Una casa habitada por recuerdos: la memoria según María del Mar Ramón

Un hombre regresa a la casa de su infancia en Colombia tras la muerte de su hermano y, entre ruinas y maleza, se enfrenta a los límites del recuerdo. En “La memoria es un animal esquivo”, la autora colombiana indaga en la fragilidad del pasado y las ficciones familiares. Este miércoles se presenta en Madrid

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La autora, nacida en Bogotá
La autora, nacida en Bogotá en 1992, utiliza la figura de la casa como eje narrativo y simbólico (Foto: Victoria Holguin)

La memoria es un animal esquivo, novela publicada en 2025 por María del Mar Ramón, inicia con el regreso de Juan Francisco a la casa de su infancia en Colombia tras la muerte de su hermano. La autora construye, en esta obra, una exploración sobre la memoria y la identidad familiar, articulando la pregunta sobre qué tan confiable es el relato que las personas se cuentan a sí mismas.

La novela se desarrolla en el contexto de una ciudad de provincia colombiana, donde el protagonista, a sus setenta años, recorre un espacio devorado por la naturaleza y por los recuerdos. La autora, nacida en Bogotá en 1992 y con experiencia migratoria en Argentina, utiliza la figura de la casa como eje narrativo y simbólico: un territorio físico y emocional donde se cruzan la infancia, el duelo y la distancia.

Publicó los libros Todo muere salvo el mar (Seix Barral, 2023), La manada (Planeta, 2022), y el libro de ensayos Coger y comer sin culpa, el placer es feminista (Planeta, 2019; U-Tópicas, 2024). Fue columnista de Vice y publica ensayos en medios como El País, ElDiarioAr, Página 12 y Volcánicas. En 2024 lanzó el podcast Los guardianes de la espada, elegido por la Fundación Gabo como uno de los diez mejores trabajos sonoros del año. La memoria es un animal esquivo se publicó en México y Colombia por Hachette y en Argentina por Concreto Editorial.

"La memoria es un animal
"La memoria es un animal esquivo" (Concreto) de María del Mar Ramón

Según explicó María del Mar Ramón en entrevista con Filo.News, “la memoria está asociada a lo natural y a lo inevitable, hay presencia de la naturaleza en la novela. Me interesó esa imagen del animal esquivo, hay mucha asociación con los pájaros; ese vuelo y la sensación de que cuando estás por capturar un recuerdo, vuelve y se escapa”.

El relato se construye desde la perspectiva de un hombre mayor, que vuelve a un hogar transformado por el abandono y la muerte, y se enfrenta a la reconstrucción de su historia personal y familiar. El punto de partida es la imagen de la casa tomada por la maleza, las raíces y los musgos, elementos que se integran como metáfora de la memoria que avanza y se apropia de todo. El narrador, Juan Francisco, pone en duda su propio pasado: “¿Qué tan fieles son los recuerdos que damos por ciertos?”. La novela avanza a través de una voz introspectiva y desconfiada, que narra la distancia con su familia, el duelo por la madre y la tensión con los hermanos.

En declaraciones recogidas por MILENIO, la autora describe que buscó dar cuenta de “ese trauma de los hombres en las regiones rurales de nuestros países, en una época en la que cualquier cosa que excediera las normas de la masculinidad era bastante rechazada”. El personaje principal es presentado como alguien marcado por la exclusión y el conflicto con los mandatos de género y de familia. A partir de esa experiencia, la memoria se convierte en un terreno incierto, moldeado por los silencios, el rencor y la necesidad de reconstrucción.

“La memoria es una forma de ficción, el recuerdo es una ficción, creemos que es super fidedigna, y probablemente lo sea, pero también siempre está sesgada, está recortada, siempre estamos desde una perspectiva”, afirma la autora en la misma entrevista. La narración indaga en la fragilidad de los recuerdos y en la dificultad de distinguir entre lo vivido y lo imaginado. El protagonista transita la casa habitada por fantasmas y ausencias, y el arte aparece como refugio y como intento de recomponer un pasado fragmentado.

En “La memoria es un
En “La memoria es un animal esquivo”, la autora colombiana indaga en la fragilidad del pasado y las ficciones familiares (Foto: Victoria Holguin)

La estructura de la novela alterna episodios de la infancia, pasajes familiares, la experiencia del exilio y la distancia, y escenas en las que la casa se vuelve un personaje central. El arte y la migración, temas presentes en la trayectoria de María del Mar Ramón, aparecen también como ejes de la historia: “Tanto la migración de Juan Francisco como la mía son casos de migraciones privilegiadas. Hay algo de esa sensación de curiosidad de pensar qué habría pasado con la vida de uno si me hubiera quedado”, declaró en diálogo con Filo.News.

El cierre de la novela retoma la imagen de la casa, el fuego y la memoria como elementos que se disuelven y se reinventan. En sus palabras, la autora afirma: “El recuerdo ahí se vuelve como muy tortuoso porque uno recuerda lugares que quizás no existieron. Yo creo que la patria son los afectos y eso quizás es lo que intensifica el desarraigo de este personaje”. La naturaleza y el paso del tiempo, la familia y la distancia, se entrelazan en un relato sobre la imposibilidad de fijar la identidad y el pasado.

En mayo del año pasado, en una entrevista con Infobae, sostuvo que “leer es ir contra la tiranía de nuestra dispersión”, y que “tenemos que aferrarnos a la lectura como ejercicio, ya no solo intelectual, sino anticapitalista”. Este miércoles a las 19 horas en la Librería Pérgamo (Calle del General Oraá 24, Madrid), la autora presenta el libro junto a Victoria Gabaldón.