Un hombre cazaba cabras hace más de 7.500 años: descubrieron pinturas rupestres en Egipto

El hallazgo se hizo en un refugio natural en el monte de Um Erak. Se trata de un yacimiento con huellas de actividad humana a través de los siglos. Hay grabados prehistóricos e inscripciones

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La arqueología de Egipto sigue
La arqueología de Egipto sigue contando el pasado de la humanidad. (Photo by Amir MAKAR / AFP)

La península del Sinaí sumó un nuevo hito a su patrimonio arqueológico prehistórico tras el descubrimiento de una zona rupestre excepcional, según confirmó el Ministerio de Antigüedades de Egipto. La reciente documentación, impulsada por una misión del Consejo Supremo de Antigüedades, situó el hallazgo en un refugio de arenisca formado de manera natural en el monte de Um Erak, con más de 100 metros de extensión y una profundidad variable entre dos y tres metros.

En un comunicado oficial, el ministerio sostuvo que “la misión arqueológica egipcia del Consejo Supremo de Antigüedades, que trabaja en el sur del Sinaí, ha descubierto uno de los yacimientos arqueológicos más importantes, de valor histórico y artístico excepcional, que no fue descubierto antes”.

La misma nota de prensa precisó que el análisis preliminar permitió dividir las manifestaciones artísticas halladas en varios grupos cronológicos. El segmento más antiguo, atribuido al periodo comprendido entre el 10.000 y el 5.500 a. C., incluyó “escenas y dibujos rupestres realizadas en el techo del refugio rocoso con pintura roja, y representa escenas de diversos animales, reflejando la vida en aquellos tiempos antiguos”, recogió el ministerio en su mensaje oficial.

Pirámides. Egipto sigue hallando rastros
Pirámides. Egipto sigue hallando rastros valiosos del pasado. (AP Foto/Amr Nabil, Archivo)

Los trabajos posteriores permitieron identificar también representaciones talladas donde “un cazador con arco caza cabras montesas, acompañado de varios perros de caza, en un relieve que refleja los estilos de vida y las actividades económicas de las sociedades humanas primitivas”, según remarcó el mismo comunicado ministerial.

La secuencia visual documentada en Um Erak se completó con motivos de épocas históricas posteriores, entre ellas, “escenas de camellos y caballos de diversas formas, montados por personas armadas, por lo cual algunos de estos están acompañados por inscripciones nabateas, que indican ‘períodos históricos posteriores’ y la presencia de diversas interacciones culturales y de civilización en la región”, detalló la fuente egipcia.

La evidencia más reciente registrada en el refugio consistió en “un grupo de inscripciones realizadas en árabe, lo que constituye una importante evidencia del uso continuado del sitio durante los primeros períodos islámicos y posteriormente”, según se informó en la nota oficial.

El informe técnico publicado por el ministerio remarcó que la estructura del refugio presentaba una altura interior que osciló de un metro y medio a medio metro. El enclave, ubicado a unos cinco kilómetros al noreste del templo faraónico de Serabit al Jadim y de las áreas mineras de cobre y turquesa, fue definido como “una distinguida ubicación estratégica con vistas a una amplia zona abierta”.

“La misión egipcia pudo documentar completamente el sitio”, cerró la declaración institucional.