Los presidentes y vicepresidentes de los clubes participantes de la Superliga se reunieron en el hotel Savoy (donde fue anfitrión Víctor Blanco, titular de Racing) para tratar diversos temas relacionados al fútbol de Primera División. Y los presentes llegaron a una decisión por consenso: la desaparición de los promedios de descenso a partir de la temporada 2019/2020, es decir, inmediatamente después de la Copa América.

La determinación, que la Asociación del Fútbol Argentino ya había tomado para las otras categorías, fue tomada por consenso y será llevada a votación en el Comité de la Superliga, una vez que esté definido el segundo ascenso a la élite (se está definiendo el Reducido y los aspirantes son Sarmiento de Junín, Independiente Rivadavia -Mendoza-, Almagro y Central Córdoba de Santiago del Estero; ya sacó pasaje Arsenal de Sarandí).

La próxima temporada está previsto que desciendan cuatro equipos de la Superliga y suban dos. Los más complicados en la tabla de promedios son Newell's (1,076), Gimnasia La Plata (1,076), Rosario Central (1,115), Patronato (1,134). De esta manera, se eliminaría el sistema luego de 36 años de empleo (el puntapié inicial fue en 1983). Y perderán la categoría los últimos cuatro en la tabla de posiciones.

Habrá que ver si esta decisión modifica el formato de los torneos: se había acordado que en la 2019/2020 se iba a jugar la tercera edición de la Superliga a una rueda de 23 fechas en el segundo semestre, y una Copa de la Superliga en el inicio del próximo año (dividida en dos grupos) que iba a contar para los promedios.

El cónclave se dio en el contexto de un clima enrarecido entre la Superliga entre la Asociación del Fútbol Argentino. Las profundas diferencias surgieron por diversos temas. Uno, la sanción con quita de puntos (seis) y prohibición de incorporar a San Lorenzo y Huracán por irregularidades en la presentación de las declaraciones juradas.

Tapia y la mayoría de los integrantes del Comité Ejecutivo de la calle Viamonte son cultores de la idea de que "los puntos se ganan y se pierden en la cancha". En consecuencia, están a favor de que el Tribunal de Apelaciones les devuelva las seis unidades y la posibilidad de sumar refuerzos al "Ciclón" y al "Globo". En las oficinas de Puerto Madero, en cambio, gana la postura de que los clubes citados al menos sean penados, al menos, con una quita de tres unidades.

Pues bien, en la reunión también hubo consenso para elevar a la Superliga el pedido de que no haya sanciones para San Lorenzo y Huracán. A cambio, modificarían el reglamento, con penas para los incumplimientos, pero "progresivas" y no tajantes como las que tomó la Comisión de Disciplina de la entidad.

El otro punto de gran disidencia surgió con la situación de Tigre. El martes, la Conmebol había advertido que ningún equipo que no esté en Primera División podrá jugar un certamen internacional. El club de Victoria se clasificará a la Copa Libertadores si gana la Copa de la Superliga y a la Sudamericana si es subcampeón.

Pues bien, la AFA intercedió y consiguió que Tigre recupere el derecho, pero en la comunicación firmada por Claudio Tapia advirtió que "la Copa de la Superliga no ha sido aprobada por el Comité Ejecutivo, lo que ha sido notificado a la Superliga Argentina de Fútbol, razón por la cual la disponibilidad de plazas para la copas organizadas por Conmebol que eventualmente otorgue ese Torneo queda sujeto a la decisión del mencionado órgano ejecutivo de la institución que presido".

Traducción: el flamante certamen nunca pasó por AFA. En Viamonte se sintieron ninguneados. La Asociación del Fútbol Argentino, que venía presionando con el tema eliminación de promedios y con la no sanción a San Lorenzo y Huracán, ganó la pulseada.

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