
El actor Nahuel Pérez Biscayart será homenajeado con el Faro Dos Orillas de la novena edición del Festival de Cine de Santander (FCS), que se celebrará del próximo 12 al 18 de septiembre en la capital cántabra.
En anteriores ediciones, El Festival de Cine de Santander ha reconocido con este galardón la carrera de cineastas que han trabajado entre Latinoamérica y España, como Diego Peretti, Maribel Verdú o Álvaro Brechner.
Pérez Biscayart representa “ese puente entre ambas industrias cinematográficas, Iberoamérica y España”, ya que “ha trabajado a ambos lados, apostando por construir una carrera como intérprete en los dos continentes”, destaca el Festival de Santander en un comunicado.
El lunes 15 de septiembre tendrá lugar la entrega de este premio en el Centro Botín, en calidad de sede principal del certamen, organizado por el Centro junto a Morena Films.
El actor argentino Nahuel Pérez Biscayart ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Buenos Aires antes de formarse en talleres privados de arte dramático.

Con 21 años fue seleccionado para el programa ‘Rolex Mentor and Protégé Initiative’, que lo llevó a Nueva York, donde se unió a la compañía de Kate Valk, ‘The Wooster Group’.
En 2008, de vuelta en Argentina, protagonizó ‘La sangre brota’, Premio de la Crítica Joven en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes 2008, con un papel que lo dio a conocer al público.
Durante un viaje a París, Benoît Jacquot se puso en contacto con él para ofrecerle el papel principal en Deep in the woods’, que se estrenó en el Festival de Locarno en 2010.
En 2014, protagonizó Grand central, de Rebecca Zlotowski, película que se proyectó en el Festival de Cannes dentro de la sección ‘Un Certain Regard’.
Pérez Biscayart fue entonces elegido para participar en Je suis à toi, de David Lambert, en Bélgica, un papel que le valió un premio en el Festival de Karlovy Vary.

En 2017 regresó a la gran pantalla en Francia, protagonizando Nos vemos allá arriba, de Albert Dupontel, y 120 pulsaciones por minuto, Gran Premio de Cannes 2017, de Robin Campillo, en la que interpretó el papel de Sean, un carismático miembro de Act-Up Paris a principios de los años 90. Este papel le valió el premio César al mejor actor revelación en 2018, entre otros galardones.
También ha protagonizado Un año, una noche, de Isaki Lacuesta (Berlinale 2022), El empleado y el patrón, de Manuel Nieto Saz (Quizaine des cinéastes, Cannes 2022), o No hay amor perdido, de Erwan Leduc, que clausuró la Semana de la Crítica de Cannes 2023.
Los vecinos, de André Téchiné junto a Isabelle Huppert, se estrenó en la Berlinale, y El jockey, de Luis Ortega, se estrenó en la competición oficial del Festival de Cine de Venecia, participó en la sección Horizontes Latinos del Festival de San Sebastián y formará parte de las Proyecciones Especiales del Festival de Cine de Santander.
Fuente: EFE
Últimas Noticias
Rosa Luxemburgo, filósofa polaca: “Hay que permanecer siempre como una roca en el mar, firme ante el asalto de las olas, no blanda ni quejumbrosa”
Entre las rejas de la Primera Guerra Mundial y el colapso de Europa, la gran teórica marxista escribió una carta íntima que se convirtió en un manifiesto ético. El valor de la resistencia frente al desánimo de la época

Tip de ortografía del día: campin, adaptación de camping
La Real Academia Española promulga normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante

Un Kafka que no esperábamos
‘Franz’, la nueva película de la polaca Agnieszka Holland, aborda la vida del escritor con gran audacia formal, de manera fragmentaria y lejos de la biografía convencional

Roberto Gargarella y una pregunta incómoda: ¿qué queda de la izquierda cuando se ponen a prueba sus ideales?
En “Izquierda y política”, un nuevo ebook gratuito de Infobae Ediciones, el jurista argentino revisa los valores de esa tradición y propone discutir democracia, desigualdad y poder. Aquí, un capítulo

Un hombre sin dolor, una sala llena de médicos y el relato que se transforma en una posible biografía
En ‘Podría comer piedras’, el escritor Andrés Barba toma un caso presentado en 1932 y convierte datos clínicos, marcas físicas y omisiones deliberadas en una conmovedora historia del sufrimiento


