La gran novela de Ricardo Güiraldes, un relato de iniciación ética

La Universidad Nacional de San Antonio de Areco celebra el centenario de ‘Don Segundo Sombra’ con una edición facsimilar de la primera edición publicada en 1926

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Portada color naranja del libro "Don Segundo Sombra" de Ricardo Güiraldes, Editorial PROA, Buenos Aires 1926. Fondo con la misma tapa desenfocada.
Edición histórica de "Don Segundo Sombra de Ricardo Güiraldes", publicado por Editorial PROA en Buenos Aires en 1926

En este año 2026 en que recordamos a Ricardo Güiraldes ya por los cien años de la publicación de su celebrada novela -Don Segundo Sombra, editorial Proa, julio 2026; ya por los 140 años de su nacimiento ocurrido en Buenos Aires el 13 de febrero de 1886- la Universidad Nacional de San Antonio de Areco (UNSADA, en su sigla) ha tenido la feliz iniciativa de ofrecer una versión facsimilar de la primera edición de la referida novela. Esta novedad editorial añade una sobrecubierta con texto de la destacada estudiosa Ivonne Bordelois.

Con tal motivo el Rectorado de la UNSADA tiene prevista la realización de un acto académico celebratorio de esa publicación. Gestación, primera publicación y edición centenario tendrá lugar el miércoles 1° de julio a las 18 en el Rectorado de la Universidad (Alvear 444, San Antonio de Areco).

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Como es sabido, esta obra refiere el hacerse hombre del joven Fabio Cáceres junto a un viejo resero al que, con justa nobleza, considera su padrino. La novela evoca, como una suerte de despedida, en tono hondamente elegíaco, la historia de este niño “guacho” a quien su padre biológico que, en vida no tuvo la entereza de reconocerlo, lo dejó para su crianza al cuidado de unas mujeres a las que en el relato el joven llama “sus tías”: solo tras la muerte, su progenitor reconoce esa paternidad mezquina y dolorosamente ausente, además de dejar al joven Fabio en posesión de su apellido y fortuna.

Ricardo Güiraldes
Ricardo Güiraldes publicó "Don Segundo Sombra" en 1926, y en 1927, en París, murió de cáncer; tenía apenas 41 años

Güiraldes comenzó Don Segundo Sombra estando en París, quizá, avizorando entonces una muerte no lejana. Para esos tiempos era ya un escritor de valía, reconocido y valorado por publicaciones en las que se transparenta su vasta formación literaria en la que se advierte, entre otras, la impronta de la literatura francesa y un sólido conocimiento de las vanguardias entonces en boga (Ricardo fue uno de los fundadores de la ilustre revista Proa y admirado por la juventud literaria de Martín Fierro). Si bien arraigado honda y vivencialmente en la pampa, hay que añadir en él una dilatada experiencia viajera. En tal sentido, como peregrino, no solo había recorrido la geografía pampeana, su hábitat natural, sino que había viajado desde nuestro confín americano hasta Cuba -memorable su viaje a Jamaica evocado en Xaimaca, la novela homónima-, por no citar sus estancias europeas con estadías en Puerto Pollensa (Mallorca) en los años 20. Sobre esas travesías no hay que omitir su precedente y largo viaje a Oriente, donde su estancia en la India fue decisiva para fortalecer su conformación espiritual.

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Todas esas circunstancias biográficas son palpables en la novela que nos ocupa la que, a la manera de los grandes relatos europeos como el Wilhelm Meister de Goethe, la convierten en una novela de formación (Bildungsroman). En tal sentido es forzoso destacar que Don Segundo Sombra trasciende la apariencia de un mero relato de corte gauchesco para imponerse como una narración de aspiraciones y perspectivas universales, donde una de sus claves es el hombre frente a una naturaleza que lo asombra y conmueve.

Cuatro tapas de libro de "Don Segundo Sombra" de Ricardo Güiraldes superpuestas sobre el fondo desenfocado de una biblioteca con estanterías llenas de libros.
Distintas ediciones de "Don Segundo Sombra", el clásico de Güiraldes de 1926

Pero por sobre diferentes circunstancias dignas de elogio de Don Segundo Sombra es imperioso destacar el ideal ético que en todo momento sobresale de manera notoria. La ética, tal el rasgo distintivo que se advierte en la formación e iniciación del joven Fabio.

Cabe referir que Don Segundo Sombra fue merecidamente galardonada con el Premio Nacional de Literatura -en su modalidad “novela”- en el año 1927, a poco de la muerte de su autor, ocurrida en París en casa de su ya mencionado amigo González Garaño, en el número 7 de la rue Edmond Valentin donde una placa recuerda ese hecho infausto. Cuando ocurrió la partida del autor Don Segundo Sombra ya estaba concluida lo que permitió que la figura de Ricardo, ya ilustre a causa de otras publicaciones, se catapultara definitivamente a la fama. Gracias a esta novela el nombre de Ricardo Güiraldes quedó inscrito en la nómina de nuestros clásicos.

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