REUTERS/Paul HannaCristiano Ronaldo festejando con sus compañeros
REUTERS/Paul HannaCristiano Ronaldo festejando con sus compañeros

Luego de la heroica clasificación de la Roma ante el Barcelona, la Juventus viajó a la capital de España con la ilusión de repetir lo que había hecho el equipo de Eusebio Di Francesco. A pesar del 3 a 0 sufrido en Turín, los conducidos por Allegri se presentaron en el Santiago Bernabéu con la misión de sorprender al Real Madrid, y a los 2 minutos Mario Mandzukic puso el inesperado 1 a 0.

El preciso centro de Khedira y el violento cabezazo del croata dejaron sin posibilidades a Keylor Navas. Los temores a una nueva gesta heroica se hicieron sentir en la Casa Blanca. Sin embargo, los contragolpes comandados por Cristiano Ronaldo, Gareth Bale e Isco exponían los espacios que dejaba la defensa visitante.

Antes de llegar al descanso las esperanzas de la Vecchia Signora crecieron gracias al goleador croata. Otra vez mediante la vía aérea, Mandzukic capitalizó el preciso centro de Lichtsteiner y la Juve quedó a un grito del milagro. En el Merengue, los murmullos se transformaron en críticas porque el fantasma de la eliminación sobrevolaba la zona de Cibeles.

En el complemento Keylor Navas cometió un grosero error que representó la igualdad en el global. El arquero intentó cortar un centro, pero sus imperfecciones le dejaron servido el tanto a Matuidi. Con la conquista del francés, el espectáculo tomó un ritmo frenético y el destino del duelo se mantenía abierto. A partir de ese momento, las especulaciones formaron parte de la noche europea porque la Juventus había conseguido el objetivo y el Real Madrid seguía con vida. Es decir, ninguno de los dos quería arriesgar demasiado.

Fue una lástima que la serie se haya resuelto con la polémica decisión del árbitro inglés Michael Oliver. El británico inventó una infracción de Benatia sobre Lucas Vázquez y el escándalo opacó lo que hubiera sido un encuentro histórico. La expulsión a Buffon por las constantes quejas fue otro condimento que cerró el choque con la reiterada imagen de Cristiano Ronaldo festejando con el torso desnudo luego de convertir un injusto penal.

Con el grito del portugués, los de Zidane avanzaron a la instancia de los 4 mejores y sueñan con lograr su tricampeonato consecutivo. De repetirse arbitrajes como los del inglés, la 13ra Orejona podría llegar de forma inmediata.


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