La llegada de Hamnet a los cines internacionales ha transformado la percepción pública de Agnes Hathaway —también conocida como Anne Hathaway—, esposa de William Shakespeare. Bajo la dirección de Chloé Zhao y basada en la novela de Maggie O’Farrell, la película sitúa a Hathaway en el centro de la narrativa y explora el impacto de la muerte de su hijo Hamnet en la dinámica familiar y en la obra del dramaturgo.
Hasta el estreno de la película, Agnes Hathaway había ocupado un papel secundario en la historiografía sobre Shakespeare. La nueva adaptación le otorga complejidad y autonomía. Según The Saturday Paper, el guion, coescrito por O’Farrell y Zhao, aprovecha los vacíos documentales y perfila una figura femenina definida por saberes propios de la Inglaterra del siglo XVI. La actriz Jessie Buckley encarna a una Agnes responsable del hogar, experta en herbolaria y con una fortaleza poco reconocida, como señaló People.

Tanto la novela como la película ofrecen una perspectiva renovada sobre las dinámicas familiares y el duelo por la pérdida de un hijo en el contexto isabelino. La investigación sobre Hathaway está marcada por incertidumbres: su matrimonio con Shakespeare se formalizó en diciembre de 1582, cuando ella tenía 26 años y él 18, impulsados por un embarazo prematuro. Algunos testimonios la llaman Agnes —como figura en el testamento de su padre—, mientras otros documentos emplean el nombre Anne, lo que refuerza la ambigüedad sobre su identidad.
De acuerdo con BBC Mundo, los estudios históricos sugieren que Hathaway, de origen rural, probablemente no sabía leer ni escribir. Sin embargo, la existencia de una carta dirigida a “Mrs Shakspaire” en Londres plantea la posibilidad de que haya contado con cierto grado de educación o haya residido brevemente en la capital. El profesor David Scott Kastan, de la Universidad de Yale, subraya la importancia de consultar fuentes poco exploradas para lograr una biografía más precisa de Hathaway.

La historia de la familia Shakespeare fue una de ascenso social, reflejada en la transición desde granjas rurales hasta viviendas señoriales en Stratford-upon-Avon. John y Mary Shakespeare, padres de William, perdieron a dos hijas antes del nacimiento del dramaturgo. William fue bautizado el 26 de abril de 1564 y su cumpleaños se celebra el 23 de abril por convención.
Mary Arden, la madre, se destacó por su capacidad de gestión y recibió una considerable herencia, lo que permitió un salto económico para el núcleo familiar. John Shakespeare inició su carrera como guantero, comerciante de lana y prestamista, llegando a ser alcalde de Stratford en 1568. Aunque su primera solicitud de escudo de armas fue rechazada en 1576, lo obtuvo dos décadas después, cuando su patrimonio ascendía a 500 libras, un dato relevante en la Inglaterra del siglo XVI.
El matrimonio entre William y Agnes/Anne, motivado por un embarazo prematuro, dio lugar al nacimiento de tres hijos: Susanna, y los gemelos Judith y Hamnet. Anne Hathaway, proveniente de una familia de agricultores de Shottery, era conocida en la comunidad y, según algunos relatos, William pudo haberla conocido trabajando en la cosecha local.

La muerte de Hamnet en 1596, a los once años, marcó un punto decisivo para la familia. Aunque existen pocos registros sobre las circunstancias del fallecimiento, la coincidencia de nombres y fechas generó debates sobre el papel del duelo en la creación de Hamlet. Maggie O’Farrell explicó a People: “Solo quería que más personas supieran que Hamnet había vivido, tuvo una vida muy corta y fue amado”.
Chloé Zhao reconoce ese dolor persistente como núcleo temático de la película. Según compartió a The Saturday Paper: “Hamnet no resuelve el duelo, sino que lo redistribuye”. La directora plantea la película como una experiencia compartida, donde el dolor circula entre actores, equipo técnico y espectadores.

La creación de Hamnet se definió por la colaboración estrecha entre O’Farrell y Zhao. La autora aportó detalles sobre la vida cotidiana del siglo XVI y la condición femenina en una sociedad con fuertes restricciones. El trabajo conjunto con los actores Jessie Buckley y Paul Mescal se centró en transmitir emociones vinculadas al duelo y la memoria, mediante ejercicios colectivos de respiración y técnicas para registrar sueños, según The Saturday Paper.
La biografía familiar presenta episodios de ascenso y adversidad: William fue el primer hijo que sobrevivió a la infancia, pero sus padres perdieron a varias hijas pequeñas. Su hermana Joan se casó con un sombrerero y vivió en la casa natal de Henley Street hasta 1646, lo que permitió que la vivienda permaneciera en la familia hasta el siglo XIX. Otros hermanos, como Richard, Gilbert y Edmund, aparecen en los registros pero su huella es limitada. Edmund, el menor, murió joven tras seguir la carrera de actor en Londres.

Las hijas de William Shakespeare también tuvieron vidas notables. Susanna, nacida seis meses después de la boda de sus padres, fue denunciada ante el Tribunal Eclesiástico, pero el caso fue desestimado. Se casó con el médico John Hall y recibió como dote 107 acres de tierra, además de ser nombrada albacea en el testamento paterno. Judith, la menor, se casó con Thomas Quiney poco antes de la muerte de William.
El matrimonio estuvo marcado por escándalos y la pérdida de sus tres hijos en la infancia. Judith vivió hasta 1662.
El linaje directo de William Shakespeare concluyó con la muerte de su nieta Elizabeth en 1670. Elizabeth, hija de Susanna y John Hall, heredó la mayor parte de los bienes familiares y vivió en New Place y luego en Abington Manor, donde falleció sin descendencia. La memoria familiar permanece gracias a instituciones como el Shakespeare Birthplace Trust, responsable de custodiar la casa natal y promover el estudio de estas figuras históricas.

Aunque Shakespeare no tiene descendientes directos vivos, la línea de su hermana Joan continuó varias generaciones y la casa de Henley Street sigue bajo el cuidado del Trust.
Hoy, la historia de Agnes Hathaway, Shakespeare y Hamnet impulsa el análisis de las huellas que deja la pérdida, la fortaleza y la memoria en la cultura, y abre nuevas posibilidades para comprenderlas desde el presente. Una familia marcada por la adversidad, el ascenso social y los dilemas privados resurge ahora con renovada fuerza en la gran pantalla, invitando a revisitar los orígenes y los silencios de la figura más influyente de la literatura inglesa.
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