Aquella era la agonía anunciada. Y esta es la muerte que todo el mundo avizoraba. Realmente una crisis muy profunda para el fútbol argentino. Porque perdió su conducción en los dirigentes, perdió la conducción en sus directores técnicos, en todos los que se fueron, algunos cansados de este grupo de jugadores, que manda, que decide, que ordena. Que llegó en la madrugada a molestar al entrenador para decirle 'Pavón no juega'.

Bueno, se terminó esta manera de conducir. Porque realmente los jugadores pudieron haberse ganado en algún otro momento, por lo que conquistaban en Europa, cierto respeto, cierto prestigio. Pero en la selección argentina nunca lograron alcanzar aquel nivel. Y se hicieron patrones, se hicieron dueños, se apoderaron, se adueñaron de la selección argentina. Los técnicos se iban espantados por las cosas que hacían estos jugadores. No es nuevo, no les estoy diciendo ninguna novedad. Por lo menos de mi boca. Esto lo vengo anunciando hace 5 años.

Messi se adueñó de la selección argentina. Es el técnico de la selección argentina. Y lo que decidió es poner a sus amigos, y al poner a sus amigos este es el resultado. Un equipo flaco, un equipo disminuido, un equipo sin corazón. Messi, a vos te pedimos corazón. Vos sos el mejor jugador. Cuando un equipo se cae, lo que le pide uno al mejor jugador es que saque de las entrañas lo que no tiene. Y no pusiste ni eso.

Basta de Mascherano, tu amigo. Basta de Sampaoli y sus contradicciones. Basta de dejarse presionar. Basta de estos dirigentes sin conducta. Y la verdad, alguna vez renunciaste Messi a la Selección Argentina. No vendría mal que lo pienses otra vez.