El director condenado a 30 meses de prisión por defraudar 11 millones a Netflix: Keanu Reeves alegó que tenía problemas de salud mental

Carl Rinsch finalmente entrará en prisión con una pena de cárcel inferior a lo esperado gracias a la intervención de familiares y amigos sobre su estado psicológico

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Keanu Reeves pidió clemencia para Carl Erik Rinsch tras escándalo de fraude millonario contra Netflix
El director Carl Rinsch finalmente ha sido condenado, aunque por una pena menor de lo esperado dado la magnitud del fraude (Shutterstock/REUTERS)

El director Carl Rinsch ha sido condenado a 30 meses de prisión por defraudar a Netflix con cerca de 11 millones de dólares durante la producción de la serie de ciencia ficción nunca terminada, White Horse, también conocida como Conquest, en una sentencia en la que el juez ha tenido en cuenta pruebas sobre sus problemas de salud mental.

La pena dictada el lunes por el juez federal Jed Rakoff en Manhattan se ha situado muy por debajo del marco orientativo de entre nueve y 11 años citado por la acusación y también por debajo de los 60 meses de cárcel que reclamaban los fiscales, aunque el director se enfrentaba a un máximo de 90 años.

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Según Variety, un jurado declaró culpable a Rinsch en diciembre de fraude electrónico y blanqueo de capitales después de que la fiscalía probara que desvió fondos destinados a la serie hacia inversiones de alto riesgo, en especial en el mercado de las criptomonedas, y después a compras de lujo. En el proceso también se acreditó que el cineasta no terminó el proyecto para el que había recibido el dinero.

Un comportamiento que no era normal

Antes de que se impusiera la condena, Rinsch se ha dirigido al tribunal y ha admitido el error. “Cometí un error”, ha dicho en la sala, antes de añadir que el proceso le ha obligado a enfrentarse a aspectos de sí mismo que antes no había comprendido del todo.

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La defensa ha centrado una parte de su estrategia en el estado mental del director, una cuestión que se mantuvo deliberadamente fuera del juicio y se ocultó en los documentos que vio el jurado. Su abogado, Daniel McGuinness, ha asegurado que Rinsch “afronta ahora sus problemas de salud mental” después de haber rechazado antes hacerlo y ha explicado que durante la producción estaba “bajo el cuidado de un médico” que “no estaba haciendo lo que debía hacer”.

Carl Erik Rinsch
Los fiscales detallaron cómo Rinsch utilizó los fondos de Netflix para realizar compras de lujo y operaciones en criptomonedas. (Universal)

En los últimos meses, según el letrado, el director ha completado un tratamiento y dice encontrarse mejor y ver las cosas con más claridad. Rakoff ha señalado que durante el juicio no vio signos de psicosis u otra enfermedad mental, pero sí ha interpretado algunas de sus decisiones como muestra de “alguien con un estado mental maníaco más allá de la simple codicia”.

Entre esos comportamientos, el juez ha citado la compra de cinco Rolls-Royce que ni siquiera estaban a nombre del propio Rinsch. También ha considerado varias cartas de apoyo en las que se le describía como un modelo positivo.

Una de esas cartas la ha firmado Keanu Reeves, que trabó amistad con el director tras protagonizar 47 Ronin. El actor ha recordado que en 2019 participó “en un intento de conseguir apoyo para Carl mediante una intervención y atención profesional de salud mental, que Carl rechazó”.

Reeves ha añadido que cree que hubo circunstancias en las que la salud mental del director se vio comprometida por un uso indebido de medicación y quizá por otros factores, lo que amplificó sus actos de ‘autosabotaje’ y grandiosidad y afectó a sus relaciones, a su trabajo y a su capacidad para completar Conquest.

Cartas de apoyo de amigos y familiares

The Hollywood Reporter recoge además otras cartas remitidas al tribunal por familiares, amigos y antiguos colaboradores que describen cambios graves en su pensamiento, su comunicación y su conducta desde 2019.

El hermano del director, Daniel Rinsch, escribió que a finales de ese año el deterioro psicológico era evidente y que sus correos electrónicos se habían vuelto extraños e inquietantes. El guionista Mike Seid, que le conoce desde niño, afirmó que en 2020 el director sostenía en redes sociales que había resuelto aspectos de la pandemia y que decía poder comunicarse con “fuerzas divinas”, mientras que su antiguo asistente Jesse Warfield aseguró que lo que estaba viendo no era excentricidad ni estrés, sino una ruptura con la realidad.

Director Carl Rinsch poses for photographers during a news conference to promote his 3-D film "47 RONIN" in Tokyo, Japan, Nov. 18, 2013. (AP Photo/Shuji Kajiyama, file)
Carl Rinsch durante la promoción de '47 Ronin', protagonizada por Keanu Reeves (AP Photo/Shuji Kajiyama, file)

La fiscalía sostuvo que tuvo en cuenta esas cartas al pedir una pena de cinco años y advirtió de que su solicitud habría sido “mucho más alta” de no ser por esas referencias personales favorables y por la ausencia de antecedentes penales. También argumentó que Rinsch mostró “una y otra vez” un “desprecio por la ley” al seguir pidiendo más financiación a Netflix pese a disponer, según los fiscales, de un fondo fiduciario cuantioso y de amistades adineradas en Hollywood que podrían haber respaldado su proyecto.

Los fiscales añadieron que su disposición a condenar la producción de White Horse perjudicó la carrera de actores y miembros del equipo que confiaban en que la serie saliera adelante. Según The Hollywood Reporter, además de gastar el dinero asignado a la serie en operaciones financieras arriesgadas, Rinsch utilizó los beneficios de esas inversiones para demandar a Netflix y reclamar más de 14 millones de dólares adicionales con los que, decía, debía terminar la serie.

Carl Erik Rinsch
Carl Erik Rinsch fue condenado por desviar 11 millones de dólares de Netflix destinados a la producción de la serie White Horse. (Universal)

Rakoff ha defendido antes de fijar la pena que en los delitos de cuello blanco la cárcel puede tener un efecto positivo, pero ha puesto en duda que una condena superior a cinco años logre mucho más que una de dos o tres. “La condena debe ser suficiente, pero no más de lo necesario”, ha afirmado el juez.

Junto a la pena de prisión, el tribunal ha impuesto a Rinsch el pago de unos 11 millones de dólares en restitución, tres años de libertad vigilada, la obligación de participar en un programa ambulatorio de salud mental y la prohibición de consumir “narcóticos y otras drogas de ese tipo”. El juez también ha fijado el 1 de septiembre como fecha de ingreso en prisión y le ha concedido 60 días antes de presentarse.

En nombre de Netflix, Michael Schafler ha calificado el caso de inusual y ha dejado en manos del tribunal el calendario de devolución del dinero. Rakoff ha reconocido que es improbable que la plataforma recupere la totalidad de la cantidad, porque Rinsch probablemente nunca tendrá medios para devolver lo que debe, mientras la compañía reclama además más de 4,4 millones de dólares en gastos legales derivados del litigio.

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