
En un esfuerzo por desentrañar uno de los enigmas más persistentes del naufragio del RMS Titanic, el historiador Steven Schwankert y su equipo han logrado identificar y contar la historia de seis pasajeros chinos que sobrevivieron a la tragedia. Según narra James Cameron en el prólogo The six, donde se cuenta esta historia, estos hombres enfrentaron no solo el desastre marítimo, sino también una serie de desafíos posteriores que los llevaron a desaparecer de la historia oficial.
En el vasto océano de historias sobre el R.M.S. Titanic, una figura ha emergido del olvido: Fang Lang, uno de los seis pasajeros chinos que sobrevivieron al naufragio más famoso de la historia. Los otros, de acuerdo con la investigación de Schwankert, fueron identificados como Ah Lam, Chang Chip, Cheong Foo, Lee Bing y Ling Hee. Ellos lograron llegar a Nueva York solo para ser recibidos con desconfianza y expulsados del país en menos de veinticuatro horas.
Schwankert, al descubrir que ocho ciudadanos chinos estaban a bordo del Titanic, de los cuales seis sobrevivieron, se embarcó en una exhaustiva investigación. Esta búsqueda incluyó entrevistas con familiares y un análisis meticuloso de documentos históricos, lo que permitió reconstruir las vidas de estos hombres y su odisea a través de continentes.
Más de 500 libros y al menos 16 películas han narrado la tragedia del Titanic desde que se hundió en el Atlántico Norte en 1912. Sin embargo, la historia de estos seis hombres ha permanecido en gran medida desconocida hasta ahora. Steven Schwankert, periodista y cineasta, ha arrojado luz sobre sus vidas en su obra The Six, un relato que combina investigación histórica y narrativa detectivesca.

Su objetivo era llegar a Nueva York, donde aspiraban a conseguir empleo como obreros en un barco mercante. Procedentes de Taishan, una provincia empobrecida que desde la fiebre del oro en California y la construcción del ferrocarril transcontinental se convirtió en un foco principal de la migración china, los seis hombres chinos, con edades entre los 20 y los 40 años, abordaron el Titanic en Southampton como pasajeros de tercera clase, según narra Schwankert.
La noche del naufragio
Según The Brooklyn Daily Eagle, “estas eran criaturas en camino a Nueva York que, al primer signo de peligro, habían saltado a los botes salvavidas” y “se habían ocultado bajo los asientos”. Estas versiones, originadas en recuerdos poco fiables o manipulaciones intencionadas de otros sobrevivientes, dieron lugar a la acusación de que tres de los seis hombres chinos que viajaban en el Titanic se habían disfrazado de mujeres para conseguir un lugar en los botes y permanecieron escondidos hasta llegar al Carpathia. Tras el rescate, y debido a la Ley de Exclusión China de 1882, que impedía la inmigración desde China, agentes del gobierno los condujeron sin mayores formalidades a un barco con rumbo a Europa, anclado en el East River.
Uno de ellos, Fang Lang, cuyo nombre verdadero era Wing Sun Fong, sobrevivió después de sujetarse a una puerta de madera. Una embarcación que volvió en busca de sobrevivientes lo recogió horas más tarde. Otros dos que se lanzaron al mar con chalecos salvavidas, con la expectativa de iniciar un negocio en América, probablemente murieron por hipotermia. Otro logró subir a un bote más pequeño, mientras que cuatro de ellos, incluido el propio Fang Lang, habían alcanzado antes un bote plegable compartido con otros 40 pasajeros, entre ellos J. Bruce Ismay, propietario del buque. Para llegar hasta la cubierta de botes, los seis atravesaron un pasillo conocido como “Scotland Road”, luego de que una puerta hermética bloqueó la principal salida en la sección de tercera clase tras la colisión con el iceberg.
Desmintiendo mitos
La historia de Fang Lang y sus compañeros refleja las complejidades de la migración y los prejuicios raciales del siglo XX, y cómo las tragedias pueden borrar del relato histórico las vivencias individuales. El trabajo de Schwankert ha contribuido a recuperar su memoria y devolverles un lugar en la historia del Titanic.
En la cinta Titanic de 1997, James Cameron se basó en la experiencia de Fang Lang para crear la escena donde Rose, interpretada por Kate Winslet, es rescatada casi inconsciente del agua. Aunque Fang Lang nunca habló de lo ocurrido, Schwankert consiguió reconstruir su vida después del naufragio: vivió inicialmente como inmigrante ilegal en Chicago y luego en Milwaukee, trabajó como camarero, formó una familia y obtuvo la ciudadanía estadounidense.
Pese a que no logró seguir el rastro de la mayoría de los otros sobrevivientes chinos tras su llegada a Nueva York, Schwankert se propuso desmentir los relatos que los acusaban de esconderse o disfrazarse de mujeres para salvarse. Para demostrar la falsedad de esas versiones, construyó una réplica del bote salvavidas y mostró que ocultarse no habría sido posible. También se sumergió, vestido, en un tanque con agua a 12,2 °C (54 °F) para estimar cuánto tiempo pudo resistir Fang Lang en el Atlántico.
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