El 22 de junio de 1986 es una fecha patria para el fútbol argentino. Es el día en el que Diego Maradona se recibió de Diego Maradona, con el gol de la picardía, el de la mano, con la obra maestra en la historia de los Mundiales.

La estadística, dura y cruda, indica que Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra por los cuartos de final de México 1986, un eslabón más en la cadena que condujo a la Selección a su segunda Copa del Mundo. Pero el contenido exhibe mucho más que eso. Por la rivalidad histórica, por el antecedente de la Guerra de Malvinas, que poco tiene que ver con la pelota, pero que resultó un mojón ineludible, latente.

El carácter especial del duelo estuvo siempre en el aire. Lo confirmaron los protagonistas en Alma de Potrero. "En lo que más hago hincapié es en el partido contra Inglaterra. Jamás nosotros metimos en el medio del fútbol lo que había pasado con ellos, pero interiormente sabíamos que de acá de Ranchos hubo un muchacho que no vimos nunca más. Lo mismo en Brandsen… Y así en todos lados", confesó José Luis Brown.

"Antes del partido era Diego (Maradona) diciendo: 'Dale, dale que a estos hijos… Dale eh'. Y te pegaba piñas en el pecho para que reaccionaras. Comenzó el partido y ya queríamos ir ganando", relató el Tata el método de motivación que utilizó quien sería la estrella del duelo.

“Creo que hay 40 camisetas del día de Inglaterra; no hay más”, los detalles sobre el tesoro que dio Ruggeri
“Creo que hay 40 camisetas del día de Inglaterra; no hay más”, los detalles sobre el tesoro que dio Ruggeri

Las camisetas de aquel hito también tienen su historia. "Nosotros compramos las camisetas azules, en un shopping; los números, que eran brillosos, los pegaron las chicas que limpiaban en la concentración", describió Oscar Ruggeri.

Maradona compró el rótulo de mito en esta tarde en el Estadio Azteca. "Diego llegó a ese Mundial en su plenitud", explicó Brown la estatura de su rendimiento. "Y allá se potenció -completó Julio Olarticoechea– , las cosas que hacía en los entrenamientos… Todos lo vimos. Hacía magia".

Tal vez por eso el Tata le hizo un particular "pedido", en el éxtasis de la emoción, cuando culminó el mejor gol de la historia de los Mundiales: "Yo lo miraba a Diego cuando empezó a pasar a los ingleses y decía: 'Éste es único'. Vi que hizo el gol y se fue corriendo para el córner. Y ahí le grité: 'Andate, si sos un monstruo'".