerca de ganarle la final del Mundial de Clubes al Barcelona de Lionel Messi y Josep Guardiola, en un recordado encuentro en el que el equipo argentino exhibió un plateo táctico magistral. Por estos logros pero fundamentalmente por los valores que inculcó como persona, Sabella será eterno en La Plata.



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