El gol de Cruzeiro, bien anulado por fuera de juego

Como sucedió en la Copa América, la utilización del Asistente Arbitral de Video (VAR) quedó en el centro de la polémica por sus fallos. En el partido disputado en el Monumental por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores entre River y Cruzeiro, la humano-tecnología tuvo cuatro decisiones que generaron debate.

A los 2 minutos del complemento, River sufrió un susto grande: el argentino Lucas Romero metió un pase entre líneas para el delantero Marquinhos Gabriel, quien con un sutil toque de zurda logró vencer la resistencia de Franco Armani y mandar la pelota al fondo de la red. Sin embargo, el tanto terminó siendo anulado por medio del VAR.

Mientras todo el elenco brasileño celebraba la conquista, el asistente número dos, el chileno Claudio Urrutia, levantó el banderín a cuadros y anunció posición fuera de juego.

De esta manera, el juez principal Julio Bascuñán decidió apoyarse en el VAR, desde donde le confirmaron que efectivamente el jugador del elenco visitante se encontraba en posición adelantada.

En las imágenes se puede ver cómo el futbolista que recibe la habilitación tiene el torso apenas unos centímetros por delante de los pies del anteúltimo hombre del Millonario.

La anulación de la jugada llevó calma al elenco dirigido por Marcelo Gallardo, ya que permitió que el partido continuara 0-0.

El penal no sancionado sobre Montiel

A los 33 minutos, en un ataque del elenco local, Gonzalo Montiel improvisó una chilena dentro del área sin poder impactar la pelota, pero al caer recibió un pisotón por parte de Dedé.

Nuevamente el colegiado se apoyó en el VAR, desde donde le negaron que existiera la infracción del defensor brasileño, pese a que en la repetición se ve una clara agresión al lateral riverplatense.

Claro que este no fue el único error de la terna arbitral y los encargados del VAR. Ya en tiempo de descuento, un centro desde la izquierda por parte de un jugador del "Millonario" cayó dentro del área de Cruzeiro y, en un intento de ir en busca de la pelota y despejarla, Luis Orejuela golpeó el esférico con su mano. Claramente, la posición de su brazo lo llevó a ganar el espacio suficiente para lograr el cometido que llevaba su humanidad: conseguir desviar el balón. Lo correcto hubiera sido que el arbitro hubiera revisado la acción para luego decidir.

El último penal en tiempo de descuento que Bascuñán acertó en otorgarlo

Hasta allí, Bascuñán tuvo tres intervenciones con el VAR y, lo extraño fue que nunca verificó por sí mismo las acciones en la pantalla que tiene a disposición en el terreno de juego.

Con el tiempo cumplido, al chileno le advirtieron un agarrón de Henrique sobre Lucas Pratto en un córner en favor del elenco de Núñez. Esta vez, Bascuñán sí decidió ir por sus propios medios a chequear la acción y tomó la decisión de sancionar la pena máxima. Un acierto del referí, pese que después Matías Suárez no pudo convertir y el pleito culminó en empate.

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