REUTERS
REUTERS

La ilusión de tomarse revancha por lo sucedido la final de la temporada pasada duró poco en Turín. La expectativa que tenía la Juventus frente al último campeón de la Champions League comenzó a desvanecerse cuando Cristiano Ronaldo anticipó a toda la defensa local y capitalizó la asistencia de Isco. La maldición de Buffon se hacía presente desde el vestuario en el certamen internacional.

Sobre los 20 minutos la Vecchia Signora tuvo la oportunidad de emparejar el duelo. A través de una pelota parada ejecutada por Paulo Dybala, Gonzalo Higuaín ganó en el área enemiga y exigió a Keylor Navas. La notable atajada del tico fue la razón por la que el conjunto italiano no llegó al empate.

Antes del cierre del primer tiempo Toni Kroos demostró por qué el Merengue era superior a su rival. Bajo la lluvia europea el alemán se adueñó de la mitad de la cancha y probó de media distancia. El violento remate se estrelló contra el travesaño y el sonido metálico paralizó a los simpatizantes locales. A pesar de los esfuerzos del dueño de casa, la diferencia entre los intérpretes suponía una previsible clasificación española.

En el complemento una corajuda incursión ofensiva de Karim Benzema pudo extender la distancia. El francés desparramó a la última línea de la Juventus y Cristiano Ronaldo tomó una descarga de su compañero para resolver con un remate cruzado. Por centímetros no se definió la serie, dado que el tiro del lusitano se fue ancho.

La insistencia de Dybala era el único recurso que tenía el elenco de Allegri para igualar el pleito. El cordobés se las ingenió para molestar a los hombres defensivos de la Casa Blanca y generar infracciones cerca del área enemiga. Así, en una falta que le cometió Sergio Ramos, la Joya amenazó con el cobro de un balón detenido que rozó en la barrera y descolocó a Navas. La fortuna jugó a favor del Real Madrid.

La obra maestra llegó en los pies de la figura de la noche. Cristiano Ronaldo improvisó una maniobra descomunal para que Zidane sonría y celebre el triunfo que le permitirá tener una clasificación más holgada. De chilena, el mejor portugués de la historia cerró el espectáculo. La ventaja de dos goles y la expulsión de Dybala eran argumentos para imaginar al combinado ibérico en la siguiente fase.

Con superioridad numérica y mayor confianza, el Real Madrid transformó el triunfo en goleada gracias a la combinación que realizó Marcelo con Cristiano Ronaldo. La pared dejó al brasileño mano a mano frente a Buffon, quien no logró desactivar la amenaza del lateral: 3 a 0, baile y monólogo.

La revancha será el 11 de abril, para la que el Real Madrid llegará con la cómoda ventaja adquirida a domicilio. En lo que se suponía que debería ser un pleito parejo, por el antecedente de la final pasada, el Merengue volvió a demostrar por qué es el rey actual del continente.