
“Mafalda es nuestra santa patrona”, decía Daniel Divinsky aludiendo a la profunda identificación que generaciones de lectores han sentido con la célebre historieta de Quino. La frase revela el lugar casi sagrado que la niña rebelde y lúcida ocupa en la cultura popular hispanoamericana (y que ahora trasciende al inglés, ya que comenzó a ser editada este año en ese idioma). La figura de Mafalda, lejos de ser solo un personaje de historieta, se ha convertido en un símbolo de conciencia crítica y humor inteligente, capaz de interpelar tanto a niños como a adultos. A partir de este reconocimiento, se despliega la historia de cómo la obra de Quino trascendió el papel para instalarse en el imaginario colectivo, y el papel fundamental que jugó Divinsky como editor.
La relación entre Daniel Divinsky y Quino se forjó en un contexto de creatividad y compromiso social. Divinsky, responsable de Ediciones de la Flor, fue quien publicó y difundió la obra de Quino, incluyendo la serie de Mafalda, que desde su aparición en los años 60 se consolidó como un fenómeno editorial. Según relató Divinsky, el proceso creativo de Quino se nutría de la observación cotidiana: “Quino viajaba en transporte público y anotaba en una libretita frases que escuchaba de la gente”. Esta metodología, basada en la escucha atenta y la empatía, permitió que Mafalda y sus amigos reflejaran con precisión las inquietudes, contradicciones y aspiraciones de la sociedad argentina y, por extensión, de toda Latinoamérica.

El impacto de Mafalda no se limitó a Argentina. Como subrayó Divinsky en Milenio, la historieta fue traducida a más de veintiséis idiomas y publicada en numerosos países, lo que la convirtió en un referente global del humor gráfico. La universalidad de sus temas —la paz, la justicia, la educación, la igualdad de género— permitió que lectores de distintas culturas se reconocieran en las preguntas y reflexiones de la protagonista. Divinsky destacaba que “Mafalda es una historieta para niños que leen los adultos”, una definición que sintetiza la capacidad de la obra para operar en varios niveles de lectura y provocar tanto la risa como la reflexión.
El editor también abordó en su momento el modo en que la censura y la represión política marcaron la trayectoria de la historieta. Durante la dictadura militar en Argentina, la publicación de Mafalda enfrentó restricciones y amenazas, lo que obligó a Divinsky y a su equipo a tomar precauciones para proteger tanto al autor como a la obra. A pesar de estos obstáculos, la historieta sobrevivió y se consolidó como un espacio de resistencia simbólica. Divinsky recordaba que “la gente se identificaba con Mafalda porque decía lo que muchos pensaban y no se animaban a expresar”, lo que explica en parte la vigencia y el cariño que el público le profesa hasta hoy.

El fenómeno Mafalda también se explica por la calidad artística y ética de Quino. Divinsky remarcó que el dibujante “nunca aceptó hacer publicidad ni merchandising con el personaje”, una decisión que preservó la integridad y el mensaje original de la historieta. Esta postura ética, poco frecuente en la industria cultural, contribuyó a que Mafalda mantuviera su autenticidad y su poder de interpelación a lo largo de las décadas.
La vigencia de Mafalda se manifiesta en la continua reedición de sus libros y en la presencia del personaje en debates contemporáneos sobre derechos humanos, educación y política. Divinsky señaló que “cada vez que hay una crisis, la gente vuelve a leer Mafalda”, lo que confirma el carácter atemporal de la obra. La historieta, lejos de envejecer, se renueva con cada generación de lectores que encuentra en sus páginas una guía para pensar el mundo y cuestionar las injusticias.
La figura de Daniel Divinsky como editor y difusor de Mafalda resulta inseparable del éxito y la permanencia de la historieta. Su trabajo, guiado por la convicción de que el humor puede ser una herramienta de transformación social, permitió que la voz de Quino llegara a millones de personas alrededor del mundo.
Últimas Noticias
Mes de la Francofonía: el idioma francés será celebrado en Buenos Aires con varias actividades culturales
Embajadas de países francohablantes e instituciones vinculadas a la lengua francesa celebran, de aquí al 5 de abril, el valor del espacio lingüístico compartido, con conciertos, cine, conferencias y exposiciones

Cristina Banegas: “Si no hay más teatros, lo haremos en las plazas, en las calles, en los balcones; somos indomables”
El Excéntrico de la 18, el teatro de la actriz, cumple 40 años y hay celebraciones. “En Argentina, así como hay muy buenos futbolistas hay muy buenos teatristas, está en la genética”, dice

La cuarta temporada de ‘Industry’ traza inquietantes paralelos con la realidad
La transgresora serie británica sobre el mundo de las finanzas, sorprende al inspirarse en los casos policiales que sacudieron a las altas esferas del poder

Lo que la ficción no dice sobre los hombres que cuidan a sus hijos
Eric Magnuson dedicó años a sus hijos. Pero encontró pocos relatos que capturaran la experiencia auténtica de quienes asumen la crianza principal

“Cuando todo parece perdido, algo puede renacer”: fragmento de “Desmadre”, de Giselle Kruger
La novela de la periodista y productora indaga sobre la culpa y el vacío de una mujer atrapada en la tristeza del duelo, luego de la pérdida de su bebé


