15 minutos de juego en el Estadio Cam Nou. Barcelona ya marchaba dos goles arriba del Sevilla y manejaba el partido con total tranquilidad. El capitán Lionel Messi había cumplido con su cuota goleadora en apenas un cuarto de partido. De repente, el mundo se frenó.

La "Pulga" intentó quitarle la pelota a su compatriota Franco Vázquez cuando una situación involuntaria encendió todas las alarmas. El "Mudo" cubrió la pelota y Messi apareció de atrás. El ex Belgrano levantó justo su pie cuando el del Barcelona movió su cuerpo.

Eso lo hizo tropezarse. Lionel cayó para adelante e intentó detener la caída con el brazo derecho. El codo pareció ceder luego de golpear con el césped y el argentino incrementó la preocupación con una actitud que casi nunca mostró en su carrera: se quedó tirado en el piso, con claros síntomas de dolor.

El gesto de dolor del futbolista rosarino (Reuters)
El gesto de dolor del futbolista rosarino (Reuters)

Los médicos lo atendieron a toda velocidad y le colocaron un vendaje sobre el codo derecho para intentar que continúe. El dolor fue mayor: Messi ni siquiera pudo intentar regresar al terreno de juego y se marchó directamente al centro médico de la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí. En su lugar, ingresó Ousmane Dembélé.

Horas más tarde, el club confirmó por intermedio de sus redes sociales la peor noticia: sufrió una fractura en el radio del brazo derecho y pasará tres semanas fuera de las canchas.

Cabe destacar que el próximo domingo el Barcelona disputará el clásico español ante el Real Madrid por la Liga.

Messi debió marcharse directo al hospital (Reuters)
Messi debió marcharse directo al hospital (Reuters)

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